Portátil gaming HP Victus 15-fb0001ns 15.6″ Full HD AMD Ryzen™ 5 5600H 8GB RAM 512GB SSD GTX 1650 Sin sistema operativo Plata Mica

¡Da tu opinión!

Portátil gaming HP Victus 15-fb0001ns 15.6 Full HD AMD Ryzen™ 5 5600H 8GB RAM 512GB SSD GTX 1650 Sin sistema operativo Plata Mica

HP Victus 15-fb0001ns Crítica y Opinión: la GTX 1650 limita más que su Ryzen 5

El HP Victus 15-fb0001ns nació como un portátil gaming de acceso relativamente equilibrado: pantalla Full HD de 15,6 pulgadas, AMD Ryzen 5 5600H de seis núcleos, gráfica dedicada NVIDIA GeForce GTX 1650, SSD de 512 GB y un chasis más discreto que el de muchos equipos para juegos. Esta configuración en Plata Mica evita una estética excesivamente agresiva y puede utilizarse perfectamente como ordenador de estudios, trabajo y ocio.

El problema es que sus componentes han envejecido a velocidades muy diferentes. El Ryzen 5 5600H sigue siendo un procesador perfectamente competente para tareas generales e incluso para cargas relativamente exigentes, mientras que la GTX 1650 es ahora el componente que establece el techo del equipo. Sus 4 GB de memoria gráfica y la ausencia de tecnologías más modernas de la familia RTX condicionan especialmente los videojuegos recientes.

Hay otros dos aspectos que deberían comprobarse antes de comprar esta configuración concreta. Los 8 GB de RAM son escasos para un portátil gaming actual y los 512 GB de SSD pueden llenarse rápidamente al instalar varios juegos. A ello se suma que el equipo se comercializó sin sistema operativo, de modo que el comprador tiene que instalar uno y disponer de la licencia correspondiente si quiere utilizar Windows.

Eso no convierte al Victus 15-fb0001ns en un mal ordenador. Puede seguir teniendo sentido como portátil económico para eSports, títulos de generaciones anteriores, estudios y uso doméstico. Lo decisivo es su precio actual: la GTX 1650 ya pertenece a una generación suficientemente veterana como para que una pequeña diferencia económica frente a un portátil con RTX pueda cambiar completamente la recomendación.

La GTX 1650 de 4 GB es el principal cuello de botella para juegos actuales

La NVIDIA GeForce GTX 1650 fue una gráfica popular en portátiles gaming económicos y continúa siendo capaz de ejecutar numerosos juegos. En este HP dispone de 4 GB de memoria gráfica GDDR6 dedicada, lo que evita depender exclusivamente de la RAM del sistema como ocurre con una GPU integrada.

Su problema no consiste en que haya dejado de funcionar con los juegos modernos, sino en el margen disponible. Los títulos competitivos relativamente ligeros, juegos independientes y producciones de años anteriores pueden desenvolverse razonablemente bien a 1080p ajustando la calidad gráfica. La situación cambia con grandes lanzamientos recientes que demandan mucha más potencia gráfica y memoria de vídeo.

Los 4 GB de VRAM son especialmente importantes. Texturas de alta calidad, geometría compleja y mundos abiertos modernos pueden superar con facilidad esa capacidad. Cuando el juego necesita más memoria gráfica de la disponible pueden aparecer compromisos en calidad de texturas, fluidez o estabilidad del rendimiento. Bajar ajustes se convierte entonces en una necesidad y no simplemente en una elección para conseguir más fotogramas.

También hay una diferencia tecnológica frente a las GeForce RTX. La GTX 1650 pertenece a una familia anterior y no dispone de los núcleos RT y Tensor característicos de las RTX. Esto limita su posición frente a juegos y aplicaciones modernas que aprovechan funciones de trazado de rayos y técnicas avanzadas de reconstrucción o generación asistida por hardware.

