
Thrustmaster T248 Crítica y Opinión: buen Force Feedback, pero con levas demasiado ruidosas
El Thrustmaster T248 es un volante de simulación para PS5, PS4 y PC que intenta situarse entre los modelos de iniciación y los sistemas más serios de simracing. Combina un sistema híbrido de Force Feedback, tres perfiles de respuesta, pantalla integrada, 25 botones de acción, levas magnéticas y el juego de tres pedales T3PM, cuyo freno permite configurar cuatro niveles de resistencia.
Su propuesta es bastante completa para quien quiere dar un salto importante respecto a jugar con mando, pero tiene compromisos claros. Las levas magnéticas son rápidas y precisas, aunque esta generación del T248 se caracteriza por un accionamiento mecánico especialmente audible; el aro utiliza bastante plástico y su transmisión híbrida no alcanza la suavidad de un sistema Direct Drive. Son diferencias que se hacen más evidentes cuanto más exigente se vuelve el usuario.
Las levas magnéticas son precisas, pero el clic puede resultar demasiado ruidoso
Thrustmaster utiliza su tecnología H.E.A.R.T. magnética en las levas T-MP. Al prescindir de contactos mecánicos tradicionales para detectar el cambio, el sistema está orientado a proporcionar una respuesta rápida y una gran durabilidad teórica.
El inconveniente está en la sensación acústica. Las levas del T248 producen un clic bastante marcado, mucho más evidente que en volantes con mecanismos más amortiguados. Durante una carrera con auriculares puede pasar a segundo plano, pero en una habitación silenciosa se percibe claramente cada cambio.
Esto importa especialmente si se juega por la noche, se comparte habitación o hay otra persona cerca. En un coche de Fórmula 1 o GT, donde pueden realizarse decenas de cambios en pocos minutos, el ruido se repite constantemente.
No afecta a la precisión ni a la velocidad del cambio. Es principalmente una cuestión de comodidad acústica, pero suficientemente particular en este modelo como para tenerla en cuenta antes de comprar.
El Force Feedback híbrido mejora a modelos básicos, pero no tiene la suavidad de un Direct Drive
El T248 utiliza un sistema denominado Hybrid Drive. Combina mecanismos de engranajes y correa para generar la resistencia y transmitir al volante la información procedente del juego.
Thrustmaster sitúa su rendimiento por encima de modelos de iniciación anteriores y permite seleccionar tres perfiles de Force Feedback directamente desde el volante. En juegos compatibles se pueden percibir pérdida de adherencia, pianos, cambios de superficie y otras fuerzas que un mando convencional apenas puede representar.
El problema es que el mercado ha cambiado considerablemente con la llegada de bases Direct Drive relativamente asequibles. En ellas, el motor está conectado directamente al eje del volante, eliminando buena parte de la transmisión intermedia.
Eso permite una respuesta más inmediata y detallada. El T248 puede ofrecer un Force Feedback convincente, pero engranajes y correa introducen una sensación mecánica que un buen Direct Drive evita.
Para un primer volante serio sigue siendo un salto enorme respecto al mando. Para alguien que ya sabe que dedicará muchas horas al simracing, merece la pena comparar cuánto cuesta entrar directamente en un ecosistema Direct Drive.
Los tres modos de Force Feedback cambian la respuesta, pero no la potencia física del motor
El volante permite elegir entre tres configuraciones de Force Feedback denominadas FFB 1, FFB 2 y FFB 3.
FFB 1 aplica una respuesta más proporcional a la señal original del juego. FFB 2 enfatiza determinadas sensaciones para aumentar la percepción del terreno, mientras que FFB 3 refuerza todavía más algunos efectos.
Esta posibilidad es útil porque permite adaptar la sensación sin entrar continuamente en los menús del juego.
Pero hay que interpretar correctamente la función. Seleccionar FFB 3 no instala mágicamente un motor más potente. Lo que cambia es la manera en que el volante procesa y enfatiza la señal dentro de sus capacidades físicas.
