
LG 75UQ81006LB Crítica y Opinión: 75 pulgadas atractivas, pero el panel de 50/60 Hz pone el límite
El LG 75UQ81006LB es un televisor de 75 pulgadas que apuesta por una idea muy concreta: ofrecer una pantalla realmente grande, resolución UHD 4K, plataforma Smart TV webOS y las funciones esenciales de LG sin entrar en el precio de las gamas QNED u OLED. Su tamaño de 189 cm de diagonal es, por sí solo, un argumento potente para cine, deportes y televisión en un salón amplio. El procesador α5 Gen5 AI Processor 4K se ocupa del escalado y tratamiento de imagen, incorpora HDR10 Pro y HLG, FILMMAKER MODE, Game Optimiser, ALLM, HGiG y viene acompañado del práctico Magic Remote.
El problema es que las 75 pulgadas pueden generar expectativas de televisor de gama alta que el resto del hardware no siempre cumple. Estamos ante un LED Direct de 50/60 Hz, no ante un panel de 100/120 Hz, y tampoco ofrece las capacidades HDMI 2.1 avanzadas que buscaría un jugador que quiere aprovechar 4K a 120 fps. Su HDR está condicionado por las posibilidades de una gama LED convencional, el sonido se limita a 20 W en configuración 2.0 y Dolby Vision tampoco forma parte de sus formatos compatibles.
Por eso su valoración depende muchísimo del precio. Como gran televisor familiar para streaming, TDT, películas y uso general puede tener bastante sentido. Como pantalla para quien espera prestaciones de cine premium o quiere acompañar una PlayStation 5, Xbox Series X o PC gaming de alto rendimiento con 120 Hz y VRR, sus limitaciones aparecen rápidamente. No hay que confundir una diagonal de gama alta con unas prestaciones de gama alta.
Los 50/60 Hz son el recorte que más condiciona una pantalla de 75 pulgadas
La frecuencia nativa de refresco es uno de los datos más importantes del LG 75UQ81006LB y también uno de los que pueden pasar desapercibidos entre términos como 4K, inteligencia artificial y HDR. LG especifica una frecuencia de 50 Hz nativa para el modelo europeo, presentándose también como 50/60 Hz según mercado y señal.
Esto significa que no pertenece al grupo de televisores con panel nativo de 100/120 Hz. Para ver películas, series, programas de televisión y buena parte del contenido cotidiano no supone un impedimento grave. Una película cinematográfica no necesita 120 fotogramas por segundo para poder disfrutarse correctamente.
La diferencia se vuelve más importante con videojuegos y determinados deportes. Una consola o PC capaz de generar 120 fps necesita un televisor preparado para mostrarlos. En este LG, la experiencia queda ligada a la frecuencia máxima admitida por su panel. Tener una consola moderna no convierte automáticamente la pantalla en un dispositivo de 120 Hz.
También afecta a la claridad percibida durante movimientos rápidos. El procesamiento puede intervenir sobre el movimiento, pero no debe confundirse con disponer físicamente de un panel de 120 Hz. La frecuencia nativa establece un límite que el software no puede eliminar.
Para alguien que utiliza el televisor principalmente para Netflix, Prime Video, Disney+, YouTube, TDT y películas, el recorte puede ser aceptable si el precio es atractivo. Para un jugador exigente o un aficionado al deporte que busca una pantalla especialmente fluida, merece la pena comparar con un modelo de 100/120 Hz antes de comprar.
Game Optimiser y ALLM son útiles, pero no convierten al UQ81 en un televisor gaming de gama alta
LG incorpora varias funciones orientadas a videojuegos. El televisor dispone de Game Optimiser, un panel desde el que se pueden consultar y modificar ajustes relacionados con el juego, además de ALLM para activar automáticamente un modo de baja latencia cuando detecta una fuente compatible.
También incorpora HGiG, una característica destinada a gestionar de manera más coherente el HDR en juegos compatibles. Son funciones útiles y muestran que LG no ha ignorado completamente al jugador.
