PC gaming Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 Intel® Core™ i5-12400F 16GB RAM 512GB SSD GeForce GTX 1660 SUPER Windows® 11 Home 64

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PC gaming Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 Intel® Core™ i5-12400F 16GB RAM 512GB SSD GeForce GTX 1660 SUPER Windows® 11 Home 64

Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 Crítica y Opinión: la GTX 1660 SUPER marca su techo

El Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 en esta configuración combina un Intel Core i5-12400F, 16 GB de memoria DDR4, SSD NVMe de 512 GB y una GeForce GTX 1660 SUPER de 6 GB. Es una torre compacta de 17 litros que todavía puede desenvolverse bien en juegos a 1080p y que, frente a un portátil, conserva ciertas posibilidades de ampliación.

Su principal inconveniente está muy localizado: la GTX 1660 SUPER pertenece a una generación anterior a las RTX y carece de las tecnologías que hoy forman parte habitual del catálogo de NVIDIA. El procesador sigue siendo razonablemente competente, pero la gráfica condiciona mucho más la vigencia del conjunto. A esto se añaden un SSD de solo 512 GB, una plataforma DDR4 y algunas particularidades propias de un PC premontado que conviene estudiar antes de pensar en futuras actualizaciones.

La GTX 1660 SUPER sigue funcionando bien a 1080p, pero pertenece a otra etapa del gaming

La NVIDIA GeForce GTX 1660 SUPER dispone de 6 GB de memoria GDDR6 y continúa siendo capaz de ejecutar una enorme biblioteca de juegos a 1080p. En eSports, títulos relativamente ligeros y muchos juegos de generaciones anteriores todavía puede ofrecer una experiencia perfectamente satisfactoria.

El problema aparece al comparar el equipo con ordenadores que montan tarjetas RTX posteriores. La GTX 1660 SUPER pertenece a la arquitectura Turing, pero no incorpora los núcleos RT y Tensor que caracterizan a las GeForce RTX. Eso significa que queda fuera de tecnologías de hardware que han ganado importancia en los juegos modernos.

No disponer de aceleración RT dedicada hace que el trazado de rayos no sea un objetivo razonable para esta gráfica. Tampoco dispone del soporte de DLSS propio de las tarjetas RTX, una tecnología especialmente útil cuando se intenta mejorar el rendimiento en juegos exigentes.

Para alguien que compra un PC económico destinado a 1080p puede seguir siendo suficiente. Para quien quiera utilizarlo durante varios años con grandes lanzamientos, la gráfica es claramente el componente que más debería hacerle dudar.

Los 6 GB de VRAM ofrecen margen frente a gráficas de 4 GB, pero empiezan a ser modestos

Una ventaja de la GTX 1660 SUPER frente a determinadas gráficas económicas es disponer de 6 GB de memoria gráfica. Es una cantidad más cómoda que 4 GB para jugar a 1080p y permite manejar texturas y recursos gráficos con mayor margen.

Aun así, 6 GB ya no representan una cantidad especialmente generosa en juegos recientes. Determinados títulos pueden exigir reducir texturas u otros parámetros cuando el consumo de memoria gráfica aumenta.

Esto no significa que un juego necesite necesariamente toda la VRAM disponible ni que superar los 6 GB convierta automáticamente una GPU en mejor. La potencia del procesador gráfico sigue siendo fundamental. Lo relevante es que la GTX 1660 SUPER afronta simultáneamente dos límites: una arquitectura veterana y una capacidad de memoria que ya está por debajo de los 8 GB habituales en numerosas alternativas actuales.

El Core i5-12400F ha envejecido mejor que la tarjeta gráfica

El Intel Core i5-12400F dispone de 6 núcleos y 12 hilos, funciona a 2,5 GHz de base y puede alcanzar hasta 4,4 GHz. Cuenta además con 18 MB de caché.

Sigue siendo un procesador perfectamente válido para gaming, navegación, ofimática, programación, edición moderada y multitarea. En esta configuración existe cierto desequilibrio porque el procesador conserva mayor margen de utilización que la GTX 1660 SUPER.

Eso puede ser positivo si en el futuro se sustituye la tarjeta gráfica. Un cambio de GPU puede transformar considerablemente las prestaciones del ordenador sin necesidad inmediata de reemplazar el procesador.

Pero tampoco debe olvidarse que se trata de una plataforma Intel de 12.ª generación. Si el equipo se vende a un precio cercano al de sobremesas con procesadores más recientes y una RTX moderna, la presencia del i5-12400F deja de ser un argumento suficiente para compensar la antigüedad de la gráfica.

