Vinoteca Infiniton WCL-28T Auto defrost 28 Botellas 52 l Negro

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Vinoteca Infiniton WCL-28T Auto defrost 28 Botellas 52 l Negro

Infiniton WCL-28T Crítica y Opinión: silenciosa, pero sus 11 °C limitan los vinos blancos

La Infiniton WCL-28T es una vinoteca de libre instalación pensada para quien quiere guardar una colección doméstica de tamaño medio sin recurrir a un aparato grande ni soportar el ruido característico de determinados sistemas con compresor. Su capacidad anunciada alcanza las 28 botellas estándar de 75 cl, dispone de seis bandejas de madera, control electrónico, iluminación LED, puerta de cristal y un sistema termoeléctrico que mantiene el nivel sonoro declarado en solo 26 dB.

Sobre el papel resulta una combinación atractiva: 52 litros de capacidad, funcionamiento muy silencioso, Auto Defrost y un diseño negro relativamente discreto. Sin embargo, hay una especificación que determina mucho mejor sus posibilidades que la cifra de 28 botellas: su rango de temperatura ajustable va de 11 a 18 °C y utiliza una única zona térmica.

Eso hace que encaje especialmente bien como vinoteca para tintos, pero limita su versatilidad para quien quiera mantener blancos muy fríos, espumosos o diferentes tipos de vino simultáneamente a sus respectivas temperaturas de servicio. Un cava o champán que se quiera servir alrededor de 5-9 °C necesitará enfriarse posteriormente en un frigorífico convencional o en otro sistema capaz de bajar más la temperatura.

Su tecnología termoeléctrica también tiene dos caras. Elimina el compresor y ayuda a reducir ruido y vibraciones, algo interesante para el vino y especialmente agradable cuando la vinoteca se coloca en una zona habitable. A cambio, este tipo de refrigeración depende más de las condiciones ambientales que un sistema de compresor potente. La propia ficha del modelo establece una temperatura ambiente máxima de funcionamiento de 32 °C y señala una disminución de temperatura lenta.

Por eso la WCL-28T tiene sentido cuando se entiende exactamente para qué está diseñada. No pretende ser una bodega climatizada profesional ni una vinoteca multizona para servir cualquier vino a su temperatura ideal. Es una solución doméstica relativamente compacta y silenciosa para conservar principalmente botellas que encajen en su intervalo de 11 a 18 °C.

El mínimo de 11 °C es su limitación más importante para blancos y espumosos

El rango de regulación de la Infiniton WCL-28T se sitúa entre 11 y 18 °C. Es suficientemente amplio para muchos tintos y puede adaptarse a determinados blancos, pero no cubre todas las temperaturas habituales de servicio del vino.

La propia información de Infiniton utiliza como referencia temperaturas inferiores para determinadas bebidas: los espumosos y el champán pueden servirse bastante por debajo de 11 °C, mientras que algunos blancos dulces también admiten temperaturas inferiores al mínimo de esta vinoteca.

Esto crea una distinción importante entre conservar y servir. Se puede utilizar la WCL-28T para almacenar determinadas botellas a una temperatura estable y después introducirlas en el frigorífico antes de consumirlas. Lo que no puede hacerse es seleccionar, por ejemplo, 7 °C directamente en la vinoteca.

Para una colección dominada por tintos, el problema es pequeño. Ajustar el interior alrededor de 14, 15 o 16 °C encaja perfectamente dentro de las capacidades del aparato. Para una persona que compra principalmente albariños, cavas, champanes u otros vinos que prefiere consumir bastante fríos, una vinoteca con un rango inferior más bajo resulta más práctica.

Es una limitación objetiva y no depende de opiniones sobre la calidad del producto: 11 °C es la temperatura mínima seleccionable. Conviene tenerlo claro antes de comprar porque la estética, el número de bandejas o el funcionamiento silencioso no pueden compensar un rango térmico inadecuado para las bebidas que realmente se quieren guardar.