Sin embargo, la parte que realmente condiciona la experiencia vuelve a ser el hardware de pantalla. No dispone de un panel de 120 Hz y, por tanto, no puede competir con televisores preparados para 4K a 120 Hz. Tampoco es un modelo concebido alrededor de VRR avanzado como los televisores gaming superiores de la marca.
Esto crea una diferencia importante entre ser un televisor válido para jugar y ser un televisor especialmente recomendable para gaming. Una PlayStation 5 o Xbox Series X puede utilizarse perfectamente con el LG 75UQ81006LB. Los juegos a 60 fps encajan bien con sus capacidades y ALLM ayuda a reducir automáticamente el procesamiento que puede incrementar la latencia.
Lo que no se obtiene es el techo de prestaciones que pueden ofrecer esas consolas en juegos compatibles con 120 fps. Quien compra una pantalla de 75 pulgadas pensando conservarla durante muchos años debería valorar cuánto le importa esa ausencia. Cambiar de consola cuesta mucho menos que sustituir un televisor de este tamaño, de modo que comprar hoy un panel de 120 Hz puede proporcionar más margen futuro.
El HDR10 Pro está presente, pero el hardware limita el impacto real del HDR
El LG 75UQ81006LB admite HDR10 Pro y HLG, junto con Dynamic Tone Mapping. Sobre el papel esto permite reproducir contenidos HDR de plataformas de streaming, consolas y otras fuentes compatibles.
La cuestión es que el logotipo HDR no garantiza por sí solo una experiencia HDR espectacular. Para conseguir imágenes con reflejos realmente intensos, negros profundos y una gran diferencia entre zonas oscuras y brillantes se necesita un panel capaz de proporcionar un rango dinámico elevado.
Este LG utiliza retroiluminación Direct LED dentro de una gama UHD convencional. No estamos ante el control de iluminación Mini LED de un QNED avanzado ni ante los píxeles autoemisivos de un OLED. Por tanto, hay que moderar las expectativas cuando se reproducen películas HDR especialmente exigentes.
El procesamiento puede adaptar la señal mediante Dynamic Tone Mapping y el resultado puede resultar atractivo, especialmente con contenido de buena calidad. Pero quien espere que los destellos, luces y reflejos HDR tengan la intensidad de un televisor premium probablemente encontrará una diferencia clara.
Esta limitación se vuelve más visible al utilizar el televisor en una habitación oscura y comparar directamente con tecnologías superiores. Durante el día, con iluminación ambiental y contenidos convencionales, la diferencia puede importar bastante menos.
Dolby Vision no forma parte de los formatos HDR compatibles de este modelo
Una peculiaridad importante del 75UQ81006LB es que LG especifica HDR10 Pro y HLG, pero no Dolby Vision. Esto puede sorprender porque LG sí utiliza Dolby Vision en televisores de gamas superiores.
Dolby Vision está presente en numerosas películas y series de servicios de streaming y utiliza metadatos dinámicos para adaptar la presentación HDR a lo largo del contenido. Que este modelo no lo incorpore significa que utilizará otro formato compatible cuando la fuente lo permita.
No es una carencia decisiva para quien consume principalmente TDT, YouTube, televisión convencional o contenido SDR. Tampoco significa que las películas compatibles con Dolby Vision dejen de poder reproducirse: simplemente no se utiliza ese formato concreto.
Pero resulta relevante para el aficionado al cine que está comparando televisores pensando específicamente en HDR. En una pantalla de 75 pulgadas, donde el objetivo suele ser conseguir una experiencia cinematográfica, una alternativa que combine mejor panel y Dolby Vision puede justificar pagar más.
El propio posicionamiento del UQ81 ayuda a explicar la ausencia. Es un gran televisor 4K generalista, no un modelo diseñado para competir en calidad HDR con los OLED y QNED superiores de LG.