Quien busque mucha fuerza sostenida tendrá que mirar bases superiores; los perfiles del T248 están destinados principalmente a modificar el carácter de la respuesta.
El aro de 28 cm funciona bien, pero transmite menos sensación premium de la esperada
El diámetro del volante es de aproximadamente 28 cm, una medida bastante habitual en esta categoría y apropiada para turismos, GT, rally y Fórmula dentro de un uso doméstico.
El diseño permite acceder fácilmente a botones, cruceta, selectores y levas. Sin embargo, el conjunto utiliza una cantidad considerable de materiales plásticos, algo que puede decepcionar a quien espere una sensación próxima a un volante de automóvil por su precio.
La parte exterior dispone de recubrimiento en las zonas de agarre, pero la construcción general prioriza funcionalidad y número de controles frente a materiales especialmente lujosos.
No supone un problema de funcionamiento. La cuestión es táctil: volantes con más metal, cuero, microfibra o materiales de mayor densidad transmiten una sensación más convincente en las manos.
El aro no está pensado como parte de un sistema de volantes intercambiables
Una diferencia importante respecto a ecosistemas superiores de Thrustmaster es que el T248 se vende como una unidad completa cuyo aro no está planteado para cambiarse rápidamente por otro estilo de volante.
Esto limita la evolución. En bases con sistema de aro intercambiable se puede utilizar un volante redondo para rally, uno tipo Fórmula para monoplazas y otro de mayor diámetro para turismos sin sustituir toda la base.
Con el T248, el usuario trabaja esencialmente con el mismo aro para todos los tipos de conducción.
Para alguien que empieza esto simplifica la compra y evita gastos adicionales. Para un aficionado que quiera construir poco a poco un cockpit especializado, la falta de un ecosistema de aros intercambiables es una limitación bastante más importante de lo que parece inicialmente.
La pantalla integrada es útil, pero depende de la compatibilidad de cada juego
Una de las características distintivas del T248 es su pantalla integrada. Puede mostrar información como velocidad, régimen del motor, posición, tiempos y otros datos dependiendo del título utilizado.
También sirve para realizar determinados ajustes directamente desde el volante, lo que evita salir de una carrera para cambiar configuraciones.
La idea funciona especialmente bien en juegos compatibles, pero la cantidad y tipo de telemetría disponible varían según el título y la plataforma. No debe asumirse que todos los juegos mostrarán exactamente la misma información.
Además, en un cockpit donde ya existe una pantalla externa, un cuadro de instrumentos virtual o realidad virtual, esta pequeña pantalla puede terminar teniendo menos utilidad de la prevista.
Para una instalación sencilla frente al televisor sí aporta información adicional sin necesitar accesorios.
Los 25 botones facilitan jugar desde el volante, aunque requieren acostumbrarse a su distribución
El T248 ofrece hasta 25 botones de acción, una cifra elevada que reduce la necesidad de recurrir continuamente al mando o teclado.
Esto resulta útil en simuladores donde hay que gestionar luces, limpiaparabrisas, limitador de velocidad, menús, cámaras, balance de frenada u otras funciones mientras se conduce.
La contrapartida de concentrar tantos controles alrededor de un aro de 28 cm es que hay que memorizar su posición. Al principio es fácil apartar la vista de la pista para encontrar el botón correcto.
Con la práctica deja de ser un inconveniente importante. De hecho, para simulación seria disponer de controles abundantes termina siendo una ventaja frente a volantes excesivamente sencillos.
El T3PM es uno de sus puntos fuertes, pero el freno sigue sin utilizar célula de carga
El conjunto incluye la pedalera T3PM con acelerador, freno y embrague. Es una ventaja importante frente a packs que incorporan únicamente dos pedales o pedaleras muy básicas.
Los tres pedales utilizan sensores magnéticos H.E.A.R.T., evitando potenciómetros tradicionales en la detección de posición. Además, el freno ofrece cuatro configuraciones de presión, permitiendo adaptar la resistencia a la instalación y a las preferencias del usuario.
El sistema puede resultar bastante convincente para iniciarse y permite utilizar cambio manual con embrague si posteriormente se añade una palanca compatible.
