
Sonos Roam Crítica y Opinión: 10 horas de batería saben a poco en un portátil premium
El Sonos Roam original es un altavoz inalámbrico compacto que intenta unir dos mundos: dentro de casa funciona mediante WiFi y se integra con el ecosistema multiroom de Sonos; al salir puede utilizar Bluetooth como un altavoz portátil convencional. A esto suma resistencia IP67, AirPlay 2, ajuste Trueplay automático, control por voz y carga inalámbrica Qi.
La idea sigue siendo atractiva, especialmente para quien ya tiene otros equipos Sonos. Sin embargo, antes de comprar esta versión conviene reparar en dos cuestiones: sus 10 horas de autonomía son modestas frente a numerosos altavoces portátiles actuales y el Roam original ha sido sucedido por el Roam 2. Su tamaño reducido también impone límites físicos en volumen y graves que ninguna función inteligente puede eliminar.
Las 10 horas de autonomía son el compromiso más evidente
Sonos especificó para el Roam una batería de 18 Wh capaz de proporcionar hasta 10 horas de reproducción continua con una carga. Como ocurre con cualquier altavoz inalámbrico, la autonomía real depende del volumen, la conectividad y las condiciones de utilización.
Diez horas pueden cubrir una tarde, una jornada de uso moderado o varias sesiones cortas en casa. El problema surge al compararlo con altavoces portátiles que ofrecen autonomías declaradas considerablemente superiores. Para viajes, acampadas o fines de semana sin acceso sencillo a un enchufe, esta diferencia deja de ser secundaria.
También hay que tener presente la edad de la unidad. Si se compra un Roam original usado o procedente de stock antiguo, el estado de la batería puede ser más importante que las 10 horas que anunciaba cuando era nuevo. Las baterías de ion-litio se degradan con el uso y el paso del tiempo.
Su tamaño facilita llevarlo a cualquier parte, pero limita el volumen y los graves
El Roam mide aproximadamente 168 x 62 x 60 mm y pesa solo 430 gramos. Es una de sus grandes ventajas: cabe fácilmente en una mochila y resulta mucho más cómodo de transportar que un party speaker o un altavoz doméstico.
Ese tamaño tiene una contrapartida acústica inevitable. El interior alberga dos amplificadores digitales de clase H, un tweeter y un midwoofer, una arquitectura razonable para sus dimensiones, pero que no puede desplazar el mismo volumen de aire que un altavoz de mayor tamaño.
En una habitación, cocina, terraza tranquila o espacio de trabajo puede resultar muy convincente. Al llevarlo a una reunión exterior con varias personas o intentar llenar una estancia grande, la falta de tamaño empieza a pesar. Quien busque graves profundos y mucha presión sonora debería priorizar un altavoz físicamente mayor.
Por tanto, no es un problema de diseño mal resuelto sino el precio acústico de conseguir un equipo de 430 gramos.
Gran parte de su valor se pierde si solo se utiliza mediante Bluetooth
Este es probablemente el aspecto más importante después de la autonomía. El Roam no fue concebido simplemente como otro altavoz Bluetooth. Su atractivo está en combinar Bluetooth 5.0 con WiFi, AirPlay 2 y las funciones propias del ecosistema Sonos.
Dentro de una red Sonos puede participar en la reproducción doméstica, utilizar Trueplay automático y aprovechar funciones como Sound Swap con otros productos compatibles de la marca. Esa integración ayuda a explicar por qué el producto puede costar más que altavoces Bluetooth de dimensiones similares.
Pero si el comprador pretende encenderlo, conectarlo exclusivamente por Bluetooth al móvil y llevárselo siempre fuera de casa, estará pagando por una parte del producto que apenas aprovechará. Como simple altavoz Bluetooth existen alternativas con más batería o mayor capacidad acústica.
El Roam cobra mucho más sentido como extensión portátil de una instalación Sonos que como dispositivo completamente independiente.
El Roam original exige más configuración que un Bluetooth convencional
La filosofía de Sonos gira alrededor de su aplicación y de un sistema conectado. La configuración inicial del Roam original requiere incorporarlo al sistema Sonos mediante WiFi antes de explotar sus funciones.
Esto permite posteriormente acceder a características que un altavoz Bluetooth básico no ofrece, pero añade complejidad. Quien quiera el funcionamiento más inmediato posible puede preferir un modelo donde basta con encenderlo, pulsar Bluetooth y emparejar el teléfono.
Este punto es especialmente relevante porque el Roam 2 posterior simplificó el uso Bluetooth desde el primer momento mediante un control dedicado. Si se está comprando actualmente y la diferencia de precio es pequeña, resulta difícil ignorar la existencia de esa revisión.
El control por voz depende de servicios, conexión y compatibilidad
El micrófono integrado permite utilizar funciones de voz compatibles. Sin embargo, conviene evitar interpretar “altavoz inteligente” como que todas las funciones de asistente estarán siempre disponibles independientemente de la conexión utilizada.
