
OK OFZ 173 F Crítica y Opinión: 98 litros útiles, pero su clase F penaliza el consumo
El OK OFZ 173 F es un congelador horizontal compacto pensado para añadir capacidad de congelación sin ocupar el espacio de un arcón de gran tamaño. Sus 98 litros encajan especialmente bien como segundo congelador para una vivienda, para almacenar compras grandes o para quien necesita más espacio del que ofrece el congelador integrado en un frigorífico.
Su planteamiento es deliberadamente sencillo: instalación independiente, control mecánico de temperatura y un interior diáfano al que se accede levantando la tapa. Esa simplicidad puede ser una ventaja si se busca un aparato económico y sin electrónica innecesaria, pero también concentra sus principales compromisos. La clase energética F, la ausencia de funciones avanzadas y la organización propia de un arcón básico son cuestiones que conviene valorar antes de comprarlo.
La clase energética F es su desventaja más difícil de ignorar
El principal punto débil del OK OFZ 173 F está indicado en su propio nombre: pertenece a la clase de eficiencia energética F de la escala europea actual. No significa que su consumo sea desorbitado en términos absolutos, especialmente al tratarse de un congelador de solo 98 litros, pero sí lo coloca en una posición poco favorable frente a modelos equivalentes de clase E e incluso D.
La diferencia tiene especial importancia porque un congelador funciona las 24 horas del día. Una pequeña mejora de eficiencia se acumula durante años de utilización, por lo que el precio de compra no debería ser el único criterio para valorar qué modelo resulta más económico.
Para quien quiera un segundo congelador destinado únicamente a determinados periodos puede ser un compromiso asumible. Si va a permanecer conectado permanentemente durante muchos años, tiene más sentido comparar su consumo anual con alternativas de capacidad similar antes de decidir.
Los 98 litros son prácticos como capacidad adicional, pero limitados como congelador principal
La capacidad de 98 litros es suficiente para guardar carne, pescado, alimentos preparados, congelados, pan y reservas domésticas. También permite aprovechar ofertas o realizar compras más grandes sin saturar los cajones del frigorífico.
Sin embargo, 98 litros siguen siendo 98 litros. Para una persona o una pareja puede proporcionar un margen considerable; para una familia que pretenda convertirlo en su principal espacio de congelación puede quedarse pequeño con bastante rapidez.
Este aspecto resulta especialmente relevante porque los congeladores horizontales transmiten visualmente una sensación de gran capacidad. En este caso estamos ante un arcón compacto, no ante los modelos familiares de 150, 200 o 300 litros.
Precisamente ahí está también una de sus virtudes: no obliga a reservar el espacio que requiere un arcón grande. Para una despensa, cocina auxiliar o zona de almacenamiento relativamente reducida, sus dimensiones son más manejables.
El formato de arcón aprovecha el volumen, pero obliga a apilar alimentos
Un congelador horizontal tiene una ventaja estructural: prácticamente todo el interior puede utilizarse para almacenar comida. No hay una sucesión de cajones que fragmente el espacio, de modo que resulta sencillo introducir paquetes voluminosos.
La contrapartida aparece cuando el congelador empieza a llenarse. Los productos terminan colocándose unos encima de otros y recuperar algo situado en el fondo puede obligar a retirar primero varios paquetes.
Esto no es un defecto exclusivo del OK OFZ 173 F, sino una característica inherente a buena parte de los arcones congeladores. Aun así, afecta considerablemente a la experiencia diaria. Un congelador vertical con cajones suele ser más cómodo para quien utiliza muchos alimentos diferentes cada día; un arcón resulta especialmente práctico para almacenar reservas durante periodos largos.
Utilizar recipientes o bolsas agrupadas por categorías ayuda bastante. Carne, pescado, verduras o pan pueden organizarse por zonas para evitar tener que revisar todo el contenido cada vez que se busca algo.
El control mecánico es sencillo, aunque ofrece poca información sobre la temperatura real
La temperatura se regula mediante un mando mecánico. Es un sistema fácil de entender, económico y adecuado para un electrodoméstico cuya configuración normalmente se modifica muy pocas veces.
