
Sony PS5 Digital Edition C 825 GB Crítica y Opinión: barata al entrar, más cerrada al comprar juegos
La Sony PS5 Digital Edition C de 825 GB acompañada de un DualSense extra y una tarjeta de 50 euros para PlayStation Store es un paquete pensado para entrar directamente en el ecosistema digital de PlayStation. La propuesta resulta atractiva a primera vista: dos mandos desde el primer día, saldo para comprar contenido y prácticamente el mismo rendimiento en juegos que la PS5 estándar de su generación. La ausencia de lector no reduce la potencia de CPU o GPU.
Precisamente ahí está la cuestión que merece más atención antes de comprar. Elegir una PS5 Digital no consiste únicamente en ahorrar dinero renunciando a una ranura para discos. Significa aceptar un modelo de compra diferente durante toda la vida de la consola: los juegos se obtienen digitalmente, no se pueden aprovechar discos usados, no se pueden prestar copias físicas y tampoco es posible utilizar la colección de PS4 en disco. Además, esta PS5 Digital original no fue diseñada con el lector desmontable que Sony introdujo posteriormente en la familia Slim.
El segundo compromiso importante está en el almacenamiento. Los 825 GB del SSD no equivalen a 825 GB disponibles para instalar juegos. En las PS5 originales quedan alrededor de 667 GB utilizables para el usuario, una cantidad que puede agotarse rápidamente con varios títulos de gran tamaño. La posibilidad de instalar un SSD M.2 compatible soluciona el problema, pero supone otro gasto.
El paquete tiene virtudes claras. El segundo DualSense es útil para multijugador local o para alternar mandos durante la carga, y los 50 euros de saldo tienen valor directo para un comprador que de todas formas va a depender de PlayStation Store. La pregunta decisiva es si esas ventajas compensan comprar actualmente una revisión digital de 825 GB y chasis grande frente a modelos de PS5 posteriores.
La ausencia de lector condiciona dónde y cómo comprarás los juegos durante años
La diferencia fundamental respecto a una PS5 estándar es evidente: esta Digital Edition no incorpora unidad Ultra HD Blu-ray. No acepta juegos físicos de PS5 ni discos compatibles de PS4, y tampoco puede utilizarse para reproducir películas en Blu-ray o Ultra HD Blu-ray.
Puede parecer un sacrificio menor para quien ya compra casi todo digitalmente, pero sus consecuencias económicas aparecen con el tiempo. Con una consola con lector es posible comparar el precio de PlayStation Store con tiendas físicas, grandes superficies y mercado de segunda mano. También se puede vender un juego terminado para recuperar parte de su coste.
La Digital Edition concentra las compras de software digital en el ecosistema de PlayStation. Eso resulta muy cómodo: no hay que cambiar discos, la biblioteca permanece asociada a la cuenta y es posible descargar de nuevo los títulos adquiridos cuando sea necesario. Pero se pierde capacidad de elección.
El inconveniente afecta especialmente a jugadores que compran muchos lanzamientos. Un juego físico puede recibir un descuento importante en una tienda mientras su edición digital mantiene otro precio. A lo largo de varios años, las diferencias entre ofertas pueden terminar siendo superiores al ahorro conseguido inicialmente al elegir la consola sin lector.
Por eso, la Digital Edition tiene más sentido para alguien que ya sabe que prefiere una biblioteca completamente digital. Si existe la posibilidad de querer comprar juegos usados o intercambiarlos, conviene pensarlo antes, porque esta revisión no ofrece una solución posterior sencilla.
Esta PS5 Digital original no permite añadir después el lector desmontable de la PS5 Slim
Este detalle es particularmente importante porque las generaciones posteriores pueden generar confusión. Sony introdujo con la PS5 Slim Digital un diseño preparado para utilizar una unidad de disco compatible adquirida por separado. Eso permite comenzar con una consola digital y añadir el lector posteriormente.
La PS5 Digital Edition original de chasis C no funciona así. No está diseñada para convertirla oficialmente en una PS5 con lector mediante la unidad óptica desmontable comercializada para modelos posteriores compatibles.
Esto convierte la decisión inicial en algo mucho más permanente. Si dentro de dos años aparece una buena colección de juegos físicos usados o alguien regala un título de PS5 en disco, esta consola no podrá utilizarlo.