El contraste y los negros no alcanzan el nivel que puede sugerir una pantalla tan grande
Una diagonal de 75 pulgadas magnifica tanto las virtudes como los defectos de la imagen. Una película 4K de alta calidad puede resultar espectacular simplemente por la escala, pero las escenas oscuras también ponen a prueba la capacidad del panel para reproducir negros convincentes.
La retroiluminación Direct LED ilumina el panel desde detrás. Es una solución más homogénea que algunos sistemas LED básicos de iluminación lateral, pero no proporciona el control individual de luz de un OLED.
Esto significa que el televisor no puede apagar cada píxel independientemente cuando necesita mostrar negro. En una habitación oscura, las barras negras de una película o las escenas nocturnas pueden revelar las limitaciones propias de un LCD LED convencional.
La percepción exacta depende además del panel montado en la variante concreta y de las condiciones de visionado. No conviene atribuir a todas las unidades internacionales características de contraste medidas en otras referencias sin comprobar que utilizan exactamente la misma configuración.
Lo relevante para una decisión de compra es que el UQ81 pertenece a una categoría donde el tamaño tiene prioridad sobre la sofisticación del control de iluminación. Si se puede elegir entre 75 pulgadas LED básico y 65 pulgadas OLED por un presupuesto parecido, la decisión consiste en priorizar escala o calidad de negro, no simplemente en determinar cuál tiene una cifra mayor.
El procesador α5 Gen5 mejora fuentes inferiores a 4K, pero no puede reconstruir el detalle que no existe
El α5 Gen5 AI Processor 4K se encarga del procesamiento de imagen y del escalado. LG indica que analiza múltiples áreas de cada fotograma para ajustar la presentación y convertir señales de menor resolución al formato necesario para llenar el panel 4K.
Esta tarea es especialmente importante en 75 pulgadas. Una señal Full HD debe ampliarse enormemente y la TDT de calidad mediocre puede revelar defectos que pasan mucho más desapercibidos en un televisor de 43 o 50 pulgadas.
Con una fuente 4K de buena calidad, el problema desaparece en gran medida porque el televisor recibe suficiente información para aprovechar sus 3840 × 2160 píxeles. Un buen streaming UHD, una consola moderna o un archivo 4K pueden producir una imagen muy detallada.
Con TDT comprimida la situación es distinta. El procesador puede suavizar contornos, reducir determinados defectos y realizar escalado, pero no puede recuperar información que la emisión original nunca contenía. Una señal pobre seguirá siendo una señal pobre, solo que mostrada sobre una superficie de casi 1,7 metros de anchura.
Por eso este televisor tiene más sentido cuanto mejores sean las fuentes que se conectan. Quien vea mayoritariamente canales de baja resolución no debería esperar que el salto a 75 pulgadas produzca automáticamente una mejora de nitidez.
Los 20 W de sonido se quedan pequeños frente a una imagen de 75 pulgadas
El sistema de audio integrado es 2.0 y ofrece una potencia total de 20 W, repartida en dos canales de 10 W. LG añade procesamiento AI Sound capaz de realizar un efecto virtual de hasta 5.1 canales, además de Clear Voice Pro y compatibilidad con diferentes opciones de audio inalámbrico.
Para informativos, programas, series y televisión cotidiana, los altavoces cumplen su función. Las voces pueden escucharse correctamente y no es obligatorio comprar una barra de sonido para utilizar el televisor.
La desproporción aparece al reproducir una película de acción o un videojuego. Una imagen de 75 pulgadas ocupa una parte enorme del campo visual y genera una expectativa de escala que dos pequeños altavoces de 10 W por canal difícilmente pueden acompañar.
El procesamiento virtual puede ampliar la sensación espacial, pero no crea físicamente un subwoofer ni altavoces traseros. Los graves profundos y el impacto de efectos cinematográficos siguen estando limitados por el espacio disponible en un televisor relativamente fino.