El inconveniente frente a modelos equipados con control electrónico y pantalla es la falta de información precisa. El usuario selecciona un nivel de funcionamiento, pero no dispone de la misma lectura inmediata de temperatura que proporciona un indicador digital.
Para almacenar alimentos congelados en condiciones normales no tiene por qué representar un problema. Quien quiera supervisar con precisión la temperatura interior puede preferir un modelo con indicación electrónica o recurrir a un termómetro independiente apropiado para congeladores.
41 dB no son excesivos, pero conviene pensar dónde se instalará
El fabricante o distribuidor especifica un nivel sonoro de 41 dB. Es una cifra razonable para un electrodoméstico de este tipo y en una despensa, garaje acondicionado o cocina independiente probablemente tenga poca relevancia.
La percepción cambia en viviendas abiertas donde cocina y salón comparten espacio. El compresor no trabaja permanentemente, pero sus ciclos de funcionamiento pueden resultar perceptibles en un ambiente muy silencioso.
No debería interpretarse 41 dB como un congelador especialmente ruidoso, pero actualmente existen alternativas compactas que declaran cifras alrededor de 39 dB. Si el aparato va a estar cerca de una zona de descanso o trabajo, esa diferencia puede merecer consideración.
La tapa superior necesita espacio libre y condiciona su ubicación
La altura del aparato es de aproximadamente 85,2 cm, pero esta cifra no representa todo el espacio necesario para instalarlo. La tapa se abre hacia arriba y necesita recorrido suficiente para acceder cómodamente al interior.
Eso impide aprovechar su superficie como una encimera permanente y desaconseja instalarlo debajo de determinadas baldas o muebles bajos. Es un detalle que se olvida fácilmente cuando únicamente se comprueban las dimensiones exteriores.
Antes de comprar conviene medir no solo el hueco disponible, sino también el espacio necesario para abrir la tapa y manipular alimentos cómodamente. También deben respetarse las separaciones de ventilación indicadas para el aparato.
Su planteamiento básico deja fuera funciones que ya ofrecen algunos competidores
El OFZ 173 F apuesta por lo esencial. Eso facilita el manejo, pero existen arcones de capacidad prácticamente idéntica que incorporan funciones adicionales interesantes.
Por ejemplo, algunos competidores ofrecen congelación rápida, mayor autonomía ante un corte eléctrico o sistemas que permiten utilizar el aparato alternativamente como congelador y refrigerador. Son prestaciones que amplían mucho las posibilidades de un electrodoméstico que ocupa aproximadamente el mismo espacio.
La congelación rápida resulta especialmente interesante después de introducir una cantidad considerable de alimentos frescos. La posibilidad de cambiar entre refrigeración y congelación, por su parte, permite reutilizar el aparato como espacio de refrigeración adicional en determinadas épocas.
Ninguna de esas características es imprescindible para almacenar congelados. El problema para el OK aparece cuando una alternativa de precio cercano ofrece mayor eficiencia energética y además incorpora alguna de ellas.
La descongelación y limpieza requieren más intervención que en soluciones más sofisticadas
En un arcón de planteamiento convencional hay que asumir que el mantenimiento no es tan cómodo como en un sistema No Frost. Con el uso puede formarse hielo en las paredes interiores y, cuando la acumulación resulta excesiva, es necesario descongelar y limpiar.
La frecuencia depende de factores como la humedad ambiental, la cantidad de aperturas, el tiempo durante el que permanece levantada la tapa y el correcto cierre. Por eso no tendría sentido atribuir al modelo un intervalo fijo de descongelación.
Para quien utiliza el congelador como almacén de larga duración y lo abre pocas veces, esta tarea puede ser ocasional. Si se abre constantemente, la comodidad de una solución con mayor automatización adquiere más importancia.
¿Para quién tienen más importancia sus puntos débiles?
- Familias que necesitan mucho almacenamiento: 98 litros pueden quedarse cortos y quizá compense pasar directamente a un arcón de 150-200 litros.
- Usuarios preocupados por el consumo: la clase F merece compararse con modelos actuales de clase E o D antes de comprar.