La disponibilidad del control por voz depende del servicio, el idioma, el país y de los requisitos de conectividad correspondientes. Las funciones inteligentes asociadas al sistema Sonos adquieren su verdadero sentido cuando el Roam está conectado a WiFi.
Cuando se utiliza únicamente por Bluetooth lejos de casa, la experiencia se aproxima más a la de un altavoz portátil tradicional. Para un comprador interesado sobre todo en asistentes y domótica, este matiz importa bastante.
La resistencia IP67 es excelente, pero no convierte al Roam en indestructible
La certificación IP67 es uno de sus puntos fuertes reales. Significa protección contra el polvo y permite soportar una inmersión en agua dulce de hasta un metro durante un máximo de 30 minutos bajo las condiciones especificadas.
Eso aporta tranquilidad junto a una piscina, en la playa o ante un accidente doméstico. No obstante, IP67 no significa que cualquier exposición al agua sea inocua ni convierte el dispositivo en un altavoz destinado a permanecer sumergido.
También conviene diferenciar impermeabilidad de resistencia física absoluta. Es un equipo preparado para un uso portátil, pero sigue conteniendo electrónica, batería, conectores y componentes acústicos.
La protección frente al agua es, en cualquier caso, una de las características del Roam que mejor justifican su orientación viajera.
El USB-C sirve para cargar, no como una entrada de audio universal
El puerto USB-C puede dar pie a otra expectativa equivocada. En el Roam está destinado a la alimentación y carga. No funciona como una entrada de audio analógica convencional para conectar cualquier fuente mediante cable.
Tampoco existe un minijack de 3,5 mm. Las fuentes de audio dependen, por tanto, de las posibilidades inalámbricas del dispositivo y del ecosistema Sonos.
Para quien reproduce todo desde el teléfono, servicios de streaming o AirPlay 2 esto difícilmente supone un problema. Puede ser decisivo para usuarios que quieran conectar un reproductor antiguo, ordenador mediante salida analógica, tocadiscos con previo u otras fuentes físicas.
La carga inalámbrica es cómoda, pero añade accesorios que no son imprescindibles
El Roam admite carga inalámbrica Qi, una característica poco habitual y bastante práctica en esta categoría. Puede dejarse sobre una base compatible y utilizarse en casa sin conectar continuamente un cable.
Sonos también desarrolló su propio cargador inalámbrico para Roam, pero se comercializa aparte. No es obligatorio adquirirlo, ya que se puede utilizar una base Qi compatible o cargar mediante USB-C.
El paquete del Roam incluye el cable USB, pero el adaptador de corriente no forma parte necesariamente del conjunto. Es un pequeño detalle que conviene conocer al calcular el coste total si no se dispone ya de un cargador adecuado.
Trueplay automático es útil, pero no puede vencer las limitaciones físicas del recinto
El ajuste Trueplay automático utiliza los micrófonos para adaptar la reproducción a las características del entorno. Tiene sentido en un dispositivo que puede pasar continuamente de una habitación a otra y después salir al exterior.
Es una función bastante más sofisticada que los sencillos ecualizadores de algunos rivales y constituye una de las ventajas tecnológicas del Roam. Aun así, hay que mantener las expectativas dentro de lo razonable.
El procesamiento digital puede corregir el equilibrio tonal y adaptar la respuesta, pero no puede conseguir que un recinto de estas dimensiones reproduzca como un altavoz varias veces mayor. A volúmenes altos y en espacios abiertos siguen mandando la física y el tamaño de los transductores.
Comprar el Roam original actualmente exige compararlo con el Roam 2
Este punto no existía cuando apareció el producto, pero actualmente es fundamental. Sonos ya dispone del Roam 2 como sucesor. Conserva buena parte del concepto original: formato de 168 x 62 x 60 mm, 430 gramos, IP67, WiFi, Bluetooth, Trueplay automático, AirPlay 2 y hasta 10 horas de reproducción.
La segunda generación incorpora cambios de funcionamiento y conectividad, entre ellos un botón Bluetooth específico y Bluetooth 5.2 según las especificaciones actuales de Sonos. Esto hace que el Roam original necesite una ventaja económica clara para resultar atractivo frente a su sustituto.
Una oferta importante puede convertir al primer Roam en una compra razonable, especialmente dentro de una casa equipada con Sonos. A precios cercanos, resulta más lógico valorar primero la generación nueva.
¿Para qué comprador son más importantes estos inconvenientes?
- Para quien necesita mucha autonomía: las 10 horas declaradas están lejos de convertir la batería en uno de sus puntos fuertes.
- Para quien solo quiere Bluetooth: pagará por WiFi, Sonos, AirPlay 2, Trueplay y otras funciones que probablemente utilizará poco.