Para un usuario que nunca compra discos es irrelevante. Para alguien indeciso, la PS5 Slim Digital ofrece una flexibilidad mayor porque determinadas revisiones compatibles permiten añadir posteriormente el lector oficial correspondiente.
Es uno de los puntos que más fácilmente se pasan por alto al comparar únicamente capacidad, resolución y número de mandos. Dos consolas denominadas «PS5 Digital» pueden ofrecer posibilidades de ampliación distintas dependiendo de la generación concreta.
Los 825 GB dejan alrededor de 667 GB utilizables y pueden llenarse rápidamente
La segunda gran limitación es el almacenamiento. La consola utiliza un SSD personalizado de 825 GB, pero parte de esa capacidad queda reservada para el sistema y sus funciones. El espacio que puede utilizar directamente el usuario ronda aproximadamente los 667 GB, aunque puede variar ligeramente según el software instalado y las actualizaciones del sistema.
En una consola exclusivamente digital esta limitación tiene una relevancia especial. Todos los juegos dependen de descargas e instalaciones, por lo que la gestión del almacenamiento forma parte inevitable de la experiencia.
Unos 667 GB permiten instalar bastantes juegos pequeños, pero la situación cambia con grandes producciones. Algunos títulos ocupan decenas de gigabytes y otros pueden superar ampliamente los 100 GB con actualizaciones y contenido adicional.
Una familia en la que varias personas utilizan la consola puede llenar el SSD mucho antes que un jugador individual. Cada usuario puede querer mantener sus propios títulos instalados, y borrar constantemente el juego de otra persona no resulta precisamente cómodo.
El segundo DualSense incluido refuerza la posibilidad de uso compartido, por lo que el almacenamiento limitado merece todavía más atención en este paquete.
El SSD M.2 soluciona la falta de espacio, pero eleva el coste total
PS5 permite instalar una unidad M.2 NVMe PCIe 4.0 compatible en la ranura de expansión interna. Es una solución mucho mejor que depender de un sistema de almacenamiento propietario.
Las unidades compatibles pueden utilizarse para descargar, copiar y ejecutar directamente juegos de PS5 y PS4. Sony establece determinados requisitos de tamaño, interfaz, refrigeración y rendimiento, por lo que no cualquier SSD M.2 es adecuado.
La expansión admite capacidades amplias, lo que permite transformar la consola en una máquina con varios terabytes disponibles. Para quien compre muchos juegos digitales, añadir 1 o 2 TB puede ser una de las mejoras más útiles.
El inconveniente es económico. Una oferta que parece barata puede dejar de serlo si poco después necesita un SSD adicional. Al comparar este paquete con una PS5 de mayor capacidad conviene sumar todos los gastos previsibles y no únicamente el precio de la consola.
También puede conectarse almacenamiento USB externo. Los juegos de PS4 compatibles pueden ejecutarse directamente desde este tipo de unidad. Los juegos de PS5 pueden almacenarse externamente, pero para jugarlos tienen que estar en el SSD interno o en un M.2 compatible.
Un disco USB resulta útil como archivo para evitar descargas repetidas, pero no sustituye por completo una ampliación M.2.
Los 50 euros de PlayStation Store tienen valor real, pero también te introducen directamente en el modelo digital
La tarjeta de 50 euros para PlayStation Store encaja perfectamente con esta consola porque no dispone de lector. El saldo puede utilizarse según las condiciones de PlayStation Store para adquirir contenido compatible con la cuenta y región correspondientes.
Para alguien que ya pensaba comprar un juego digital, el valor del saldo es fácil de entender. Reduce el desembolso adicional inicial y permite empezar a construir la biblioteca.
Sin embargo, no debería interpretarse como un descuento permanente sobre la consola. Son 50 euros de saldo que se consumen. Una vez utilizados, las compras futuras seguirán dependiendo de las opciones digitales disponibles.
También hay que prestar atención a las condiciones de la tarjeta y a la región de la cuenta. En un producto precintado adquirido a un distribuidor normal esto suele ser sencillo, pero en una unidad de segunda mano hay que comprobar que el código no haya sido canjeado.