Quien compra 75 pulgadas para montar una pequeña sala de cine debería considerar desde el principio una barra de sonido o sistema externo. La salida óptica y las posibilidades HDMI de audio facilitan esa ampliación.
webOS 22 sigue siendo funcional, aunque se trata de una plataforma de una generación anterior
El LG 75UQ81006LB pertenece a la gama 2022 y utiliza webOS 22. La plataforma ofrece las aplicaciones habituales de streaming, ThinQ, Home Dashboard, compatibilidad con Apple AirPlay 2 y HomeKit, asistentes de voz y navegador.
Uno de sus mejores complementos es el Magic Remote MR22 incluido. El sistema de puntero permite mover un cursor por la pantalla apuntando con el mando, una forma de navegación que muchos usuarios encuentran más rápida que desplazarse únicamente mediante las flechas tradicionales.
El problema no es que webOS 22 haya dejado de funcionar, sino que el televisor ya no pertenece a una generación reciente. LG indicaba para este modelo un periodo de soporte de actualizaciones de seguridad hasta finales de 2026 en la documentación actual disponible.
Las aplicaciones principales pueden continuar funcionando después, pero quien compra un televisor pensando mantenerlo durante muchos años debería distinguir entre la vida física del panel y el ciclo de soporte del software inteligente.
Esto tampoco debería ser un motivo automático para descartarlo. Si en el futuro la plataforma se queda anticuada, siempre es posible conectar un reproductor externo mediante HDMI. Un dispositivo de streaming resulta mucho más barato de sustituir que una pantalla de 75 pulgadas.
Solo dos USB y una conectividad pensada para el usuario doméstico, no para instalaciones complejas
La conectividad cubre las necesidades habituales: HDMI para fuentes externas, dos USB 2.0, salida óptica, Wi-Fi 802.11ac y Bluetooth 5.0. También dispone de sintonización DVB-T2/S2/C para televisión terrestre, satélite y cable.
Los dos USB pueden ser suficientes para un disco duro y otro dispositivo, pero no ofrecen una abundancia especial de conexiones. La grabación de televisión mediante USB requiere una unidad compatible dentro de las condiciones especificadas por LG.
La ausencia de una plataforma HDMI orientada a 4K/120 es mucho más importante que el número de USB. Para conectar un decodificador, una consola y una barra de sonido el televisor puede cumplir perfectamente. Para una instalación gaming avanzada con varias fuentes de alta frecuencia, existen opciones más apropiadas.
El Bluetooth sí aporta flexibilidad para auriculares y determinados dispositivos de audio. Wi-Fi ac es suficiente para la mayoría de servicios de streaming 4K siempre que la red doméstica proporcione una señal estable.
La peana central facilita colocarlo, pero sigue necesitando un mueble grande y resistente
Una ventaja práctica frente a muchos televisores grandes es la peana central. En lugar de utilizar dos patas situadas cerca de los extremos, LG concentra el soporte en una base de aproximadamente 895 mm de ancho por 378 mm de profundidad.
Eso permite instalar una pantalla de 1678 mm de anchura sobre muebles que no necesariamente alcanzan todo el ancho del televisor. Es una solución bastante más flexible que las patas extremas habituales en algunos modelos económicos.
Aun así, estamos hablando de un conjunto de 34,6 kg con soporte. El mueble debe ser estable, suficientemente profundo y estar preparado para soportar el peso. La base necesita aproximadamente 37,8 cm de profundidad.
Sin peana, el televisor pesa 31,4 kg y utiliza montaje VESA 400 × 400 mm. Para colgarlo en pared hay que utilizar un soporte correctamente dimensionado y comprobar que la pared pueda soportar la carga.
La instalación de una pantalla de 75 pulgadas debería realizarse entre varias personas. Sus 1678 mm de anchura hacen difícil manipularla de forma segura en solitario, aunque su profundidad sin peana sea de solo 59,9 mm.
La clase energética G recuerda el coste de alimentar una pantalla tan grande
El LG 75UQ81006LB tiene clasificación energética G bajo el etiquetado europeo actual. Su consumo declarado es de aproximadamente 135 kWh por cada 1.000 horas de reproducción SDR y alrededor de 184 kWh por cada 1.000 horas en HDR.