- Para fiestas grandes: sus reducidas dimensiones favorecen la portabilidad, no la presión sonora ni unos graves propios de cajas grandes.
- Para quien utiliza fuentes por cable: no dispone de entrada auxiliar de 3,5 mm.
- Para quien compra una unidad antigua o usada: merece la pena prestar especial atención al estado de la batería.
- Para nuevos compradores: hay que comparar el precio directamente con el Roam 2, que es la evolución actual del producto.
5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra
- Sonos Roam 2: es la alternativa más lógica para quien quiere exactamente la filosofía del Roam. Mantiene WiFi, Bluetooth, IP67, Trueplay automático, AirPlay 2 y el ecosistema Sonos, pero pertenece a la generación posterior y simplifica el emparejamiento Bluetooth mediante un botón dedicado.
- Bose SoundLink Flex: puede ser preferible para quien busque principalmente un altavoz Bluetooth portátil y no necesite integrarlo en un sistema multiroom WiFi. Su planteamiento es más directo y evita pagar por funciones Sonos que un usuario exclusivamente Bluetooth no aprovecharía.
- JBL Charge 5: resulta más interesante para quien priorice autonomía y un sonido con mayor cuerpo antes que el tamaño ultracompacto o las funciones inteligentes. Es una alternativa especialmente coherente para viajes, exteriores y sesiones prolongadas.
- Ultimate Ears MEGABOOM 3: puede encajar mejor en fiestas y actividades exteriores cuando importan una autonomía prolongada y una difusión sonora amplia. Sacrifica las posibilidades WiFi y multiroom de Sonos, pero está muy orientado al uso portátil puro.
- JBL Flip 6: es una alternativa compacta para quien quiere fundamentalmente Bluetooth, resistencia al agua y facilidad de transporte. Ofrece un enfoque más sencillo y evita que el comprador pague por un ecosistema WiFi que quizá no necesita.
Conclusión: el Sonos Roam tiene mucho más sentido dentro de una casa Sonos
El Sonos Roam original es un producto peculiar porque juzgarlo únicamente como altavoz Bluetooth deja fuera buena parte de lo que propone. Su atractivo está en poder funcionar como un altavoz Sonos conectado por WiFi dentro de casa y convertirse en un pequeño altavoz Bluetooth cuando se mete en la mochila. Trueplay automático, AirPlay 2, Sound Swap, IP67, carga Qi y sus escasos 430 gramos refuerzan esa filosofía.
Los compromisos aparecen precisamente cuando se prescinde de ese ecosistema. Diez horas de batería son una cifra modesta para un altavoz portátil, su pequeño recinto limita la pegada en exteriores y no dispone de entrada auxiliar. Además, quien solo utilice Bluetooth estará desaprovechando algunas de las características que justifican el posicionamiento del producto.
Para un usuario que ya tiene altavoces Sonos y quiere extender la música a la terraza, baño, jardín o viajes, el Roam original todavía puede resultar interesante si aparece a un precio suficientemente reducido. Sus dimensiones, IP67 y combinación WiFi/Bluetooth continúan siendo argumentos sólidos.
Para empezar desde cero y utilizarlo principalmente fuera de casa, las alternativas Bluetooth con mayor autonomía pueden tener más sentido. Y cuando el precio del Roam original se acerque al del Roam 2, la existencia de la generación posterior se convierte en el argumento que más debería frenar la compra.
Ficha técnica de Sonos Roam
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Marca | Sonos |
| Modelo | Roam |
| Tipo | Altavoz portátil inteligente WiFi/Bluetooth |
| Amplificación | 2 amplificadores digitales de clase H |
| Transductores | 1 tweeter y 1 midwoofer |
| WiFi | 802.11a/b/g/n/ac, 2,4 y 5 GHz |
| Bluetooth | Bluetooth 5.0 en la especificación original |
| Apple AirPlay 2 | Sí, mediante WiFi |
| Ajuste de sonido | Trueplay automático |
| Ecualización | Graves, agudos y sonoridad ajustables mediante la app Sonos |
| Micrófonos | Matriz de micrófonos de campo lejano |
| Control por voz | Sí, sujeto a servicios, idioma, país y conectividad compatibles |
| Protección | IP67 |
| Inmersión especificada | Hasta 1 metro durante un máximo de 30 minutos |
| Batería | Ion-litio de 18 Wh |
| Autonomía declarada | Hasta 10 horas de reproducción continua |
| Carga por cable | USB-C |
| Carga inalámbrica | Compatible con Qi y cargador inalámbrico Sonos Roam |
| Entrada auxiliar de 3,5 mm | No |
| Dimensiones | 168 x 62 x 60 mm |
| Peso | 0,43 kg |
| Memoria | 1 GB SDRAM y 4 GB NV |
| Procesador | Quad Core A-53 a 1,3 GHz |
| Color de la versión analizada | Blanco |