El saldo aporta valor, pero no compensa por sí solo la pérdida de acceso al mercado físico durante toda la vida de la consola. La comparación correcta debe hacerse pensando en varios años de compras, no solo en los primeros 50 euros.
El DualSense adicional es una ventaja importante solo si realmente vas a utilizar dos mandos
Una PS5 incluye normalmente un DualSense, y este paquete añade otro mando DualSense extra. Por tanto, se parte con dos controladores, algo especialmente interesante para parejas y familias.
El DualSense es uno de los elementos más diferenciadores de PS5. La respuesta háptica ofrece sensaciones más precisas que una vibración convencional, mientras que los gatillos adaptativos pueden modificar su resistencia según las acciones del juego. También integra panel táctil, micrófono, altavoz, sensores de movimiento y conexión USB-C.
Con dos unidades se puede acceder directamente a juegos con multijugador local compatible. También es posible mantener uno cargándose mientras se utiliza el otro, una ventaja para sesiones prolongadas.
Pero no todo el catálogo admite dos jugadores en la misma consola. Muchos grandes títulos son exclusivamente individuales o trasladan el multijugador a Internet. Comprar un segundo mando pensando que cualquier juego podrá compartirse en pantalla dividida sería un error.
Para un jugador exclusivamente individual, el controlador adicional es principalmente un repuesto. Sigue teniendo valor económico, pero puede ser menos útil que invertir la diferencia en una consola más reciente o en almacenamiento adicional.
Dos DualSense también significan dos baterías que habrá que mantener cargadas
Los DualSense utilizan baterías internas recargables. La autonomía depende de las funciones utilizadas por cada juego, por lo que no existe una cifra única que represente todos los escenarios.
La respuesta háptica, los gatillos adaptativos, la iluminación, el altavoz y otras funciones pueden influir en el consumo. Para sesiones prolongadas puede ser necesario cargar el mando mediante USB-C.
Tener dos controladores permite alternarlos y prácticamente elimina el problema para un jugador individual: mientras uno se utiliza, el otro puede permanecer cargando.
Para dos personas que juegan simultáneamente, una base de carga doble puede resultar cómoda. No debe darse por incluida salvo que la descripción comercial lo indique expresamente.
No es un inconveniente grave, pero sí una diferencia frente a mandos que funcionan con baterías intercambiables y permiten sustituirlas inmediatamente. Aquí la filosofía es la de una batería integrada.
El chasis C sigue siendo enorme comparado con las revisiones Slim
Eliminar el lector hace que la PS5 Digital original sea algo más estilizada que la versión estándar, pero no transforma el enorme diseño general. La consola mide aproximadamente 390 mm de alto, 92 mm de ancho y 260 mm de fondo, sin contar base ni elementos salientes, y la revisión de chasis C pesa alrededor de 3,4 kg.
Es un aparato voluminoso para colocar junto al televisor. En vertical necesita casi 40 centímetros de altura y en horizontal ocupa una superficie considerable.
La revisión Slim posterior redujo sustancialmente el volumen. Para un salón amplio esto puede importar muy poco; para un escritorio, dormitorio o mueble compacto, la diferencia resulta mucho más significativa.
El diseño original utiliza además una base para conseguir una colocación adecuada según la orientación. Es una pieza que conviene conservar y comprobar si se compra una unidad usada.
El tamaño no afecta al rendimiento. La cuestión es puramente práctica: actualmente ya no es necesario aceptar un chasis tan grande para acceder al rendimiento de una PS5 estándar.
La PS5 Digital tiene la misma potencia que la PS5 estándar de su generación
Renunciar al lector no significa comprar una PS5 menos potente. Esta Digital Edition utiliza el mismo planteamiento central que la versión con disco: CPU AMD Zen 2 de ocho núcleos y dieciséis hilos, GPU basada en RDNA 2 y 16 GB de memoria GDDR6.
La GPU ofrece 36 unidades de cómputo y una potencia teórica aproximada de 10,28 TFLOPS. El SSD personalizado proporciona 5,5 GB/s de ancho de banda bruto.
Los juegos no reducen resolución o calidad por detectar una Digital Edition. La diferencia entre ambos modelos de la generación está en la unidad óptica y las consecuencias que esta tiene para la biblioteca.