Para alguien interesado principalmente en League of Legends, Valorant, Minecraft, juegos independientes o una biblioteca de títulos de años anteriores, esta limitación puede ser perfectamente asumible. Para quien compre un portátil con la intención de jugar a los grandes lanzamientos de los próximos años, la GTX 1650 es el motivo principal para buscar otra alternativa.

Los 8 GB de RAM son demasiado justos para aprovechar bien un portátil gaming

Esta configuración incorpora 8 GB de memoria DDR4-3200. Cuando el Victus 15 apareció en el mercado era una cantidad habitual en la gama gaming económica, pero actualmente constituye una de las primeras características que convendría mejorar.

Windows, el navegador, Discord, plataformas como Steam o Epic Games y los propios videojuegos compiten por la memoria disponible. Ocho gigabytes pueden ser suficientes para arrancar y ejecutar muchas aplicaciones, pero dejan poco margen cuando se utilizan simultáneamente.

El efecto práctico no tiene por qué ser simplemente una reducción de la velocidad media. Cuando falta RAM, Windows recurre con mayor intensidad al almacenamiento como memoria virtual. Un SSD es mucho más rápido que un disco duro, pero continúa siendo considerablemente más lento que la memoria RAM. Esto puede traducirse en cambios de aplicación menos inmediatos y una experiencia menos consistente bajo multitarea.

Para un portátil gaming de estas características, 16 GB representan una configuración mucho más equilibrada. También resultan más apropiados para edición de fotografías, programación, máquinas virtuales y trabajo con numerosas pestañas del navegador.

La parte positiva es que la familia Victus 15 utiliza memoria SO-DIMM ampliable, por lo que los 8 GB iniciales no tienen por qué acompañar al equipo durante toda su vida. Esto diferencia la situación de los ultraportátiles con memoria completamente soldada.

Antes de comprar una unidad usada o reacondicionada conviene comprobar, además, su configuración real. Es posible que un propietario anterior ya haya ampliado la memoria. Si continúa con 8 GB, debería incluirse el coste de una posible ampliación al comparar su precio con otros portátiles que ya incorporen 16 GB de fábrica.

El Ryzen 5 5600H ha envejecido bastante mejor que la tarjeta gráfica

El AMD Ryzen 5 5600H continúa siendo uno de los componentes más defendibles del HP Victus 15-fb0001ns. Utiliza arquitectura Zen 3, incorpora 6 núcleos y 12 hilos y puede alcanzar una frecuencia máxima de hasta 4,2 GHz.

Estas características siguen siendo suficientes para ofimática, navegación intensiva, programación, edición fotográfica, tareas académicas y multitud de aplicaciones de productividad. También puede acompañar adecuadamente a la GTX 1650 en juegos sin convertirse sistemáticamente en el factor limitante.

El paso de los años se aprecia más al compararlo con procesadores modernos que al utilizarlo aisladamente. Las generaciones posteriores ofrecen mejoras de rendimiento, eficiencia y plataformas más recientes. Algunas también incorporan gráficos integrados mucho más capaces y funciones específicas para nuevas cargas de trabajo.

Sin embargo, cambiar de portátil únicamente porque el Ryzen 5 5600H ya no es reciente tendría poco sentido si el rendimiento actual resulta suficiente. Para el perfil de este Victus, la GPU y los 8 GB de RAM son cuestiones bastante más urgentes.

Hay además una ventaja de tener un procesador de seis núcleos y doce hilos frente a CPUs de bajo consumo más básicas: el portátil puede utilizarse para algo más que jugar. Como ordenador de estudios o trabajo conserva una capacidad razonable incluso aunque la GTX 1650 haya perdido competitividad.

La conclusión es sencilla: el procesador no debería ser el motivo principal para rechazar este modelo. El precio debe reconocer su antigüedad, pero el Ryzen 5 5600H todavía tiene utilidad práctica.