- Quien abre el congelador constantemente: el formato horizontal y la necesidad de buscar entre alimentos apilados son menos cómodos que los cajones de un congelador vertical.
- Viviendas con cocina abierta: sus 41 dB justifican compararlo con modelos que declaran un nivel sonoro inferior.
- Usuarios que quieren controlar exactamente la temperatura: el mando mecánico proporciona menos información que un control electrónico con indicador digital.
Lo que sí hace bien el OK OFZ 173 F
Sus limitaciones no eliminan la principal virtud del producto: ofrece 98 litros adicionales de congelación en un formato relativamente compacto y muy sencillo. Para guardar reservas, alimentos voluminosos o compras que no caben en un frigorífico convencional, el formato horizontal resulta útil.
La ausencia de controles complejos también puede ser una ventaja para quien solo quiere ajustar el frío y utilizarlo. No hay menús que aprender ni funciones electrónicas necesarias para realizar la tarea fundamental del aparato.
También resulta interesante como congelador secundario. En ese escenario, sus 98 litros tienen mucho más sentido que cuando se pretende cubrir las necesidades completas de congelación de una familia numerosa.
¿Merece la pena comprar el OK OFZ 173 F?
El OK OFZ 173 F puede tener sentido cuando se encuentra a un precio especialmente atractivo y el objetivo es disponer de un arcón pequeño, sencillo y de 98 litros. Para una segunda zona de congelación cumple un planteamiento fácil de entender y evita pagar por electrónica o funciones que quizá nunca se utilizarían.
La clase energética F es, sin embargo, un argumento serio para no decidir únicamente por el precio inicial. Ya existen competidores de capacidad prácticamente idéntica con clase E, menor nivel sonoro declarado y funciones adicionales. Puesto que el congelador puede permanecer conectado durante años, esas diferencias tienen más importancia aquí que en un electrodoméstico de utilización ocasional.
Por ello, sus inconvenientes no deberían frenar necesariamente una compra económica para uso secundario, pero sí justifican mirar alternativas antes de decidir. Para funcionamiento permanente, el salto a un modelo de mayor eficiencia y con mejores funciones puede compensar más que ahorrar inicialmente en el aparato.
5 opciones similares que pueden ser mejor compra
- Infiniton CH-10H86WEH: mantiene prácticamente la misma capacidad con 99 litros, pero mejora a clase energética E y declara 39 dB. Añade además Dual System para refrigerar o congelar, Fast Freezing y una autonomía declarada de hasta 45 horas en determinadas condiciones, ofreciendo bastante más versatilidad.
- Candy Artico CCHH 100E: sus 97 litros lo convierten en un rival directo por capacidad y dispone de clasificación energética E. Resulta especialmente interesante frente al OK para quien quiere mantener el formato compacto reduciendo la penalización energética de la clase F.
- Infiniton CH-10H85BEH: ofrece 99 litros, clase E, congelación rápida y funcionamiento convertible entre refrigeración y congelación. También incorpora cesta auxiliar, lo que ayuda a organizar un interior que, por su formato horizontal, tiende a acumular productos unos sobre otros.
- Infiniton CH-MF10: con 99 litros es prácticamente equivalente en tamaño útil, pero destaca por Dual System, Fast Freezing y un rango de funcionamiento que permite emplearlo tanto para refrigerar como para congelar. Es una alternativa más flexible si el aparato va a tener distintos usos a lo largo del año.
- Milectric ARC-N01: ofrece 99 litros en un formato compacto de arcón. Es una alternativa especialmente comparable por dimensiones y capacidad, por lo que merece consideración cuando se busca el mismo concepto de congelador auxiliar pero se quiere contrastar equipamiento y consumo antes de elegir.
Ficha técnica de OK OFZ 173 F
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Modelo | OFZ 173 F |
| Tipo | Congelador horizontal / arcón |
| Instalación | Independiente |
| Capacidad | 98 litros |
| Clase energética | F |
| Altura | 85,2 cm |
| Color | Blanco |
| Control de temperatura | Mecánico mediante mando |
| Nivel sonoro | 41 dB |
| Tipo de apertura | Tapa superior abatible |