PS4 Dragon Ball Z: Kakarot

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PS4 Dragon Ball Z: Kakarot

Dragon Ball Z: Kakarot PS4 Crítica y Opinión: recrea muy bien el anime, pero repite demasiado

Dragon Ball Z: Kakarot para PS4 intenta hacer algo más ambicioso que encadenar combates entre los personajes de la serie. CyberConnect2 convirtió buena parte de la historia de Dragon Ball Z en un RPG de acción en el que se puede volar por distintas zonas, combatir, entrenar, pescar, cocinar, realizar encargos y relacionarse con numerosos personajes conocidos.

Para un seguidor de Dragon Ball, su mayor atractivo está precisamente en esa recreación: volver a las sagas de los Saiyan, Freezer, Célula y Majin Buu con grandes secuencias y batallas espectaculares funciona especialmente bien. El problema es que entre esos momentos memorables aparecen sistemas RPG bastante superficiales, combates que terminan repitiendo patrones y misiones secundarias que recurren demasiado a recoger objetos, desplazarse entre zonas o derrotar enemigos conocidos.

El combate espectacular acaba mostrando una estructura bastante repetitiva

Los primeros enfrentamientos transmiten bien la fantasía de controlar a los Guerreros Z. Se vuela en tres dimensiones, se lanzan ataques de energía, pueden realizarse esquivas, bloqueos, ataques cuerpo a cuerpo y técnicas especiales, mientras algunos enfrentamientos contra jefes reproducen momentos reconocibles de la serie.

El inconveniente aparece cuando pasan las horas. Aunque existe progresión de habilidades y distintas técnicas, una parte considerable de los encuentros termina resolviéndose mediante combinaciones relativamente parecidas de ataques, esquivas y movimientos especiales.

Esto afecta especialmente a quien llega esperando un sistema de lucha tan profundo como el de un título diseñado específicamente alrededor del combate competitivo. Kakarot es ante todo un RPG de acción narrativo. Sus peleas buscan ser accesibles y espectaculares antes que ofrecer la profundidad de un juego como Dragon Ball FighterZ.

Los grandes jefes son los que mejor aprovechan el sistema. Los enfrentamientos ordinarios, especialmente contra enemigos genéricos, son los que más fácilmente terminan pareciendo una interrupción entre objetivos.

Las misiones secundarias reutilizan demasiado las mismas tareas

Uno de los puntos débiles más claros está fuera de la campaña principal. Kakarot introduce historias secundarias que permiten encontrarse con personajes menos importantes y descubrir pequeñas situaciones que amplían el universo de Dragon Ball. Algunas son interesantes precisamente por ese componente nostálgico.

Su estructura jugable, sin embargo, suele ser mucho menos imaginativa. Recoger determinados materiales, viajar hasta otra zona, hablar con un personaje o derrotar a un grupo de enemigos son tareas que aparecen repetidamente.

La sensación puede empeorar porque algunas misiones obligan a cambiar de área varias veces para completar acciones sencillas. Lo que narrativamente podría resolverse con rapidez termina incluyendo desplazamientos, pantallas de carga y combates de poca relevancia.

Para quien quiera centrarse principalmente en revivir la historia de Dragon Ball Z, muchas de estas actividades pueden considerarse complementarias. Los jugadores que acostumbren a completar cada misión secundaria son quienes más probablemente percibirán la repetición.

Su mundo es grande, pero no tiene la densidad de un verdadero RPG de mundo abierto

La posibilidad de despegar y recorrer escenarios de Dragon Ball resulta atractiva. Se pueden visitar ciudades, zonas rurales, desiertos, islas y otros lugares conocidos mientras se recogen objetos, se buscan recursos o aparecen enemigos.

Conviene matizar, sin embargo, que no estamos ante un único mundo abierto continuo comparable al de los grandes RPG del género. El juego está organizado en distintas áreas conectadas mediante el mapa.

Además, el tamaño de los escenarios no siempre se corresponde con la cantidad de actividades realmente interesantes que contienen. Hay recursos repartidos por el mapa, orbes Z, animales, pesca, enemigos y otros elementos, pero buena parte de estas actividades son bastante sencillas.

Volar a gran velocidad resulta divertido y encaja perfectamente con Dragon Ball, aunque explorar pierde parte de su atractivo cuando se descubre que muchos elementos distribuidos por los escenarios responden a rutinas similares.

Las pantallas de carga de PS4 interrumpen demasiado algunos desplazamientos

La división del mundo en zonas tiene una consecuencia particularmente perceptible en la versión original de PlayStation 4: cambiar entre determinadas áreas implica pasar por una pantalla de carga.

Durante la campaña principal esto puede asumirse con relativa facilidad porque existen largas secuencias narrativas y combates importantes entre desplazamientos. Las misiones secundarias dejan el problema mucho más expuesto cuando exigen saltar repetidamente de una región a otra.