La pantalla Full HD encaja con la GTX 1650, aunque no es un panel pensado para creación profesional

El equipo utiliza una pantalla IPS de 15,6 pulgadas y resolución Full HD de 1920 x 1080 píxeles. En esta configuración se especifica una frecuencia de actualización de 144 Hz, una característica especialmente apropiada para juegos competitivos.

La resolución tiene sentido con la GTX 1650. Una pantalla 1440p o 4K exigiría mucho más rendimiento gráfico y obligaría a reducir resolución en numerosos juegos. Los 1080p permiten que la GPU trabaje dentro de un escenario más realista.

Los 144 Hz aportan fluidez cuando el juego puede generar suficientes fotogramas. En títulos competitivos relativamente ligeros es posible beneficiarse mucho más de una frecuencia alta que en grandes producciones donde la GTX 1650 tendrá dificultades para acercarse a esas cifras con ajustes elevados.

El punto débil está en la calidad cromática. La pantalla asociada a esta configuración se mueve en parámetros modestos de brillo y cobertura de color, adecuados para juego, ofimática y consumo multimedia, pero menos apropiados para edición profesional donde sea necesaria una reproducción cromática amplia y precisa.

Esto marca una diferencia entre dos tipos de comprador. Para jugar, estudiar y navegar, el panel Full HD de alta frecuencia resulta coherente con el hardware. Para fotografía profesional, diseño gráfico o corrección de vídeo, merece la pena buscar una pantalla con mayor cobertura sRGB o DCI-P3 y mejores prestaciones de color.

También hay que tener en cuenta que 250 nits, cifra asociada a esta configuración, son suficientes para interiores razonablemente controlados, pero ofrecen menos margen en habitaciones muy luminosas o cerca de ventanas. No es el portátil ideal para trabajar habitualmente al aire libre.

Los 512 GB de SSD pueden quedarse pequeños en cuanto se instala una biblioteca de juegos

El almacenamiento mediante SSD PCIe NVMe de 512 GB proporciona una experiencia rápida en arranque, apertura de aplicaciones y carga de archivos. Frente a los antiguos portátiles gaming económicos con discos duros mecánicos, es una mejora enorme en la sensación general de velocidad.

La capacidad es otra cuestión. El sistema operativo, programas y archivos personales reducen el espacio disponible, y los videojuegos modernos pueden ocupar cantidades enormes de almacenamiento. Instalar varios títulos de gran presupuesto puede consumir una parte muy significativa del SSD.

Esto afecta especialmente a quien utiliza servicios como Game Pass y acostumbra a mantener muchos juegos instalados simultáneamente. La necesidad de borrar uno para instalar otro termina convirtiéndose en una tarea habitual.

Un SSD de 1 TB ofrece mucha más comodidad para un equipo gaming. También existe la posibilidad de recurrir a almacenamiento adicional compatible, pero conviene verificar las posibilidades concretas de ampliación de la unidad antes de comprar componentes.

Para estudios y trabajo convencional, 512 GB pueden ser perfectamente suficientes. Por tanto, la capacidad solo se convierte en un inconveniente serio cuando se aprovecha precisamente la faceta gaming que da nombre a la familia Victus.

Se vende sin sistema operativo y eso supone trabajo y un posible coste adicional

El HP Victus 15-fb0001ns se comercializó sin sistema operativo preinstalado. Esta característica puede resultar atractiva para usuarios avanzados que ya dispongan de una licencia, quieran instalar una distribución Linux o prefieran configurar Windows desde cero.

Para un comprador que espere sacar el portátil de la caja y empezar a utilizarlo, la experiencia es muy distinta. Será necesario preparar un medio de instalación, instalar el sistema operativo, completar la configuración y asegurarse de que todos los controladores correspondientes funcionan correctamente.

Si se quiere utilizar Windows y no se dispone de licencia, esta también debe incorporarse al coste real del equipo. Comparar únicamente el precio del Victus con otro portátil que incluya Windows puede dar una imagen engañosa del ahorro.