Sin embargo, el pedal de freno no utiliza una célula de carga. En una pedalera load cell, la frenada puede medirse fundamentalmente por la presión ejercida, una aproximación más cercana a cómo se modula el freno de un coche real.
Para conducción casual o un primer cockpit, el T3PM ofrece un conjunto muy competente. Para competición virtual avanzada, una pedalera con célula de carga suele representar una mejora mayor que aumentar simplemente la fuerza del volante.
Los cuatro niveles del freno ayudan a adaptarlo a escritorio y cockpit
La posibilidad de modificar la resistencia del pedal de freno tiene una utilidad práctica que va más allá de las preferencias personales.
En un cockpit rígido se puede utilizar una configuración relativamente dura y ejercer bastante fuerza sin desplazar el asiento ni la pedalera. En un escritorio con una silla de oficina, una resistencia excesiva puede hacer que la silla retroceda cada vez que se frena con intensidad.
Los cuatro modos permiten buscar un compromiso entre recorrido, resistencia y estabilidad.
No obstante, cambiar la resistencia física no convierte el pedal en un sistema load cell. Continúa siendo una pedalera basada en detección magnética de posición.
Sobre un escritorio funciona, pero el Force Feedback aprovecha mejor un soporte rígido
El T248 incluye un sistema de fijación para montarlo sobre una mesa o escritorio. Esto permite empezar sin comprar inmediatamente un cockpit completo.
Para un uso ocasional es una ventaja clara. Se puede instalar cuando se va a jugar y retirarlo después.
Pero cualquier volante con Force Feedback transmite fuerzas a la superficie donde está fijado. Una mesa ligera puede vibrar, flexar o incluso desplazarse durante maniobras intensas.
También hay que encontrar una posición cómoda para la pedalera. Si esta se mueve hacia delante al frenar, parte de la precisión que ofrece el T3PM se pierde.
Un wheel stand o cockpit rígido no aumenta la potencia del T248, pero sí permite aprovecharla mucho mejor. El coste y el espacio de esa instalación deberían considerarse si el simracing termina convirtiéndose en una afición habitual.
Necesita cables y fuente de alimentación: no es un periférico inalámbrico
A diferencia de un mando convencional, un volante con Force Feedback necesita alimentación eléctrica para mover su motor y una conexión de datos con la consola o el ordenador.
A ello se suma la conexión de la pedalera a la base. Si posteriormente se incorporan otros periféricos, el número de cables puede aumentar.
Esto hace que montar y desmontar el equipo cada vez que se juega sea bastante menos inmediato que coger un mando del sofá.
Para una instalación permanente no supone prácticamente ningún problema. Quien tenga que guardar todo el conjunto después de cada partida debería valorar la comodidad de montaje tanto como las prestaciones del volante.
La compatibilidad es PS5, PS4 y PC, pero no Xbox
La versión PlayStation del T248 está oficialmente orientada a PS5, PS4 y PC. Esto proporciona una buena flexibilidad para quien juega tanto en consola Sony como en ordenador.
Sin embargo, no es la versión apropiada para Xbox. Thrustmaster comercializa variantes específicas para diferentes plataformas y no conviene comprar basándose únicamente en el nombre T248.
También hay que comprobar la compatibilidad concreta de cada juego. Que un volante sea compatible con una plataforma no significa que absolutamente todos los títulos de conducción reconozcan todas sus funciones de la misma manera.
En PC, además, es recomendable mantener actualizado el firmware y utilizar los controladores correspondientes de Thrustmaster para acceder correctamente a la configuración disponible.
Los 900 grados son suficientes para la mayoría de juegos, pero existen bases más flexibles
El T248 permite un ángulo de rotación de hasta 900 grados. Es una cifra adecuada para numerosos turismos y simuladores y proporciona mucha más naturalidad que los volantes con recorridos muy reducidos.
Dependiendo del juego, puede utilizarse un ángulo menor para Fórmula, GT u otros vehículos de dirección rápida.