Es una diferencia relevante al valorar esta edición frente a versiones ejecutadas sobre hardware más moderno. Existe una versión específica para PS5 y, si se dispone de una consola actual, conviene tener presente que la experiencia técnica no tiene por qué ser idéntica a la de PS4.

Los elementos RPG son numerosos, pero algunos tienen menos profundidad de la esperada

Kakarot incorpora niveles, experiencia, árboles de habilidades, técnicas especiales, objetos, comidas, estadísticas y un sistema denominado Tablero de la Comunidad. Sobre el papel parece un RPG bastante elaborado.

En la práctica, algunos sistemas tienen un impacto más modesto. Los Emblemas del Alma obtenidos de diferentes personajes pueden colocarse en distintos tableros para conseguir bonificaciones relacionadas con combate, entrenamiento, cocina y otras actividades. Existe cierto margen para optimizar su colocación, pero no transforma radicalmente la forma de jugar.

Algo parecido sucede con determinadas actividades secundarias. Pescar, cocinar y recoger ingredientes ayudan a construir esa idea de «vivir» dentro del universo Dragon Ball, pero sus mecánicas son bastante sencillas.

Quien llegue desde RPG especialmente complejos puede echar de menos decisiones de desarrollo de personaje más profundas. Aquí los sistemas están subordinados a la aventura y a la recreación de la serie.

Conocer Dragon Ball Z aumenta mucho el atractivo del juego

Este es probablemente uno de los productos donde la relación previa con la licencia condiciona más la experiencia. Una transformación conocida, una localización determinada o la aparición de un personaje secundario tienen un significado especial para alguien que creció con Dragon Ball Z.

CyberConnect2 dedica bastante atención a recrear escenas importantes, y algunos de los momentos más espectaculares de la campaña aprovechan muy bien la estética del anime. Para el aficionado, ver determinadas batallas reinterpretadas en tiempo real puede compensar horas de mecánicas bastante convencionales.

Un jugador completamente ajeno a Dragon Ball pierde buena parte de ese componente emocional. Sigue existiendo un RPG de acción perfectamente comprensible, pero entonces sus misiones repetitivas y sistemas relativamente sencillos quedan mucho más expuestos.

No todo el contenido adicional forma parte del juego base

Otro aspecto que conviene comprobar antes de comprar una edición concreta es la existencia de numerosos contenidos adicionales. Desde su lanzamiento original, Dragon Ball Z: Kakarot ha recibido expansiones y episodios que amplían considerablemente las historias disponibles.

Ese contenido no debe confundirse automáticamente con lo incluido en la edición estándar original de PS4. Existen diferentes ediciones, pases de temporada y DLC, y el contenido incluido depende de la versión adquirida.

Esto tiene especial importancia al comprar una copia física o de segunda mano. El comprador interesado en episodios adicionales debería comprobar exactamente qué incluye la edición y si determinados extras dependían de códigos descargables.

No es la mejor elección si lo que se quiere es principalmente jugar contra otras personas

El núcleo de Dragon Ball Z: Kakarot está diseñado alrededor de una aventura para un jugador. Su objetivo es recorrer la historia, mejorar personajes y enfrentarse a enemigos controlados por la máquina.

Eso lo diferencia claramente de juegos como Dragon Ball FighterZ o Dragon Ball: Sparking! ZERO, cuya propuesta gira mucho más alrededor de enfrentar personajes y jugadores.

Kakarot llegó a incorporar Dragon Ball Card Warriors como modalidad de cartas, pero no debería comprarse pensando que su campaña funciona como un juego de lucha multijugador tradicional. Si el principal interés consiste en reunir amigos y enfrentar personajes de Dragon Ball, hay títulos mucho más apropiados.

La historia es extensa, pero vuelve a contar acontecimientos extremadamente conocidos

La fidelidad a Dragon Ball Z funciona simultáneamente como virtud y limitación. El juego recorre nuevamente una historia que los seguidores veteranos probablemente han visto en televisión, manga y numerosos videojuegos anteriores.

Kakarot intenta compensarlo mostrando situaciones secundarias, actividades cotidianas y encuentros que no reciben tanta atención en otras adaptaciones. Es ahí donde el planteamiento RPG tiene más personalidad.

Aun así, quien esté cansado de volver a enfrentarse a Raditz, Nappa, Vegeta, Freezer, Célula y Majin Buu puede encontrar menos atractivo en repetir nuevamente esos acontecimientos. El interés depende mucho de cuánto apetezca regresar a esa etapa concreta de la franquicia.

Visualmente brilla más en las grandes escenas que en los detalles cotidianos

La dirección artística encaja bien con Dragon Ball y las batallas importantes incluyen efectos, ataques y animaciones capaces de transmitir la escala exagerada característica de la serie. Determinadas secuencias narrativas son uno de los puntos fuertes del juego.