La ausencia de sistema operativo no es un defecto del hardware y para determinados usuarios puede ser incluso una ventaja. Lo importante es que el comprador sea consciente de ello. Es una característica que cambia radicalmente la experiencia inicial.

En una unidad de segunda mano la situación puede ser diferente porque el propietario anterior podría haber instalado un sistema operativo. En ese caso, conviene comprobar la legitimidad de la licencia y valorar si es preferible realizar una instalación limpia.

La autonomía no es la prioridad de un portátil gaming con procesador H y gráfica dedicada

El Victus utiliza una batería de 4 celdas y 70 Wh, una capacidad razonable para un portátil de 15,6 pulgadas. Sin embargo, tanto el Ryzen 5 5600H como la GTX 1650 están orientados a ofrecer rendimiento y no a maximizar las horas alejadas del enchufe.

Durante tareas ligeras, los mecanismos de ahorro energético permiten reducir el consumo y el equipo puede utilizar los gráficos integrados del procesador cuando no necesita la NVIDIA dedicada. Aun así, no debería compararse su filosofía con la de un ultraportátil moderno diseñado alrededor de una plataforma de muy bajo consumo.

Jugando, además, la situación cambia radicalmente. Una CPU H y una GPU dedicada demandan bastante energía cuando trabajan intensamente. La autonomía se reduce y el rendimiento máximo suele obtenerse conectado a la corriente, donde el sistema dispone del margen energético previsto.

Esto es normal en la categoría y no un fallo específico del HP. Quien compre un portátil gaming esperando jugar durante muchas horas con batería probablemente haya elegido el tipo de dispositivo equivocado.

Para clases, navegación y documentos la batería tiene más sentido, pero el tamaño y peso del equipo siguen recordando que la movilidad no fue su única prioridad de diseño.

Su peso y el cargador reducen el atractivo como portátil para transportar diariamente

El Victus 15 pesa alrededor de 2,3 kg. No es una cifra extraordinaria para un portátil gaming de 15,6 pulgadas, pero está muy lejos de los 1,2-1,5 kg habituales en muchos ultraportátiles.

Además, el peso que se transporta realmente no termina en el propio ordenador. Para obtener el máximo rendimiento y poder jugar durante periodos largos hay que llevar también el adaptador de corriente, aumentando el conjunto dentro de la mochila.

Para alguien que mueve el portátil entre dos habitaciones o lo transporta ocasionalmente entre casa y universidad, puede ser perfectamente aceptable. Quien camine diariamente durante largos trayectos con el ordenador a la espalda apreciará mucho más cada medio kilogramo de diferencia.

El tamaño de 15,6 pulgadas tiene una ventaja evidente: proporciona más superficie de trabajo y juego que un portátil de 13 o 14 pulgadas. También permite integrar un sistema térmico acorde con componentes de mayor consumo.

Por eso, nuevamente, estamos ante un compromiso y no ante un defecto absoluto. El Victus ofrece una experiencia de escritorio transportable; no intenta competir directamente con un ultraligero.

Ventiladores y temperatura forman parte del precio de jugar en un chasis portátil

Cuando el Ryzen 5 5600H y la GTX 1650 trabajan simultáneamente, generan una cantidad considerable de calor. El sistema de refrigeración debe expulsarlo mediante ventiladores y rejillas, por lo que el ruido aumenta durante juegos y otras cargas exigentes.

Esto es habitual en portátiles gaming. No sería razonable exigir silencio absoluto a un equipo que intenta mantener CPU y GPU dedicadas funcionando dentro de un chasis relativamente compacto.

La experiencia cambia mucho según la tarea. Navegando, viendo vídeo o escribiendo documentos, el consumo puede ser considerablemente menor. Jugando, renderizando o sometiendo el procesador a cargas sostenidas, los ventiladores tendrán más trabajo.