El Core i5-12400F no tiene gráficos integrados y eso complica un fallo de la GPU

La letra F del Core i5-12400F tiene una consecuencia práctica: este procesador no incorpora gráficos integrados funcionales.

En condiciones normales no supone ningún problema porque el monitor se conecta directamente a la GTX 1660 SUPER. De hecho, en las configuraciones del IdeaCentre equipadas con gráfica dedicada, Lenovo indica que las salidas de vídeo integradas de la placa quedan deshabilitadas.

El inconveniente aparece si se retira la tarjeta gráfica o esta falla. No se puede recurrir temporalmente a la GPU integrada del procesador para seguir utilizando el ordenador, diagnosticar determinados problemas o esperar a que llegue una gráfica nueva.

No debería ser una razón para descartar el equipo, ya que es una característica habitual de muchos procesadores Intel F, pero sí es una diferencia práctica frente al Core i5-12400 convencional.

Los 512 GB del SSD resultan escasos para una biblioteca de juegos moderna

El almacenamiento se basa en un SSD M.2 2280 NVMe PCIe 4.0 de 512 GB. Es una buena base en términos de velocidad, pero su capacidad resulta bastante más discutible.

Windows 11, actualizaciones, aplicaciones y archivos personales reducen el espacio realmente disponible para instalar juegos. Varios títulos de gran presupuesto pueden ocupar decenas de gigabytes cada uno y algunos superan ampliamente los 100 GB.

Por tanto, una biblioteca relativamente pequeña puede llenar la unidad. Quien utilice Game Pass, Steam, Epic Games u otras plataformas y quiera mantener numerosos títulos instalados probablemente tendrá que ampliar el almacenamiento.

La buena noticia es que la torre está preparada para diferentes configuraciones de almacenamiento. Lenovo contempla unidades M.2 y discos SATA en esta familia, por lo que los 512 GB iniciales son una limitación solucionable y no un techo permanente.

Los 16 GB de DDR4 son suficientes para empezar, pero la plataforma está limitada a 32 GB

Esta configuración incorpora 16 GB de memoria DDR4-3200. Para gaming a 1080p, ofimática y uso doméstico sigue siendo una cantidad razonable.

El IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 dispone de dos ranuras DDR4 UDIMM y admite oficialmente hasta 32 GB. Esto permite duplicar la memoria si las necesidades aumentan.

La limitación está en comparar esa capacidad máxima con ordenadores actuales que permiten instalar 64 GB o cantidades superiores. Para jugar probablemente importe poco; para máquinas virtuales, creación profesional, proyectos pesados y determinadas cargas de productividad puede ser más relevante.

También estamos ante DDR4 y no DDR5. La memoria DDR4 no convierte al ordenador en lento, pero evidencia que se trata de una plataforma de una generación anterior.

Una fuente de alimentación de premontado obliga a revisar bien cualquier futura GPU

Lenovo comercializó esta familia con distintas fuentes de alimentación según la configuración, incluyendo potencias de 300, 310, 380 y 500 W. Por eso no resulta prudente asumir que todas las unidades IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 incorporan la fuente más potente.

Este detalle es fundamental si se piensa sustituir la GTX 1660 SUPER en el futuro. Una tarjeta gráfica considerablemente más potente puede requerir mayor capacidad eléctrica, conectores determinados y unas dimensiones físicas que deben ser compatibles con el chasis.

Antes de comprar una GPU de sustitución habría que comprobar la fuente instalada en la unidad concreta, su potencia disponible, conexiones y las dimensiones admitidas dentro de la torre.

Es una diferencia respecto a montar un PC personalizado desde cero con una fuente ATX elegida específicamente pensando en futuras actualizaciones.

El chasis de 17 litros es compacto, pero ofrece menos libertad que una torre ATX grande

La caja mide aproximadamente 170 × 304 × 376 mm y tiene un volumen de unos 17 litros. Ocupa bastante menos espacio que muchas torres gaming de formato medio.

Esa compacidad resulta positiva para escritorios pequeños, pero también condiciona la actualización de componentes. Una tarjeta gráfica grande, una refrigeración voluminosa o determinadas ampliaciones pueden resultar más complicadas de instalar que en una caja ATX convencional.

Quien pretenda conservar la configuración prácticamente intacta no tiene por qué preocuparse demasiado. El comprador que vea este PC como una base para cambiar fuente, gráfica, refrigeración y otros componentes debería estudiar primero el interior y la compatibilidad de cada pieza.

En ese escenario, un ordenador montado con componentes ATX estándar y una caja más espaciosa puede ser una inversión más flexible.