No todo mantiene ese nivel. Fuera de los momentos principales aparecen personajes secundarios, conversaciones y animaciones considerablemente más sencillas. Algunas interacciones están resueltas de forma bastante funcional.

La diferencia entre una batalla argumental importante y una misión secundaria rutinaria puede ser notable. Es una consecuencia comprensible de un juego de esta extensión, pero rompe parte de la sensación de estar ante una adaptación uniformemente espectacular.

¿Para qué jugador resultan más importantes estas limitaciones?

Dragon Ball Z: Kakarot puede decepcionar especialmente a quien busque un RPG de mundo abierto muy profundo, un sistema de combate competitivo o una gran variedad de misiones secundarias. También pierde atractivo si se tiene poco interés en la historia clásica de Dragon Ball Z.

El perfil contrario probablemente tolere mucho mejor sus defectos. Para un aficionado que quiera recorrer las grandes sagas controlando a Goku, Gohan, Vegeta y otros personajes, explorar localizaciones conocidas y disfrutar de grandes enfrentamientos, la fidelidad a la licencia pesa considerablemente.

Es uno de esos juegos donde la valoración de sus mecánicas aisladas y la experiencia global de un seguidor de Dragon Ball pueden diferir bastante.

5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra

  1. Dragon Ball FighterZ: es una alternativa claramente superior para quien priorice el combate. Su sistema de lucha tiene mucha más profundidad y está específicamente diseñado alrededor de enfrentamientos entre personajes, por lo que evita buena parte del relleno RPG y las misiones repetitivas de Kakarot.
  2. Dragon Ball: Sparking! ZERO: resulta más apropiado para quien quiera grandes enfrentamientos tridimensionales y una selección mucho más extensa de luchadores. La atención está puesta directamente en las batallas y en reproducir la espectacularidad de los combates de la franquicia.
  3. Dragon Ball Xenoverse 2: permite crear un personaje propio y participar de forma más activa en una reinterpretación de la cronología de Dragon Ball. Su personalización y componente multijugador lo hacen más flexible para quien quiera continuar jugando después de completar la historia.
  4. Persona 5 Royal: no comparte la licencia Dragon Ball, pero es una alternativa mucho más completa si lo que realmente interesa es un RPG japonés con sistemas de progresión, relaciones entre personajes y actividades secundarias considerablemente más profundas.
  5. Final Fantasy VII Remake: ofrece una alternativa más elaborada para quien busque específicamente un RPG de acción narrativo en PS4. Su sistema de combate combina acción y estrategia con mayor profundidad y su desarrollo secundario está más integrado en la progresión general.

Conclusión: ¿los defectos de Dragon Ball Z: Kakarot deberían frenar la compra?

Dragon Ball Z: Kakarot funciona mejor cuando se entiende como una gran recreación interactiva de Dragon Ball Z y no como un RPG de mundo abierto especialmente profundo. Las batallas principales, la posibilidad de volar por escenarios conocidos y la reconstrucción de momentos emblemáticos proporcionan una experiencia que aprovecha muy bien la nostalgia.

Sus problemas aparecen en todo lo que conecta esos grandes momentos. Los combates ordinarios pueden hacerse repetitivos, muchas misiones secundarias utilizan objetivos convencionales y los desplazamientos entre áreas introducen interrupciones que se notan especialmente en PS4. Los sistemas RPG añaden variedad, pero varios tienen menos profundidad de la que inicialmente sugieren.

Para alguien que apenas tenga interés en Dragon Ball, esos compromisos son suficientemente importantes como para valorar otros RPG de acción. Para un seguidor que quiera revivir las sagas clásicas y acepte cierta repetición a cambio de una adaptación extensa y muy reconocible, los puntos débiles pesan bastante menos. El mayor error sería comprarlo esperando el mejor RPG de PS4 simplemente porque utiliza mecánicas de rol; su verdadera fortaleza está en ser Dragon Ball.

Ficha técnica de Dragon Ball Z: Kakarot PS4

Característica Especificación
Título Dragon Ball Z: Kakarot
Plataforma PlayStation 4
Desarrollador CyberConnect2
Editor Bandai Namco Entertainment
Lanzamiento original 17 de enero de 2020
Género RPG, acción y aventura
Modo principal Un jugador
Perspectiva Tercera persona
Combate Acción en tiempo real
Estructura del mundo Múltiples áreas explorables conectadas mediante mapa
Progresión Niveles, experiencia, habilidades, técnicas y Tableros de la Comunidad
Voces disponibles en la versión europea Inglés y japonés
Textos Español, entre otros idiomas
Uso a distancia Compatible
Vibración Compatible con DUALSHOCK 4
Contenido adicional DLC y expansiones disponibles por separado o incluidos según edición