Esta igualdad de rendimiento es una de las grandes virtudes del modelo. Quien esté completamente convencido de comprar todo digital no sacrifica potencia gráfica para ahorrar respecto a la edición estándar.
La comparación actual más importante no es, por tanto, con la PS5 con lector de la misma época, sino con PS5 Slim y PS5 Pro.
4K HDR es una capacidad del sistema, no una promesa de 4K nativo en todos los juegos
PS5 está diseñada para televisores modernos y ofrece salida 4K, HDR, VRR y hasta 120 Hz cuando se cumplen los requisitos de juego y pantalla.
Estas especificaciones pueden generar expectativas poco realistas. Que una consola soporte salida 4K a 120 Hz no significa que todos sus juegos rendericen a 3840 x 2160 píxeles nativos y 120 fotogramas por segundo.
Los desarrolladores suelen utilizar modos de calidad y rendimiento. El primero puede aumentar resolución, detalle o ray tracing reduciendo la frecuencia de imágenes; el segundo prioriza fluidez ajustando resolución interna u otros parámetros.
También son habituales técnicas de reconstrucción y resolución dinámica. El resultado puede seguir siendo muy bueno en un televisor 4K, pero técnicamente no equivale siempre a un renderizado nativo.
Para aprovechar 120 Hz, VRR y otras funciones avanzadas se necesita además una pantalla compatible. Con un televisor 60 Hz convencional la consola funciona perfectamente, pero parte de sus posibilidades queda sin utilizar.
PS5 Pro ofrece una experiencia gráfica superior para el usuario más exigente
La llegada de PS5 Pro introdujo un escalón superior dentro de la misma generación. Su GPU ofrece bastante más capacidad de procesamiento, mejoras en ray tracing y técnicas avanzadas de reconstrucción de imagen.
La consecuencia práctica es la posibilidad de obtener en determinados juegos compatibles una combinación mejor de resolución, calidad visual y frecuencia de imágenes que en la PS5 estándar.
La Pro también incorpora 2 TB de almacenamiento interno, una ventaja especialmente importante frente a los 825 GB nominales de esta Digital Edition.
No todo son ventajas. PS5 Pro tiene un precio considerablemente superior y no incluye lector de discos de serie. Para un usuario que solo quiera jugar a los mismos títulos sin analizar diferencias gráficas, el gasto adicional puede ser difícil de justificar.
Pero alguien que compre ahora pensando en conservar la consola durante años, utilice un televisor 4K grande y sea especialmente exigente con la calidad de imagen debería comparar ambas antes de decidirse por un antiguo chasis C.
La retrocompatibilidad con PS4 es excelente, excepto si tu colección está en discos
PS5 es compatible con la inmensa mayoría de los más de 4.000 juegos de PS4, una característica que amplía enormemente el catálogo disponible desde el primer día.
Para un usuario procedente de PS4 con una biblioteca digital, la transición puede resultar muy cómoda. Los títulos compatibles asociados a su cuenta pueden volver a descargarse, y determinados juegos aprovechan la mayor potencia para reducir tiempos de carga o mejorar rendimiento.
El gran inconveniente específico de esta Digital Edition aparece cuando la colección anterior está formada por discos. Al no existir lector, esos juegos físicos no pueden utilizarse.
Una persona con veinte títulos digitales de PS4 puede encontrar esta consola perfectamente lógica. Otra con veinte discos físicos puede perder acceso directo a una parte importante de su biblioteca.
Es un ejemplo claro de por qué el formato de compra previo del usuario importa más que muchas especificaciones técnicas.
PlayStation Plus puede convertirse en otro coste recurrente
Para jugar online a numerosos títulos de pago se necesita una suscripción compatible a PlayStation Plus. Las modalidades disponibles pueden incluir además juegos mensuales, almacenamiento en la nube y catálogos de software según el nivel y las condiciones vigentes.
En una Digital Edition, los catálogos de suscripción pueden tener especial sentido porque toda la experiencia ya está orientada a descargas. Un usuario que aproveche intensivamente el servicio puede acceder a muchos juegos sin comprarlos individualmente.
Pero una suscripción es un gasto recurrente. Al calcular el coste de varios años de uso conviene diferenciar entre el precio de compra de la consola y lo que se pagará posteriormente por servicios.