Una sola zona obliga a elegir una temperatura de compromiso

La WCL-28T dispone de una única zona de temperatura. Todo el interior funciona, por tanto, bajo un mismo ajuste general. No es una vinoteca de doble zona capaz de mantener, por ejemplo, tintos en un compartimento y blancos a una temperatura distinta en otro.

Para una colección homogénea esto simplifica el uso. Si casi todas las botellas son tintos, se selecciona una temperatura apropiada y apenas hay que volver a tocar el control.

El inconveniente aparece en una colección variada. Una persona que guarda Rioja, Ribera del Duero, blancos, rosados y espumosos tiene que encontrar una temperatura de compromiso o aceptar que algunas botellas necesitarán enfriamiento adicional antes del servicio.

Esto no significa que sea imposible guardar distintos vinos juntos. Para conservación doméstica puede elegirse una temperatura intermedia razonable. La cuestión es que almacenamiento y servicio no son exactamente lo mismo, y una única zona no puede proporcionar simultáneamente dos temperaturas diferentes.

Las vinotecas de doble zona son más interesantes para quien quiere abrir botellas de diferentes tipos y tenerlas inmediatamente próximas a su temperatura deseada. Normalmente implican mayor complejidad, tamaño o precio, pero solucionan precisamente esta restricción.

Antes de comprar la Infiniton conviene revisar la colección real, no la colección imaginada. Si de 28 botellas veinte son tintos y las restantes se pueden enfriar antes de servir, la zona única puede ser perfectamente aceptable. Si la mitad son blancos y espumosos, probablemente exista una alternativa más adecuada.

Las 28 botellas representan una capacidad máxima basada en formatos estándar

Infiniton indica una capacidad máxima de 28 botellas estándar de 75 cl. Es una cifra útil para comparar modelos, pero no debería interpretarse como una garantía de que cualquier combinación de 28 botellas diferentes encajará perfectamente.

Las botellas de vino no tienen un formato universal. Una botella bordelesa relativamente estrecha ocupa menos espacio que determinadas botellas de Borgoña, champán u otros diseños con cuerpo ancho. También existen botellas especialmente altas o con formas decorativas.

Cuando una vinoteca anuncia su capacidad, la distribución suele calcularse utilizando un formato estándar y una colocación concreta. En cuanto se introducen botellas más voluminosas, puede ser necesario modificar su posición o sacrificar algún espacio.

Las seis bandejas de madera ayudan a ordenar la colección y mantienen las botellas horizontalmente, pero el espacio físico continúa siendo finito. Para quien compra vinos en formatos muy diversos, la capacidad útil puede terminar siendo inferior a las 28 unidades publicitadas.

Esto no es un problema particular de Infiniton: ocurre en prácticamente todas las vinotecas cuya capacidad se expresa mediante un número de botellas. La cifra es una referencia normalizada, no una medida universal aplicable a cualquier botella existente.

Por ello, quien necesita almacenar exactamente 28 botellas de forma permanente debería dejar cierto margen. Comprar una vinoteca cuya capacidad máxima coincide exactamente con el número de botellas que se quiere guardar deja poca flexibilidad para formatos grandes o futuras compras.

Los 52 litros son aprovechables, pero no convierten la WCL-28T en una vinoteca para coleccionistas

La capacidad interior especificada es de 52 litros. Para una vivienda, un apartamento o una pequeña colección puede ser un tamaño muy razonable. Permite separar el vino del frigorífico doméstico sin ocupar el espacio de una gran vinoteca de suelo.

El problema surge cuando la afición empieza a crecer. Veintiocho botellas parecen muchas hasta que se empiezan a comprar cajas, guardar botellas para ocasiones futuras o mantener simultáneamente vinos de distintas regiones y añadas.

En ese escenario, una vinoteca de 28 botellas puede llenarse rápidamente. Además, trabajar constantemente al límite de capacidad hace más incómodo reorganizar el interior para acceder a una botella situada en una zona concreta.

Para alguien que normalmente tiene entre diez y veinte botellas, el margen disponible resulta bastante cómodo. Para quien ya posee treinta y sigue comprando, la WCL-28T nace pequeña.