La letra G puede parecer alarmante, pero debe interpretarse dentro de la escala europea actual, mucho más exigente que el antiguo sistema. Aun así, la superficie de una pantalla de 75 pulgadas necesita más energía que un televisor considerablemente más pequeño de tecnología equivalente.
El coste real dependerá de cuántas horas permanezca encendido y del precio de la electricidad. Un usuario que ve televisión una hora diaria tendrá una situación muy diferente a una familia que mantiene la pantalla encendida seis u ocho horas.
También influye el modo de imagen y el brillo. Los modos especialmente luminosos pueden incrementar el consumo frente a configuraciones más moderadas.
Este punto no convierte al LG en una mala compra, pero forma parte del coste de elegir una diagonal tan grande. Quien esté dudando entre 65 y 75 pulgadas debería considerar también consumo, espacio y distancia de visionado, no solo los diez centímetros adicionales de diagonal nominal.
La distancia de visionado determina si 75 pulgadas son una virtud o un exceso
Una pantalla grande produce una experiencia mucho más inmersiva cuando se utiliza a una distancia adecuada. Las 75 pulgadas permiten acercarse lo suficiente para apreciar el detalle 4K y conseguir una sensación cinematográfica difícil de obtener con un televisor pequeño.
Pero un salón estrecho puede convertir esa misma escala en algo incómodo. Sentarse excesivamente cerca aumenta la necesidad de mover la vista por la pantalla y hace más visibles los defectos de fuentes comprimidas.
Por el contrario, colocar un televisor 4K de 75 pulgadas excesivamente lejos reduce parte de la ventaja de su resolución. Desde varios metros, el ojo deja de distinguir buena parte del detalle adicional respecto a una resolución inferior.
Antes de comprar conviene medir la distancia real desde el sofá, no la longitud total del salón. También hay que recordar que la pantalla mide casi 1,68 metros de ancho, por lo que puede dominar visualmente una estancia pequeña incluso estando apagada.
¿Qué comprador puede arrepentirse del LG 75UQ81006LB?
El perfil con mayor riesgo de decepción es quien interpreta el tamaño como indicativo de gama. El UQ81 es grande, pero sigue siendo un televisor LED 4K generalista. No ofrece los negros de un OLED, el control de iluminación de un Mini LED avanzado ni un panel de 120 Hz.
Un jugador con PS5, Xbox Series X o PC potente también debería pensárselo si quiere aprovechar juegos a 120 fps. Game Optimiser, HGiG y ALLM son útiles, pero no eliminan la limitación física de la frecuencia del panel.
Para un aficionado al cine HDR, la ausencia de Dolby Vision y las prestaciones de contraste y brillo propias de esta gama pueden resultar más importantes que disponer de 75 pulgadas. Una pantalla OLED de 65 pulgadas podría proporcionar una imagen cualitativamente superior aunque pierda diez pulgadas de diagonal.
En cambio, una familia que prioriza tamaño, ve mucho streaming y televisión convencional y quiere un sistema Smart TV completo puede encontrar exactamente lo que necesita. El Magic Remote, webOS, AirPlay 2, ThinQ y una enorme superficie 4K forman un conjunto práctico cuando se compra a un precio acorde con su antigüedad.
Cinco alternativas que pueden ser mejor opción de compra
- LG 75QNED816RE: es una alternativa más interesante para quien quiera mantener las 75 pulgadas pero subir de nivel en imagen y gaming. Las configuraciones QNED de esta categoría ofrecen una reproducción de color más ambiciosa y prestaciones superiores al UQ81. Es especialmente recomendable cuando se busca una pantalla grande sin quedarse en el LED UHD más básico de LG.
- Samsung TQ75Q80C: puede ser una opción más equilibrada para videojuegos y contenido HDR gracias a un planteamiento de gama superior, mejor procesamiento y prestaciones gaming más avanzadas. Mantiene las 75 pulgadas y 4K, pero resulta más apropiado para quien quiere que el tamaño vaya acompañado de un hardware de imagen más ambicioso.