Además, no todos los juegos requieren PlayStation Plus para cualquier función online. Determinados títulos gratuitos tienen condiciones diferentes. Hay que comprobar cada caso.
Una conexión a Internet rápida resulta más importante en una consola exclusivamente digital
La ausencia de lector hace que la conexión a Internet tenga una importancia todavía mayor. Los juegos se descargan, y algunos pueden tener tamaños muy elevados.
Con fibra rápida y sin límites estrictos de datos, descargar decenas de gigabytes puede ser una molestia relativamente pequeña. Con una conexión lenta, inestable o limitada, reconstruir una biblioteca después de borrar juegos puede llevar mucho tiempo.
La PS5 es compatible con Wi-Fi 6 y también dispone de Ethernet Gigabit, por lo que la propia consola cuenta con buenas opciones de red. El rendimiento final dependerá del router, conexión contratada, distancia y servidores.
La combinación de 667 GB aproximadamente utilizables y una conexión lenta es especialmente incómoda. Cuando el SSD se llena hay que elegir entre ampliar almacenamiento o borrar juegos que posteriormente deberán descargarse otra vez.
Quien tenga una conexión de alta velocidad sufrirá mucho menos esta limitación.
La refrigeración necesita espacio aunque el diseño digital parezca algo más fino
El hardware de PS5 genera una cantidad apreciable de calor cuando trabaja con juegos exigentes. El gran chasis original incorpora un sistema de refrigeración diseñado para mantener temperaturas adecuadas siempre que la consola pueda respirar correctamente.
No conviene encerrarla en un mueble sin circulación de aire ni bloquear sus entradas y salidas. El polvo acumulado también debería retirarse periódicamente siguiendo métodos adecuados.
La Digital Edition tiene una ventaja acústica concreta: al carecer de lector óptico, no existe el ruido asociado al giro de un disco. Continúan presentes los ventiladores y otros sonidos propios del funcionamiento electrónico, cuya percepción puede variar según carga y unidad.
Para una habitación silenciosa, eliminar el mecanismo óptico puede ser agradable. No es, sin embargo, una razón suficiente para elegir el modelo digital si posteriormente se echa de menos la posibilidad de comprar juegos físicos.
¿Qué comprador puede arrepentirse especialmente de elegir esta PS5 Digital?
El primero es quien todavía compre juegos físicos. Esta PS5 no permite utilizarlos y, a diferencia de las PS5 Slim Digital compatibles, no ofrece la misma vía oficial para añadir posteriormente el lector desmontable.
El segundo es quien tenga una colección importante de PS4 en disco. La retrocompatibilidad existe, pero no puede aprovecharse con soportes que la consola no puede leer.
También puede arrepentirse quien mantenga muchos juegos instalados simultáneamente. Los aproximadamente 667 GB utilizables pueden terminar obligándole a comprar un SSD M.2, reduciendo el ahorro inicial.
Un cuarto perfil es quien disponga de muy poco espacio físico. El chasis C original es grande y las revisiones Slim resultan más fáciles de colocar.
Finalmente, el segundo DualSense no aporta demasiado a quien siempre juega solo y realiza sesiones cortas. Para esa persona puede ser preferible destinar la diferencia económica a una PS5 más reciente, almacenamiento o juegos.
En cambio, el paquete encaja bien con una pareja o familia que compre exclusivamente en digital, necesite dos mandos y vaya a aprovechar inmediatamente los 50 euros de PlayStation Store. Ahí los tres componentes de la oferta tienen una utilidad concreta.
5 productos similares que pueden ser mejor opción de compra
- Sony PlayStation 5 Slim Digital Edition: mantiene la filosofía completamente digital pero utiliza un chasis bastante más compacto. Además, las revisiones Slim compatibles están diseñadas para poder añadir posteriormente la unidad de disco oficial correspondiente, lo que proporciona una flexibilidad que esta Digital Edition original no tiene. Es una opción más lógica si la diferencia de precio es moderada.
- Sony PlayStation 5 Slim con lector de discos: puede ser mejor compra incluso para alguien que actualmente adquiera la mayoría de juegos digitalmente. Mantiene PlayStation Store pero añade la posibilidad de aprovechar juegos físicos, segunda mano, préstamos y discos compatibles de PS4. El formato más pequeño también facilita su colocación.