La elección de capacidad debería hacerse pensando no solo en la colección actual, sino también en cómo suele comprar vino el usuario. Una persona que adquiere una o dos botellas cuando las necesita requiere mucho menos espacio que otra que aprovecha ofertas por cajas o guarda determinadas referencias durante meses.

La refrigeración termoeléctrica prioriza silencio sobre capacidad de enfriamiento agresiva

Uno de los elementos más característicos de la WCL-28T es su tecnología termoeléctrica sin compresor. En lugar del ciclo tradicional de refrigeración utilizado por muchos frigoríficos y vinotecas, emplea un sistema electrónico de intercambio térmico.

Su ventaja más evidente es el ruido. Infiniton declara solo 26 dB, una cifra especialmente baja para un electrodoméstico de refrigeración. En un salón, comedor o apartamento pequeño, esa característica puede resultar más importante de lo que parece al leer una ficha técnica.

También se reducen las vibraciones asociadas al arranque y funcionamiento de un compresor. Para almacenar vino, minimizar movimientos innecesarios es una característica coherente con el propósito del producto.

La contrapartida es que la refrigeración termoeléctrica no tiene la misma capacidad para reaccionar rápidamente que un sistema de compresor potente. La ficha del modelo reconoce expresamente una disminución de temperatura lenta.

Esto significa que no debe esperarse introducir varias botellas a temperatura ambiente y encontrarlas frías inmediatamente. La vinoteca está pensada para mantener condiciones relativamente estables, no para funcionar como un enfriador rápido de bebidas.

Quien prioriza silencio y guarda botellas durante periodos prolongados puede considerar acertado el sistema. Quien abre la puerta continuamente, introduce bebidas calientes o necesita recuperar temperatura con mucha rapidez encontrará más adecuado un modelo con compresor.

La temperatura ambiente influye más de lo que puede sugerir el control digital

Disponer de un display y seleccionar una cifra concreta puede transmitir la impresión de que la vinoteca mantendrá esa temperatura bajo cualquier circunstancia. En la práctica, ningún sistema de refrigeración doméstico es completamente independiente del entorno y la tecnología termoeléctrica es especialmente sensible a esta relación.

La ficha técnica de la WCL-28T especifica una temperatura máxima de funcionamiento de 32 °C y una clase climática N. También indica una diferencia máxima de temperatura superior a 14 °C.

Esto merece atención en España, especialmente si la vinoteca va a instalarse en una cocina muy calurosa, una habitación sin climatización o una estancia que supera temperaturas elevadas durante el verano.

El lugar de instalación es, por tanto, importante. Una estancia interior relativamente estable resulta mucho más apropiada que un espacio sometido a grandes cambios térmicos.

También conviene evitar interpretar el panel digital como una garantía absoluta de comportamiento independiente del ambiente. El control permite configurar el sistema, pero la capacidad física de extraer calor tiene límites.

Para quien vive en una vivienda climatizada o mantiene temperaturas interiores moderadas, esto puede no suponer ningún inconveniente práctico. En zonas muy calurosas y sin aire acondicionado, un sistema con compresor puede proporcionar mayor capacidad de refrigeración.

Los 26 dB son una de sus ventajas más claras para salones y espacios abiertos

El nivel sonoro declarado de 26 dB constituye uno de los puntos fuertes más convincentes de esta vinoteca. En una cocina cerrada, unos pocos decibelios adicionales quizá importen poco, pero en un salón o una cocina abierta al comedor la situación cambia.

Los electrodomésticos funcionan durante muchas horas y los sonidos repetitivos pueden resultar molestos incluso cuando individualmente parecen bajos. El funcionamiento sin compresor evita además el típico ciclo de arranque y parada perceptible en determinados aparatos.

No debería interpretarse “sin compresor” como ausencia absoluta de cualquier sonido. Los sistemas electrónicos y los elementos destinados a mover o disipar calor pueden producir algún ruido. La referencia útil es la especificación de 26 dB, no la expectativa de silencio matemático.

Aun así, frente a muchas vinotecas de compresor, la WCL-28T tiene una ventaja clara para quien valora especialmente el confort acústico.