Sin embargo, determinados sistemas modernos ofrecen rangos superiores o una configuración más amplia del ángulo de giro. Esto puede interesar especialmente en simulación de camiones, vehículos de calle o títulos donde se pretende replicar con precisión la dirección de cada vehículo.
Para Gran Turismo, F1, Assetto Corsa y usos similares, los 900 grados del T248 cubren ampliamente las necesidades de la mayoría de jugadores.
El salto desde un mando es enorme, pero desde otro volante básico puede ser menos espectacular
La percepción del T248 depende mucho del punto de partida. Para alguien que siempre ha jugado con DualShock o DualSense, disponer de volante, Force Feedback y tres pedales cambia por completo la interacción con un simulador.
Ahora es posible modular la dirección de manera progresiva, percibir pérdidas de adherencia a través del aro y controlar acelerador y freno con los pies.
En cambio, quien ya tenga un Logitech G29/G923 o un Thrustmaster de Force Feedback debería analizar con más cuidado el cambio. Habrá diferencias en fuerza, pantalla, pedales y sensaciones, pero quizá sea más razonable ahorrar para un Direct Drive que realizar otro salto intermedio.
Este es probablemente uno de los factores más importantes para decidir si merece la pena: el T248 tiene mucho más sentido como primer volante serio que como destino final de alguien que ya está profundamente metido en simracing.
¿Para quién pueden pesar especialmente sus limitaciones?
- Quien juegue de noche o comparta habitación: las levas magnéticas tienen un clic mecánico bastante perceptible.
- Usuarios que ya tengan un volante con Force Feedback: puede ser preferible ahorrar para un Direct Drive en lugar de realizar un salto intermedio.
- Simracers que quieran cambiar de aro: el T248 no está planteado como una base con volantes fácilmente intercambiables.
- Quien priorice el tacto premium: la construcción utiliza bastante plástico frente a sistemas superiores con más metal y materiales de mayor calidad percibida.
- Usuarios competitivos muy exigentes con la frenada: el T3PM es magnético y ajustable, pero no incorpora célula de carga.
- Propietarios de Xbox: esta versión está destinada a PlayStation y PC.
- Quien tenga que montarlo y guardarlo en cada sesión: volante, pedalera, alimentación y cableado hacen el proceso menos inmediato que jugar con mando.
El conjunto T248 y T3PM ofrece mucho más que un volante aislado
Un análisis de sus inconvenientes no debería perder de vista que el producto incluye de serie una pedalera de tres pedales bastante más interesante que los conjuntos básicos de dos pedales.
Los sensores magnéticos H.E.A.R.T. eliminan el contacto físico empleado por potenciómetros convencionales para medir la posición, mientras que las cuatro configuraciones del freno permiten adaptar su resistencia.
La pantalla integrada y los 25 botones también reducen la necesidad de añadir periféricos inmediatamente. Para comenzar se dispone de dirección, acelerador, freno, embrague, levas y numerosos controles en un único paquete.
Los tres perfiles de Force Feedback facilitan experimentar con diferentes sensaciones y los 900 grados de rotación proporcionan suficiente recorrido para una amplia variedad de coches.
Todo esto convierte al T248 en un producto mucho más completo de lo que su construcción predominantemente plástica podría sugerir. El problema no está tanto en lo que ofrece, sino en que actualmente tiene que competir con sistemas Direct Drive que han reducido mucho la distancia de precio respecto a los volantes tradicionales.
5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra
- 1. Thrustmaster T300 RS GT Edition. Puede ser una alternativa superior para quien priorice la suavidad del Force Feedback y quiera entrar en un ecosistema con aros intercambiables. Su transmisión por doble correa proporciona un funcionamiento diferente al sistema híbrido del T248 y permite evolucionar el conjunto con más facilidad.
- 2. Logitech G923 para PlayStation. Es una opción interesante para quien valore una construcción sencilla, un ecosistema muy extendido y compatibilidad amplia con juegos. Su tecnología TrueForce puede aportar información adicional en títulos compatibles y sus controles resultan familiares para muchos usuarios, aunque su transmisión por engranajes también tiene limitaciones frente al Direct Drive.