- Sony XR-75X90L: supone un salto claro para cine, deportes y videojuegos. Su sistema de retroiluminación con atenuación local, procesamiento Cognitive Processor XR, panel de alta frecuencia y compatibilidad con Dolby Vision proporcionan una experiencia mucho más completa. Es una alternativa especialmente recomendable para quien prioriza calidad de imagen y movimiento por encima del precio más bajo.
- TCL 75C845: es una alternativa de gran formato especialmente interesante por su tecnología Mini LED, elevada capacidad HDR y orientación gaming. Ofrece una frecuencia de refresco muy superior y un control de iluminación más avanzado que el Direct LED del LG, por lo que resulta más adecuado para videojuegos modernos, deportes y películas HDR.
- LG OLED77C3: es la alternativa más clara para quien busca un salto importante en calidad de imagen sin renunciar prácticamente al tamaño. Sus 77 pulgadas utilizan píxeles autoemisivos, consiguen negro perfecto, incorporan Dolby Vision y ofrecen cuatro conexiones HDMI preparadas para gaming avanzado con 4K a 120 Hz y VRR. Es considerablemente más sofisticado para cine y videojuegos.
Conclusión: ¿merece la pena el LG 75UQ81006LB?
El LG 75UQ81006LB tiene una propuesta fácil de comprender: poner 75 pulgadas y 4K en el salón sin obligar a pagar por OLED, Mini LED o una plataforma gaming de gama alta. Para películas, series, TDT, YouTube y streaming familiar, la enorme diagonal puede aportar una mejora de experiencia mucho más evidente que pequeñas diferencias técnicas entre televisores de tamaño inferior.
También tiene virtudes que siguen siendo prácticas. El procesador α5 Gen5 se ocupa del escalado, webOS 22 ofrece un ecosistema amplio de aplicaciones y el Magic Remote continúa siendo uno de los mandos más cómodos para navegar por una Smart TV. FILMMAKER MODE permite prescindir de buena parte del procesamiento artificial cuando se busca una presentación cinematográfica, mientras que AirPlay 2, ThinQ y Bluetooth facilitan la integración con otros dispositivos.
El principal compromiso es la frecuencia del panel. En una época en la que televisores de gama media y alta ofrecen 100/120 Hz, quedarse en 50/60 Hz limita especialmente el atractivo para videojuegos y deportes. ALLM y Game Optimiser mejoran la utilización, pero no sustituyen un panel físicamente más rápido.
El HDR también debe contemplarse con expectativas razonables. La compatibilidad con HDR10 Pro y HLG es útil, pero el Direct LED de esta gama no está diseñado para producir el contraste y los picos de luz de un Mini LED premium o un OLED moderno. Tampoco existe Dolby Vision en esta referencia.
Los 20 W de audio son suficientes para televisión cotidiana, pero quedan descompensados frente a una imagen de 75 pulgadas. Quien quiera aprovechar el tamaño para cine debería presupuestar una barra de sonido. No hace falta comprarla inmediatamente, pero el salto en experiencia puede ser mucho más evidente que cambiar pequeños ajustes de imagen.
La antigüedad del modelo es otro factor decisivo. El UQ81 pertenece a la generación 2022. Eso no reduce físicamente la calidad del panel ni impide utilizar las aplicaciones actuales, pero significa que la compra solo resulta especialmente atractiva cuando el precio refleja esa edad. Pagar hoy una cantidad cercana a la de un QNED, Mini LED o un televisor moderno de 120 Hz tendría poco sentido.
Por tanto, los inconvenientes no deberían frenar la compra cuando la prioridad absoluta es conseguir 75 pulgadas, el uso principal será cine convencional, streaming, TDT y juegos a 60 fps, y se encuentra a un precio claramente inferior a alternativas superiores. En ese escenario, el tamaño, webOS y la resolución 4K constituyen una combinación sencilla pero efectiva.