Este es uno de esos aspectos aparentemente secundarios que pueden terminar siendo decisivos después de meses de convivencia. Una diferencia de capacidad se consulta antes de comprar; un ruido molesto se descubre muchas veces cuando el aparato ya está instalado junto al sofá.

El consumo de 179 kWh al año resta atractivo a su funcionamiento silencioso

La documentación comercial disponible para esta configuración especifica un consumo de aproximadamente 179 kWh al año, equivalente a unos 0,49 kWh cada 24 horas bajo las condiciones normalizadas correspondientes.

Es una cifra que conviene considerar porque una vinoteca permanece conectada permanentemente. No es un aparato que se utilice unos minutos al día, de modo que pequeñas diferencias de eficiencia se acumulan a lo largo del año.

Existe además cierta confusión documental sobre la clasificación energética de este modelo. Fichas comerciales y documentación de distintas fechas pueden mostrar clase G, mientras que la página actual del fabricante presenta una etiqueta F. La escala y la documentación energética han cambiado en diferentes momentos, por lo que resulta prudente comprobar la etiqueta energética que acompaña a la unidad concreta que se vaya a adquirir.

Lo que resulta más útil para comparar es disponer de la ficha energética vigente de esa unidad y valorar el consumo anual indicado en ella. No conviene comprar basándose exclusivamente en una letra encontrada en una tienda que pueda conservar información anterior.

Para alguien que utiliza la vinoteca durante muchos años, la eficiencia merece entrar en el cálculo junto con el precio inicial. Un modelo más caro pero claramente más eficiente puede recuperar parte de la diferencia mediante el consumo eléctrico.

El Auto Defrost reduce mantenimiento, pero no elimina todas las tareas de cuidado

La WCL-28T incorpora Auto Defrost, una característica práctica porque evita que el usuario tenga que realizar descongelaciones manuales frecuentes para eliminar acumulaciones de hielo.

En un electrodoméstico destinado a permanecer encendido permanentemente, cualquier reducción del mantenimiento periódico resulta bienvenida. Permite utilizar la vinoteca más como un aparato de almacenamiento estable y menos como otro electrodoméstico que exige intervenciones constantes.

Eso no significa que sea completamente libre de mantenimiento. El interior debe mantenerse limpio, hay que comprobar el cierre correcto de la puerta y evitar obstrucciones que puedan perjudicar el intercambio térmico.

La junta magnética también debe conservarse limpia y en buen estado. Una puerta que no cierre correctamente provoca entrada continua de aire más caliente y obliga al sistema a trabajar más.

El manual contempla además situaciones en las que el aparato puede trabajar de forma continua, entre ellas una temperatura ambiente excesiva, una gran cantidad de botellas, aperturas frecuentes de la puerta, un cierre incorrecto o un ajuste térmico inadecuado.

Auto Defrost facilita la convivencia, pero no convierte la instalación y el uso en aspectos irrelevantes.

Las seis bandejas de madera aportan un interior más apropiado para vino

Infiniton equipa este modelo con seis bandejas de madera. Frente a simples rejillas metálicas, la madera proporciona una presentación visual más asociada a una vinoteca y permite organizar horizontalmente las botellas.

Guardar las botellas con corcho natural en posición horizontal ayuda a mantener el vino en contacto con el tapón durante periodos prolongados. Además, las bandejas permiten separar niveles y localizar las referencias con mayor facilidad.

Sin embargo, la distribución interior está optimizada para conseguir la capacidad anunciada. Las botellas de formas atípicas pueden obligar a reorganizar las baldas y reducir el número total almacenado.

La comodidad de extracción también depende de cuánto se llene la vinoteca. Con espacio libre es sencillo organizar por regiones, tipos o frecuencia de consumo. Cuando cada hueco está ocupado, acceder a determinadas botellas puede exigir mover otras.

Por eso las 28 plazas deberían entenderse como capacidad máxima y no necesariamente como la configuración más cómoda para todos los usuarios.

La puerta de cristal mejora la visibilidad, pero la ubicación sigue siendo importante

El frontal de cristal permite ver la colección sin abrir continuamente la puerta. Esto tiene una ventaja práctica: reduce aperturas innecesarias y, por tanto, las alteraciones de temperatura asociadas.