- 3. Fanatec Gran Turismo DD Pro. Es un salto considerable porque utiliza Direct Drive y cuenta con licencia oficial para PlayStation. La respuesta del motor llega directamente al eje, ofreciendo más detalle y una plataforma con amplias posibilidades de actualización. Es mucho más apropiado para quien ya sabe que el simracing será una afición importante.
- 4. Thrustmaster T598. Puede ser una compra más lógica para quien quiera permanecer en Thrustmaster pero entrar directamente en una generación Direct Drive compatible con PlayStation. Ofrece una arquitectura considerablemente más moderna y mayor margen de crecimiento que el sistema híbrido del T248.
- 5. Logitech G Pro Racing Wheel para PlayStation. Es una alternativa de gama claramente superior para quien busque Direct Drive, mayor fuerza, respuesta detallada y una construcción más orientada a simulación avanzada. Su coste es mucho mayor, pero evita buena parte de los compromisos mecánicos y de materiales que aparecen en el T248.
Conclusión: un gran primer volante serio, pero el Direct Drive le ha puesto un rival difícil
El Thrustmaster T248 continúa ofreciendo una combinación atractiva para quien viene directamente de jugar con mando: Force Feedback híbrido, 900 grados, pantalla, 25 botones, levas magnéticas y una pedalera T3PM de tres pedales con cuatro configuraciones de freno. Es un conjunto suficientemente completo para empezar a disfrutar de simuladores sin comprar inmediatamente varios accesorios.
Sus puntos débiles aparecen con el uso y, sobre todo, al compararlo con categorías superiores. Las levas son precisas pero ruidosas, el aro utiliza bastante plástico y no está diseñado alrededor de un ecosistema de volantes intercambiables. El T3PM es una buena pedalera de iniciación, aunque un freno con célula de carga ofrece una forma más convincente de modular la presión.
El sistema Hybrid Drive también ha perdido parte de su ventaja competitiva debido a la bajada de precio de las bases Direct Drive. El T248 puede transmitir mucha más información que un mando y ofrece una experiencia de conducción convincente, pero no alcanza la suavidad, inmediatez y capacidad de evolución de un buen sistema de accionamiento directo.
Por eso sus inconvenientes no deberían frenar a quien quiere comprar su primer volante completo para PS5, PS4 o PC y encuentra el T248 a un precio claramente inferior al de un conjunto Direct Drive. En ese escenario ofrece muchas funciones desde el primer día y evita compras adicionales inmediatas.
Para alguien que ya posee un G29, G923 u otro volante con Force Feedback, la decisión es distinta. En lugar de realizar otro salto intermedio, puede tener más sentido invertir directamente en Direct Drive y, si el presupuesto lo permite, una pedalera con célula de carga. El T248 funciona mejor como puerta de entrada al simracing que como punto final de una instalación avanzada.
Ficha técnica de Thrustmaster T248
| Característica | Thrustmaster T248 |
|---|---|
| Tipo | Volante de simulación con Force Feedback y pedalera |
| Compatibilidad de esta versión | PS5, PS4 y PC |
| Sistema Force Feedback | Thrustmaster Hybrid Drive |
| Perfiles de Force Feedback | FFB 1, FFB 2 y FFB 3 |
| Rotación máxima | 900° |
| Diámetro del aro | Aproximadamente 28 cm |
| Pantalla integrada | Sí |
| Botones de acción | Hasta 25 |
| Levas | T-MP magnéticas |
| Tecnología de detección de las levas | H.E.A.R.T. magnética |
| Pedalera incluida | Thrustmaster T3PM |
| Número de pedales | 3: acelerador, freno y embrague |
| Tecnología de los pedales | Sensores magnéticos H.E.A.R.T. |
| Configuraciones de presión del freno | 4 |
| Célula de carga en el freno | No |
| Fijación a escritorio | Sí, sistema de sujeción incluido |
| Volante intercambiable | No está planteado como aro desmontable de cambio rápido |
| Alimentación externa | Sí |
| Conexión a consola o PC | USB |
| Color | Negro |