La decisión cambia para un jugador exigente, un aficionado al HDR o alguien que pretende comprar ahora un televisor para conservarlo muchos años. Un panel de 120 Hz, VRR, mejor control de iluminación y una compatibilidad HDR más completa proporcionan ventajas que pueden ser más importantes a largo plazo que ahorrar en el momento de la compra.
El LG 75UQ81006LB merece la pena, por tanto, cuando se compra por lo que realmente es: un gran televisor LED 4K de gama generalista. Su enorme diagonal es su mejor argumento, pero también puede ocultar sus puntos débiles. Si el comprador espera simplemente una pantalla muy grande, inteligente y cómoda para el uso familiar, encaja bien. Si espera que 75 pulgadas equivalgan a prestaciones premium, los 50/60 Hz, el HDR limitado por el hardware y el sonido de 20 W aconsejan subir de categoría.
Ficha técnica de LG 75UQ81006LB
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Modelo | LG 75UQ81006LB |
| Serie | LG UQ81, generación 2022 |
| Tamaño de pantalla | 75 pulgadas / 189 cm |
| Tipo de pantalla | LED LCD 4K UHD |
| Retroiluminación | Direct LED |
| Resolución | 3840 × 2160 píxeles, UHD 4K |
| Frecuencia nativa | 50 Hz en especificación europea / 50-60 Hz según señal y mercado |
| Procesador | α5 Gen5 AI Processor 4K |
| Escalado | 4K Upscaling |
| Dynamic Tone Mapping | Sí |
| HDR | HDR10 Pro y HLG |
| Dolby Vision | No especificado como compatible |
| FILMMAKER MODE | Sí |
| Gaming | Game Optimiser, Game Dashboard, ALLM y HGiG |
| 4K a 120 Hz | No |
| Sistema Smart TV | webOS 22 |
| LG ThinQ | Sí |
| Apple AirPlay 2 | Sí |
| Apple HomeKit | Sí |
| Magic Remote | Incluido, modelo MR22 |
| Wi-Fi | 802.11ac |
| Bluetooth | Bluetooth 5.0 |
| USB | 2 × USB 2.0 |
| Salida de audio digital | Óptica |
| Sintonizador | DVB-T2/S2/C |
| Grabación por USB | Sí, con unidad HDD compatible |
| Potencia de sonido | 20 W |
| Configuración de altavoces | 2.0 canales, 10 W por canal |
| AI Sound | Sí, sonido virtual 5.1 Up-mix |
| Clear Voice Pro | Sí |
| Color | Negro |
| Tipo de peana | Peana central |
| Dimensiones sin peana | 1678 × 964 × 59,9 mm |
| Dimensiones con peana | 1678 × 1045 × 378 mm |
| Medidas de la peana | 895 × 378 mm |
| Peso sin peana | 31,4 kg |
| Peso con peana | 34,6 kg |
| Montaje VESA | 400 × 400 mm |
| Clase energética | G |
| Consumo SDR | 135 kWh/1000 h |
| Consumo HDR | 184 kWh/1000 h |
Ranking de TV 75-79 Pulgadas: mejor valorados y últimos análisis
Los 15 TV 75-79 Pulgadas mejor valorados
- TV Neo QLED 75″ SAMSUNG TQ75QN85CATXXC Neo QLED 4K Neural Quantum Processor 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Bright Silver
- TV QLED 75″ Samsung TQ75Q70CATXXC UHD 4K Quantum Processor 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Titan Gray
- TV QLED 75″ Samsung TQ75Q80CATXXC UHD 4K Smart TV Inteligencia Artificial Quantum Dot Gaming Hub DVB-T2 (H.265) Carbon Silver
- TV LED 75″ Samsung TU75CU7175UXXC UHD 4K Smart TV PurColor Object Tracking Sound Lite Adaptive Sound Motion Xcelerator Negro