La iluminación LED interior también ayuda a identificar las botellas y aporta una presentación más atractiva. A diferencia de fuentes de luz tradicionales que generan bastante calor, el LED es apropiado para este tipo de aplicación.

Aun así, una vinoteca no debería instalarse simplemente donde resulte más bonita. El vino se beneficia de un entorno estable y alejado de fuentes intensas de calor y luz.

Colocarla junto a un horno, un radiador o en una zona sometida a sol directo no es una decisión recomendable, especialmente tratándose de un sistema termoeléctrico cuya capacidad depende bastante de las condiciones ambientales.

La ubicación correcta puede tener más impacto en el funcionamiento real que algunas características comerciales. Una vinoteca silenciosa y bien regulada seguirá teniendo dificultades si se obliga a trabajar en un entorno inadecuado.

Es de libre instalación y no debe confundirse con una vinoteca integrable

La Infiniton WCL-28T está catalogada como un modelo de libre instalación, no como una vinoteca integrable. Sus dimensiones son aproximadamente 73 cm de alto, 45 cm de ancho y 52,5 cm de fondo.

La distinción es importante. Un aparato de libre instalación necesita respetar las condiciones de ventilación establecidas por el fabricante y no debería encerrarse arbitrariamente dentro de un mueble diseñado como si fuese un electrodoméstico de integración.

La descripción menciona un diseño de espalda al ras para facilitar su colocación, pero eso no cambia su clasificación oficial como modelo de libre instalación.

Antes de comprar conviene medir el espacio disponible considerando no solo el cuerpo de la vinoteca, sino también la apertura de la puerta, el tirador exterior y la ventilación necesaria.

Los pies regulables ayudan a estabilizar el aparato cuando el suelo no es perfectamente uniforme. Mantenerlo nivelado también favorece un cierre correcto de la puerta.

Con 21,3 kg de peso neto no es un aparato extremadamente pesado, pero tampoco algo que se quiera desplazar continuamente una vez cargado con botellas.

La temperatura baja lentamente, así que no sustituye a un enfriador rápido

Una de las características declaradas de la WCL-28T es precisamente la disminución lenta de temperatura. Lejos de ocultarlo, conviene entender qué significa en el uso cotidiano.

La vinoteca funciona mejor manteniendo botellas ya almacenadas en un entorno estable que recibiendo continuamente grandes cantidades de vino caliente que haya que enfriar con rapidez.

Si se llena de golpe con muchas botellas que han estado a una temperatura ambiente elevada, el interior necesitará tiempo para alcanzar el ajuste seleccionado. Abrir repetidamente la puerta durante ese proceso alarga todavía más la estabilización.

Esto afecta especialmente a quien organiza fiestas y piensa utilizarla como un frigorífico de bebidas de recuperación rápida. No es su cometido ideal.

En cambio, para una colección que permanece dentro durante días o semanas, la velocidad de enfriamiento inicial importa mucho menos. Una vez estabilizada la temperatura, el objetivo consiste precisamente en evitar cambios bruscos.

Es un buen ejemplo de cómo una característica que puede parecer un inconveniente grave para un uso resulta poco relevante para otro. La pregunta adecuada es si se busca conservar vino o enfriar bebidas rápidamente.

El control digital facilita el uso, pero una cifra en el display no sustituye una buena instalación

El frontal incorpora un sistema Crystal Design Full Touch y display LED para ajustar la temperatura. Frente a un termostato mecánico sin indicación numérica, resulta mucho más intuitivo.

Seleccionar la temperatura deseada es sencillo y la información queda visible. Para un usuario doméstico que no quiere aprender configuraciones complejas, es un planteamiento apropiado.

Sin embargo, conviene distinguir entre la temperatura configurada y las condiciones reales en cada momento. La apertura de la puerta, el número de botellas introducidas, la temperatura ambiente y el tiempo transcurrido desde un cambio de ajuste influyen en la evolución térmica.