Con una unidad usada también merece la pena comprobar el mantenimiento. La acumulación de polvo en conductos y ventiladores puede perjudicar la refrigeración con los años. El estado térmico de un portátil gaming antiguo depende no solo del diseño original, sino de cómo se haya utilizado y mantenido.

Esto tiene consecuencias prácticas: temperaturas elevadas pueden hacer que los componentes reduzcan automáticamente frecuencia para mantenerse dentro de límites seguros. Mantener el sistema de refrigeración limpio es especialmente importante en un equipo que ya acumule varios años.

La conectividad es bastante completa, pero pertenece a una plataforma de una generación anterior

El Victus ofrece una selección de puertos útil para un equipo de este tipo. Incluye USB-C, varios USB-A, HDMI, Ethernet RJ-45 y conexión de audio combinada. También incorpora lector de tarjetas SD, algo que puede resultar práctico para fotografía y transferencia de archivos.

El Ethernet es especialmente interesante en gaming. Aunque el Wi-Fi es perfectamente válido para multitud de situaciones, una conexión cableada puede proporcionar mayor estabilidad y reducir la dependencia de interferencias inalámbricas durante partidas competitivas.

El USB-C permite transferencia de datos y funciones adicionales según las especificaciones del modelo, pero no debe asumirse que cualquier conector USB-C ofrece automáticamente las prestaciones de Thunderbolt. Esta plataforma AMD no está planteada alrededor de Thunderbolt como determinados portátiles Intel.

Para periféricos habituales, monitores y red cableada, la conectividad sigue siendo suficiente. El paso del tiempo se percibe más en los estándares inalámbricos y en las posibilidades de plataformas recientes que en una ausencia grave de puertos físicos.

El diseño discreto es una virtud, aunque los materiales priorizan coste sobre lujo

La familia Victus adoptó una estética más contenida que muchos portátiles gaming. El acabado Plata Mica y las líneas relativamente sobrias permiten utilizarlo en una oficina, universidad o biblioteca sin que parezca necesariamente un ordenador diseñado exclusivamente para jugar.

Eso puede ser una ventaja importante para quien necesita un único portátil para estudiar o trabajar durante el día y jugar al llegar a casa. No todo el mundo quiere iluminación llamativa, grandes logotipos o formas agresivas.

Sin embargo, Victus se sitúa por debajo de familias gaming premium de HP y de otros fabricantes. El objetivo es equilibrar coste y prestaciones, por lo que no debe esperarse la rigidez, los materiales o el nivel de construcción de portátiles considerablemente más caros.

En un equipo usado resulta especialmente recomendable revisar bisagras, tapa, teclado, conectores y base. El desgaste físico puede ser más relevante que una pequeña diferencia de procesador cuando se compra un portátil con varios años.

La webcam HD y otros componentes secundarios reflejan su orientación económica

La webcam integrada ofrece resolución HD 720p. Es suficiente para clases online, videollamadas familiares y reuniones ocasionales, pero está por debajo de las cámaras Full HD que se han vuelto más frecuentes en portátiles modernos.

Quien teletrabaje diariamente y quiera ofrecer una imagen cuidada puede terminar recurriendo a una webcam externa. No es un problema específicamente gaming, pero demuestra dónde se recortaron costes para priorizar procesador y gráfica.

Algo similar ocurre con la pantalla en reproducción cromática: los 144 Hz son interesantes para jugar, mientras que brillo y gama de color son más modestos. El ordenador está configurado alrededor de las necesidades de un jugador económico, no de un creador audiovisual profesional.

Estas decisiones son coherentes cuando el precio es bajo. Se vuelven más difíciles de aceptar si una unidad antigua cuesta cerca de portátiles actuales que han mejorado precisamente en pantalla, webcam y eficiencia.

¿Para qué comprador pesan especialmente sus limitaciones?