La conectividad trasera abusa de USB 2.0

El frontal está razonablemente bien resuelto, con USB-C 3.2 Gen 1, USB-A 3.2 Gen 1, USB-A 3.2 Gen 2 y conector combinado de auriculares y micrófono.

La parte trasera es más conservadora: incluye cuatro USB 2.0, además de Ethernet y conexiones de audio. USB 2.0 es perfectamente adecuado para teclado, ratón, impresora y receptores inalámbricos, pero resulta lento para unidades de almacenamiento modernas.

Esto obliga a reservar preferentemente las conexiones rápidas delanteras para SSD externos, memorias USB de alto rendimiento y otros dispositivos que realmente necesiten ancho de banda.

Para un usuario con numerosos periféricos rápidos, la distribución de puertos es menos cómoda que la de una placa base moderna con varios USB 3.x en el panel trasero.

Las salidas de vídeo de la placa no sirven con esta configuración

La torre puede mostrar físicamente conexiones de vídeo asociadas a la placa base, pero Lenovo especifica que los puertos de vídeo integrados quedan deshabilitados en los modelos con gráfica dedicada. Además, el Core i5-12400F carece de GPU integrada.

El monitor debe conectarse a las salidas de la GTX 1660 SUPER. Lenovo especifica para esta gráfica dentro de la familia una conexión DVI, un HDMI 2.0b y un DisplayPort 1.4.

Es un detalle sencillo, pero puede confundir a alguien que conecte inicialmente el monitor al HDMI de la placa y piense que el ordenador tiene algún problema.

La GTX 1660 SUPER no es una tarjeta pensada para jugar en 4K moderno

Que una tarjeta gráfica pueda emitir una señal de alta resolución no significa que pueda ejecutar juegos exigentes a esa resolución con buen rendimiento. La GTX 1660 SUPER tiene como terreno mucho más razonable el gaming a 1080p.

En juegos menos exigentes puede experimentarse con resoluciones superiores, pero comprar este ordenador pensando principalmente en jugar a 4K sería partir de unas expectativas equivocadas.

Incluso a 1440p el resultado dependerá mucho del título y de los ajustes gráficos. En producciones exigentes, reducir resolución o calidad puede ser necesario.

Para un monitor Full HD, especialmente destinado a eSports y juegos de exigencia moderada, la configuración tiene mucho más sentido.

Windows 11 Home incluido evita un gasto adicional

Esta variante incorpora Windows 11 Home de 64 bits. Frente a muchos ordenadores gaming vendidos sin sistema operativo, es una ventaja práctica que merece tenerse en cuenta al comparar precios.

El equipo puede utilizarse desde el principio sin tener que preparar un instalador ni adquirir por separado una licencia de Windows. Para un usuario poco experimentado, esto simplifica bastante la puesta en marcha.

La presencia de Windows no compensa pagar un sobreprecio excesivo por hardware antiguo, pero sí debe incorporarse al calcular el coste real frente a alternativas que llegan sin sistema operativo.

¿Para quién pesan especialmente sus limitaciones?

  • Quien quiera jugar a grandes lanzamientos durante varios años: la GTX 1660 SUPER es el componente que más condiciona el futuro del equipo.
  • Usuarios interesados en ray tracing y DLSS: deberían buscar directamente una GeForce RTX.
  • Jugadores con monitor 1440p o 4K: encontrarán mucho más margen en una GPU moderna y potente.
  • Quien almacene muchos juegos: los 512 GB obligarán probablemente a ampliar el almacenamiento.
  • Usuarios que quieran transformar mucho el PC: deberían comprobar fuente, dimensiones internas y compatibilidad antes de planificar grandes actualizaciones.
  • Profesionales que necesiten mucha RAM: el máximo oficial de 32 GB puede resultar restrictivo.

El i5-12400F y las posibilidades de ampliación evitan que todo dependa de la antigüedad

El IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 tampoco debe juzgarse únicamente por la edad de su tarjeta gráfica. El Core i5-12400F continúa siendo un procesador capaz y sus seis núcleos y doce hilos permiten realizar muchas tareas con soltura.

Los 16 GB de RAM proporcionan una base suficiente para jugar y pueden ampliarse. Los 512 GB iniciales tampoco son una capacidad definitiva, ya que la familia admite diferentes posibilidades de almacenamiento.

Además, la GTX 1660 SUPER dispone de 6 GB de GDDR6, una característica que todavía le permite desenvolverse razonablemente bien en 1080p cuando se utilizan ajustes acordes con su potencia. Para League of Legends, Valorant, Counter-Strike 2, Fortnite y numerosos juegos menos exigentes, no hace falta necesariamente una GPU de gama alta.

Su problema no es tanto lo que puede ejecutar hoy como cuánto debería pagarse actualmente por hardware de esta generación.