Por eso no debería interpretarse cualquier variación temporal como una avería. Tras introducir muchas botellas o abrir durante bastante tiempo, el sistema necesita recuperar la temperatura.

Quien quiera controlar de manera especialmente rigurosa una colección valiosa puede utilizar un termómetro independiente para comprobar el comportamiento real del interior. Para un uso doméstico normal, el control integrado debería resultar mucho más cómodo que un sistema puramente mecánico.

Una colección valiosa puede justificar una vinoteca de compresor más sofisticada

La WCL-28T tiene una orientación claramente doméstica. Sus 28 botellas, una única zona, tecnología termoeléctrica y rango de 11 a 18 °C encajan con quien quiere conservar una selección de vinos en mejores condiciones que dentro de un armario o frigorífico convencional.

Una colección de alto valor económico plantea exigencias diferentes. En ese contexto pueden resultar interesantes sistemas más avanzados de control de humedad, filtros específicos, mayor estabilidad frente a ambientes calurosos, puertas con protección reforzada frente a radiación ultravioleta y una capacidad mucho mayor.

No sería razonable exigir a una vinoteca doméstica de 52 litros las mismas prestaciones que a un armario de conservación profesional. El problema aparece únicamente cuando se compra pensando que ambos productos son equivalentes.

Para guardar botellas destinadas al consumo relativamente habitual, la Infiniton puede cumplir correctamente su cometido. Para envejecimiento de vinos valiosos durante periodos muy largos, tiene sentido estudiar una categoría superior.

¿Para qué comprador pueden resultar decisivas estas limitaciones?

La WCL-28T es menos recomendable para quien consume principalmente espumosos y blancos muy fríos. Su mínimo de 11 °C obliga a realizar una segunda etapa de enfriamiento antes del servicio.

Tampoco es la opción más flexible para una colección dividida a partes iguales entre tintos y blancos cuando se pretende mantener cada grupo permanentemente a temperaturas diferentes. Una vinoteca de doble zona resuelve mejor esa necesidad.

Quien vive en una vivienda especialmente calurosa y pretende colocarla en una estancia que puede superar con frecuencia los 30 °C debería prestar mucha atención a las condiciones ambientales. La refrigeración termoeléctrica prioriza silencio y ausencia de compresor, no una enorme capacidad frigorífica.

También debería buscar algo mayor quien ya posee cerca de 28 botellas. Utilizar desde el primer día toda la capacidad máxima deja poco margen para nuevas adquisiciones y para formatos de botella más voluminosos.

En cambio, resulta mucho más coherente para una colección moderada de tintos, un apartamento donde el ruido sea importante y un usuario que valore disponer de una vinoteca compacta y sencilla sin un compresor arrancando periódicamente.

¿Merece la pena comprar la Infiniton WCL-28T?

La Infiniton WCL-28T tiene una propuesta bastante clara cuando se mira más allá de la cifra de 28 botellas. Su mayor virtud es combinar una capacidad doméstica razonable con solo 26 dB de ruido declarado, seis bandejas de madera, control digital, Auto Defrost e iluminación LED.

Para guardar principalmente tintos en un salón, comedor o cocina abierta, la ausencia de compresor puede ser una ventaja importante. El aparato no está pensado para enfriar violentamente las botellas, sino para mantenerlas dentro de un intervalo relativamente estable.

Su mayor limitación tampoco está escondida: no baja de 11 °C. Esa temperatura condiciona mucho más la compra que detalles estéticos como el tirador metálico o el acabado negro. Quien quiera champán, cava y blancos muy fríos listos para servir debería buscar una vinoteca con un mínimo inferior.

La zona única constituye el segundo compromiso. Se pueden almacenar diferentes vinos, pero no mantener dos grupos a temperaturas distintas simultáneamente. Para una colección mixta, un modelo de doble zona puede resultar más práctico.

Los 52 litros y las 28 botellas anunciadas también deben interpretarse correctamente. La cifra corresponde a botellas estándar de 75 cl y la capacidad real puede disminuir al utilizar formatos anchos o poco convencionales. Si se necesita espacio para exactamente 28 botellas, sería más prudente comprar una vinoteca algo mayor.