El primer perfil que debería buscar otra alternativa es quien quiera jugar a lanzamientos AAA recientes con calidad gráfica alta y mantener esa capacidad durante los próximos años. La GTX 1650 y sus 4 GB de VRAM proporcionan demasiado poco margen para plantear el equipo como una compra gaming de largo recorrido.

También debería presupuestar una ampliación quien utilice muchas aplicaciones simultáneamente. Los 8 GB de RAM son uno de los puntos débiles más fáciles de solucionar, pero siguen siendo un coste y un paso adicional.

Quien no sepa instalar Windows debería tener presente la ausencia de sistema operativo. Comprar el portátil barato y después necesitar ayuda profesional y una licencia puede reducir parte del ahorro inicial.

Los usuarios que transporten el ordenador diariamente también encontrarán alternativas mucho más ligeras. Y para creación de contenido profesional, la pantalla de cobertura cromática modesta y la GTX 1650 establecen límites que modelos más modernos superan con facilidad.

En cambio, un estudiante que necesite un ordenador potente para tareas generales y quiera jugar ocasionalmente a títulos competitivos puede aprovecharlo bastante bien. También tiene sentido como segundo equipo gaming económico o para alguien cuya biblioteca esté formada principalmente por juegos de generaciones anteriores.

Lo que todavía hace bien el HP Victus 15-fb0001ns

El análisis de sus problemas no debería ocultar que este Victus mantiene varias virtudes. El Ryzen 5 5600H continúa siendo un procesador capaz y sus seis núcleos y doce hilos proporcionan suficiente potencia para un uso mucho más amplio que el gaming.

La GTX 1650, aunque veterana, sigue siendo una GPU dedicada. Frente a gráficos integrados básicos de su época permite jugar en condiciones considerablemente mejores y utilizar aplicaciones que aprovechen aceleración gráfica.

La pantalla Full HD de 144 Hz está bien elegida para juegos competitivos. No tendría demasiado sentido acompañar esta GPU con una resolución mucho mayor que penalizase todavía más el rendimiento.

El SSD NVMe proporciona agilidad, la batería de 70 Wh tiene una capacidad razonable y la presencia de Ethernet, HDMI, USB-C, USB-A y lector SD evita depender constantemente de adaptadores.

También existe una ventaja práctica en la posibilidad de ampliar componentes. Poder aumentar la RAM prolonga la utilidad del equipo y permite corregir uno de sus mayores defectos sin sustituir todo el ordenador.

El factor que decide si estas virtudes compensan es el precio. Como portátil gaming económico de una generación anterior puede seguir siendo útil. Como alternativa a equipos modernos con RTX, solo tiene sentido si el ahorro es suficientemente grande.

Conclusión: el Ryzen 5 todavía sirve, pero la GTX 1650 obliga a comprarlo muy barato

El HP Victus 15-fb0001ns es un buen ejemplo de cómo envejece un portátil gaming. El procesador continúa teniendo potencia útil, el SSD mantiene una experiencia rápida y una pantalla Full HD de 144 Hz sigue siendo apropiada para títulos competitivos. Incluso los 8 GB de RAM tienen una solución relativamente sencilla mediante ampliación.

La GTX 1650 es diferente. Sus 4 GB de VRAM y su arquitectura veterana establecen un límite que no puede solucionarse añadiendo memoria o cambiando el SSD. En un portátil, la GPU no es un componente pensado para sustituirse como en un PC de sobremesa. Quien compre esta configuración acepta ese nivel de rendimiento gráfico durante toda la vida del equipo.

La ausencia de sistema operativo también debe incluirse en la valoración económica. Y si se trata de una unidad usada, batería, refrigeración, bisagras y estado del SSD merecen tanta atención como las especificaciones originales.

Para eSports, juegos poco exigentes, títulos antiguos, estudios y productividad general, puede seguir cumpliendo correctamente. El Ryzen 5 5600H evita que el equipo se sienta obsoleto simplemente al abrir aplicaciones o trabajar con varias tareas.