5 PC gaming similares que pueden ser mejor opción de compra

  1. Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 con GeForce RTX 3060: mantiene la misma base de equipo, pero la RTX 3060 de 12 GB ofrece mucha más memoria gráfica, soporte de ray tracing y DLSS y un rendimiento claramente superior. Es una alternativa especialmente lógica si se encuentra con poca diferencia de precio.
  2. Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 con GeForce RTX 3060 Ti: aumenta considerablemente la potencia gráfica y proporciona mucho más margen para 1440p. Es preferible para quien quiera conservar la misma plataforma Lenovo pero necesite una GPU bastante más capaz.
  3. Lenovo LOQ Tower con GeForce RTX 4060: representa una evolución más moderna del concepto de sobremesa gaming de Lenovo. La RTX 4060 aporta 8 GB de VRAM, arquitectura Ada Lovelace y tecnologías como DLSS 3, ofreciendo una plataforma gráfica mucho más actual.
  4. Acer Nitro 50 con GeForce RTX 4060: es una alternativa interesante cuando aparece en configuración con 16 GB de RAM y SSD NVMe. Una RTX 4060 proporciona más margen para juegos modernos y tecnologías gráficas que la GTX 1660 SUPER no puede ofrecer.
  5. HP Victus 15L con GeForce RTX 4060: mantiene un formato de sobremesa relativamente compacto pero, en las versiones equipadas con RTX 4060, ofrece una base gráfica mucho más preparada para juegos actuales, ray tracing y escalado mediante DLSS.

Conclusión: puede servir para 1080p, pero solo merece la pena con una rebaja muy importante

El Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7 con Core i5-12400F y GTX 1660 SUPER sigue siendo capaz de proporcionar una experiencia razonable a 1080p. El procesador mantiene buen nivel, los 16 GB de RAM son suficientes para empezar, el SSD es PCIe 4.0 y Windows 11 Home viene incluido.

La GTX 1660 SUPER es la razón principal para pensarse la compra. Sus 6 GB de GDDR6 son aprovechables, pero pertenece a una generación sin las capacidades RTX que hoy resultan habituales. No dispone de los núcleos especializados de las GeForce RTX y queda fuera de DLSS, precisamente una de las herramientas que más ayudan a prolongar el rendimiento de una GPU en juegos exigentes.

Los 512 GB son otro compromiso, aunque este sí puede solucionarse fácilmente mediante ampliación. La memoria también puede crecer hasta 32 GB. Más atención requiere una futura sustitución de la gráfica: antes de hacerlo hay que comprobar la fuente instalada y el espacio disponible dentro del compacto chasis de 17 litros.

Por tanto, sus inconvenientes deberían frenar la compra si su precio se aproxima al de un sobremesa con RTX 3060, RTX 4060 o una GPU moderna equivalente. La diferencia tecnológica y de rendimiento es demasiado relevante. En cambio, con una rebaja fuerte puede seguir teniendo sentido como PC para 1080p, eSports, juegos de generaciones anteriores y uso general.

Es uno de esos equipos en los que no conviene pagar por la etiqueta “gaming”, sino por lo que realmente ofrece su hardware hoy. El i5-12400F todavía tiene recorrido; la GTX 1660 SUPER es la pieza que determina cuánto debería costar.

Ficha técnica de Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7

Característica Especificación
Modelo Lenovo IdeaCentre Gaming 5 17IAB7
Procesador Intel Core i5-12400F
Núcleos / hilos 6 núcleos / 12 hilos
Frecuencia base 2,5 GHz
Frecuencia máxima Hasta 4,4 GHz
Caché del procesador 18 MB
Gráficos integrados No
Tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 1660 SUPER
Memoria gráfica 6 GB GDDR6
Salidas de la GTX 1660 SUPER 1 × DVI, 1 × HDMI 2.0b y 1 × DisplayPort 1.4
Memoria RAM 16 GB DDR4-3200
Ranuras de memoria 2 × DDR4 UDIMM
Memoria máxima oficial 32 GB DDR4-3200
Almacenamiento 512 GB SSD M.2 2280 NVMe PCIe 4.0
Chipset Intel B660
Formato de placa Micro-ATX
Volumen del chasis 17 litros
USB-C frontal USB-C 3.2 Gen 1
USB-A frontal USB 3.2 Gen 1 y USB 3.2 Gen 2
USB traseros 4 × USB 2.0
Red cableada Ethernet RJ-45
Dimensiones 170 × 304 × 376 mm
Peso Desde aproximadamente 8,4 kg, según configuración
Color Raven Black
Sistema operativo Windows 11 Home 64 bits
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