El consumo energético merece asimismo atención, especialmente porque se trata de un aparato permanentemente conectado. La documentación comercial de distintas fechas presenta diferencias en la letra de eficiencia, por lo que conviene comprobar la etiqueta energética concreta de la unidad que se vaya a adquirir en lugar de confiar en una ficha antigua de una tienda.

Los inconvenientes no deberían frenar la compra de quien tiene una colección moderada, principalmente de tintos, dispone de una estancia con temperatura razonablemente controlada y concede mucha importancia al silencio. En ese escenario, la tecnología termoeléctrica y los 26 dB son argumentos bastante coherentes.

Sí deberían hacer mirar otras alternativas a quien necesita temperaturas por debajo de 11 °C, dos zonas independientes, refrigeración rápida, gran capacidad o un sistema menos condicionado por ambientes calurosos. La WCL-28T funciona mejor cuando se compra como una vinoteca doméstica silenciosa para conservación moderada, no cuando se espera de ella el comportamiento de una bodega climatizada profesional.

5 productos similares que pueden ser mejor opción de compra

  • 1. Infiniton WFL-34C: puede ser una alternativa superior para quien necesita más capacidad y prefiere un sistema de refrigeración más propio de una vinoteca de categoría superior. Admite alrededor de 36 botellas y utiliza siete estantes de haya regulables en altura. Es especialmente interesante cuando las 28 plazas máximas de la WCL-28T ya resultan demasiado ajustadas y se quiere dejar margen para ampliar la colección.
  • 2. Cecotec GrandSommelier 24000 Inox Compressor: puede resultar más adecuada para quien prefiere refrigeración mediante compresor y necesita mayor capacidad para responder ante condiciones ambientales más exigentes. Su planteamiento es más apropiado cuando se concede menos importancia al silencio extremo de una termoeléctrica y más a la capacidad frigorífica y recuperación de temperatura.
  • 3. Haier HWS34GGH1: puede ser mejor compra para quien quiere dar un paso hacia una vinoteca más orientada a conservación y una capacidad superior. Su planteamiento de armario para vino resulta más apropiado para una colección en crecimiento y evita quedarse tan pronto condicionado por las 28 botellas máximas de la Infiniton.
  • 4. Candy CWC 154 EEL/N: es una alternativa interesante para quien prevé ampliar considerablemente su colección y necesita una capacidad mucho mayor. Frente al formato compacto de 52 litros de la WCL-28T, ofrece un planteamiento de vinoteca alta que reduce la necesidad de sustituir el aparato cuando empiezan a acumularse botellas.
  • 5. Klarstein Vinovilla Duo: una versión de doble zona puede ser mejor opción para quien almacena habitualmente tintos y blancos y quiere mantenerlos simultáneamente a temperaturas diferentes. Su principal ventaja frente a la Infiniton no es simplemente la capacidad, sino evitar la temperatura de compromiso impuesta por una única zona de refrigeración.

Ficha técnica de Infiniton WCL-28T

Característica Infiniton WCL-28T
Tipo Vinoteca de libre instalación
Modelo WCL-28T
Color Negro
Capacidad Hasta 28 botellas estándar de 75 cl
Capacidad interior 52 litros
Sistema de refrigeración Tecnología termoeléctrica sin compresor
Zonas de temperatura 1
Rango de temperatura 11-18 °C
Temperatura ambiente máxima de funcionamiento indicada 32 °C
Clase climática N
Descongelación Auto Defrost
Número de bandejas 6
Material de las bandejas Madera
Control Digital Full Touch
Pantalla Display LED
Iluminación interior LED
Puerta Cristal
Cierre Sello magnético
Tirador Exterior metálico
Patas Regulables en altura
Nivel sonoro 26 dB
Consumo energético anual indicado en fichas comerciales 179 kWh/año
Consumo energético diario indicado 0,49 kWh/24 h
Altura 73 cm
Ancho 45 cm
Fondo 52,5 cm
Peso neto 21,3 kg
Peso bruto 23,3 kg
Integrable No
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