Para comprar hoy un portátil específicamente con la intención de jugar a grandes lanzamientos durante varios años, conviene buscar como mínimo una plataforma gráfica bastante más reciente. La diferencia de rendimiento y tecnologías puede ser mucho más importante que un pequeño ahorro inicial.

Por tanto, sus inconvenientes deberían frenar la compra cuando su precio se acerque al de portátiles con GeForce RTX y 16 GB de RAM. Si aparece con un descuento muy fuerte, se acepta ampliar la memoria y el objetivo son juegos moderadamente exigentes, el Victus todavía puede tener una segunda vida perfectamente razonable.

5 productos similares que pueden ser mejor opción de compra

1. HP Victus 15 con GeForce RTX 3050. Mantiene una filosofía, dimensiones y diseño similares, pero una GPU RTX supone un salto tecnológico frente a la GTX 1650. Ofrece una plataforma gráfica más apropiada para juegos modernos y acceso a tecnologías de la familia RTX. Resulta preferible cuando la diferencia económica frente al fb0001ns es moderada.

2. HP Victus 15 con GeForce RTX 4050. Es una evolución mucho más recomendable para quien quiera utilizar el portátil durante varios años. La RTX 4050 pertenece a una generación considerablemente posterior, aporta tecnologías modernas y un rendimiento muy superior. Si el presupuesto permite llegar a una configuración de este tipo, tiene bastante más sentido como auténtica compra gaming a largo plazo.

3. Lenovo LOQ 15 con GeForce RTX 4050. La gama LOQ ocupa una posición similar de gaming relativamente asequible, pero las configuraciones modernas con RTX 4050 proporcionan un salto enorme en capacidad gráfica respecto a la GTX 1650. Es mejor alternativa para juegos AAA recientes y para aplicaciones creativas aceleradas mediante GPU.

4. ASUS TUF Gaming A15 con GeForce RTX 4050. Mantiene el formato de 15 pulgadas y una orientación clara al juego, pero las versiones modernas incorporan plataformas mucho más preparadas para títulos actuales. Una RTX 4050 aporta más margen gráfico, tecnologías posteriores y una vida útil gaming previsiblemente mayor que la GTX 1650.

5. Acer Nitro V 15 con GeForce RTX 4050. Es otra alternativa especialmente interesante dentro del gaming de acceso. Frente al Victus analizado, una configuración con RTX 4050 supone un salto considerable en rendimiento y características gráficas. Puede costar más, pero evita invertir ahora en una GPU de 4 GB que ya parte con importantes restricciones para juegos exigentes.

Ficha técnica de HP Victus 15-fb0001ns

Característica HP Victus 15-fb0001ns
Tipo Portátil gaming
Pantalla 15,6 pulgadas IPS
Resolución 1920 x 1080 píxeles, Full HD
Frecuencia de actualización 144 Hz
Brillo 250 nits
Procesador AMD Ryzen 5 5600H
Núcleos del procesador 6 núcleos y 12 hilos
Frecuencia máxima del procesador Hasta 4,2 GHz
Memoria caché L3 16 MB
Memoria RAM 8 GB DDR4-3200
Gráfica dedicada NVIDIA GeForce GTX 1650
Memoria gráfica 4 GB GDDR6 dedicados
Almacenamiento SSD PCIe NVMe de 512 GB
Batería 70 Wh, 4 celdas
Wi-Fi Wi-Fi 6
Bluetooth Sí
Ethernet RJ-45 Gigabit Ethernet
USB-C Sí
USB-A 3 puertos USB Tipo-A
HDMI Sí, HDMI 2.1
Lector de tarjetas Lector de tarjetas SD multiformato
Conector de audio Combinado de auriculares y micrófono
Webcam HP Wide Vision HD 720p
Altavoces Estéreo
Sistema operativo No incluido
Peso Aproximadamente 2,29 kg
Color Plata Mica
RANKINGS DE LA CATEGORÍA

Más votados y novedades de Portátiles Gaming