- TV QLED 75″ Samsung TQ75Q64CAUXXC UHD 4K Quantum Processor Lite 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV LED 75″ LG 75UR78006LK UHD 4K Inteligente α5 4K Gen6 Smart TV DVB-T2 (H.265) Grafito
- TV LED 75″ Sony BRAVIA 75X85L Full Array LED 4K HDR 120 Google TV HDMI 2.1 Alexa Siri Bluetooth Eco BRAVIA Core Diseño Estilizado
- TV LED 75″ LG 75NANO756QA UHD 4K Procesador de Gran Potencia 4K α5 Gen 5 Smart TV DVB-T2 (H.265) Azul oscuro ceniza
- TV QLED 75″ Hisense 75A7KQ UHD 4K Quantum Dot Colour Dolby Vision&Atmos Modo Juego Plus Negro
- TV QNED 75″ LG 75QNED826RE UHD 4K Inteligente α7 4K Gen6 Smart TV DVB-T2 (H.265) Grafito
- TV HQLED 75″- Haier P8 Series H75P800UG UHD 4K Smart TV (Android TV 11) HDR 4K Dolby Atmos-Vision Diseño metálico Control por Voz Negro
- TV Mini LED 75″ Hisense 75U7KQ UHD 4K Quantum Dot Colour Modo Juego de 144Hz Dolby Vision IQ & Dolby Atmos Negro
- TV QNED Mini LED 75″ LG 75QNED866RE UHD 4K Procesador Inteligente α7 4K Gen6 Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV LED 75″ Samsung TU75CU8500KXXC UHD 4K Dynamic Crystal Color Object Tracking Sound Lite Adaptive Sound Smart TV Titan Gray
- TV QLED 75″ Hisense 75E7KQ UHD 4K Quantum Dot Colour Dolby Vision & Atmos Modo Juego Airplay Negro
Los 15 últimos TV 75-79 Pulgadas analizados
- TV LED 75″ Thomson 75UA5S13 UHD 4K ARM CA55 Quad core Smart Android TV Dolby Vision Negro
- TV QLED 75″ Samsung TQ75Q70DATXXC UHD 4K Procesador Quantum 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV Mini LED 75″ Sony BRAVIA XR 75X95L 4KHDR120 TDT HD HDMI 2.1 Perfecto PS5 Google TV Alexa Bluetooth Eco BRAVIA Core Dolby Atmos / Vision
- TV QNED 75″ LG 75QNED916QE UHD 4K Inteligente α7 Gen5 AI 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV Neo QLED 75″ Samsung TQ75QN900DTXXC UHD 8K Procesador NQ8 AI Gen3 Smart TV DVB-T2 (H.265) Graphite Black
- TV Neo QLED 75″ Samsung TQ75QN85DBTXXC UHD 4K Procesador NQ4 AI Gen2 Smart TV DVB-T2 (H.265) Carbon Silver
- TV Neo QLED 75″ Samsung TQ75QN90DATXXC UHD 4K Procesador NQ4 AI Gen2 Smart TV DVB-T2 (H.265) Titan Black
- TV Neo QLED 75″ Samsung TQ75QN800DTXXC UHD 8K Procesador NQ8 AI Gen2 Smart TV DVB-T2 (H.265) Graphite Black
- TV QLED 75″ Samsung The Frame TQ75LS03DAUXXC UHD 4K Procesador Quantum 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV QLED 75″ Xiaomi A PRO 2025 75 QLED 4K Smart TV (Google TV) Dolby Vision Control por voz Black
- TV QNED 75″ LG 75QNED80T6A UHD 4K Procesador Inteligente 4K α7 Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV QLED 75″ Samsung TQ75Q64DAUXXC QLED 4K Procesador Quantum Lite 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Titan Gray
- TV LED 75″ Samsung TU75DU7175UXXC UHD 4K Procesador Crystal 4K Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro
- TV QNED 75″ LG 75QNED87T6B UHD 4K Procesador Inteligente 4K α8 Smart TV DVB-T2 (H.265) Negro Grafito
- TV QLED 75″ TCL 75C655 UHD 4K AiPQ PRO QLEDPRO Dolby Vision y Atmos HDR10+ Negro