- Sony PlayStation 5 Pro: ofrece más potencia gráfica, mejoras de ray tracing y reconstrucción de imagen, además de 2 TB de almacenamiento. Resulta especialmente interesante para televisores 4K de gama alta y usuarios que quieran la versión más capaz de PS5. Su precio es mayor y el lector se adquiere aparte si se necesita.
- Sony PlayStation 5 Slim Digital Edition con SSD M.2 adicional: para un usuario decidido a mantener una biblioteca exclusivamente digital, combinar el diseño Slim con almacenamiento adicional puede ser una solución más equilibrada a largo plazo. Se obtiene un formato más compacto y mucho más espacio para juegos, reduciendo una de las mayores limitaciones de esta PS5 de 825 GB.
- Xbox Series X Digital Edition: puede resultar más adecuada para quien no esté ligado a los exclusivos de PlayStation y valore especialmente el ecosistema digital de Xbox y sus servicios de suscripción. La elección depende del catálogo que realmente interese, porque cambiar de plataforma implica renunciar a determinadas franquicias y compras asociadas a PlayStation.
Conclusión: los extras son buenos, pero hay que estar convencido de renunciar definitivamente a los discos
La Sony PS5 Digital Edition C de 825 GB sigue proporcionando la experiencia esencial de PS5. Su CPU Zen 2, GPU RDNA 2, 16 GB GDDR6 y SSD personalizado permiten ejecutar el catálogo de la generación con las mismas prestaciones básicas que la PS5 estándar equivalente.
La ausencia de lector no reduce la potencia. Para alguien que compre absolutamente todo en PlayStation Store, puede incluso simplificar el uso: se selecciona un juego desde la biblioteca y se inicia sin cambiar discos.
Este paquete mejora además la propuesta con un DualSense adicional y 50 euros de saldo para PlayStation Store. Los dos extras son coherentes con el producto. El segundo mando permite multijugador local compatible o alternar controladores durante la carga, y el saldo puede destinarse inmediatamente a contenido digital.
Pero el principal inconveniente no desaparece: esta revisión original es una consola cerrada al formato físico. No permite aprovechar ofertas en disco, mercado de segunda mano, préstamos ni una biblioteca física de PS4. Tampoco comparte la flexibilidad de determinadas PS5 Slim Digital que permiten incorporar posteriormente un lector oficial compatible.
Para un comprador indeciso entre digital y físico, este aspecto debería pesar más que los 50 euros de la tarjeta. El saldo se gasta una vez; la ausencia de lector condiciona todas las compras futuras.
El almacenamiento es el segundo compromiso importante. Los 825 GB nominales dejan alrededor de 667 GB utilizables. Para una máquina que depende completamente de descargas, no es una capacidad especialmente generosa. Instalar varios juegos de gran tamaño puede obligar pronto a administrar espacio.
Afortunadamente, la expansión M.2 está muy bien resuelta. Instalar un SSD compatible permite ejecutar directamente los juegos desde la unidad añadida y puede ampliar la capacidad en varios terabytes. Quien contemple esta opción debería incorporar su coste a la comparación.
El chasis C también ha envejecido peor que su rendimiento. Es grande, ocupa bastante espacio y resulta menos cómodo de integrar que una PS5 Slim. Los juegos no funcionan peor por ello, pero actualmente existen alternativas más compactas dentro de la misma familia.
PS5 Pro, por su parte, establece un techo gráfico superior y ofrece 2 TB. No es una sustituta directa para quien busque gastar poco, pero demuestra que este modelo de 825 GB ya no representa la tecnología más avanzada del ecosistema.
Los inconvenientes no deberían frenar la compra cuando el paquete tiene un descuento importante, se van a utilizar los dos DualSense y el comprador está completamente comprometido con el formato digital. En ese escenario, la tarjeta de 50 euros tiene valor real y la ausencia de lector no supone un sacrificio práctico.
La recomendación cambia si existe interés por juegos físicos. Comprar esta consola para ahorrar inicialmente y arrepentirse después de no poder utilizar ofertas de segunda mano sería una mala decisión. Una PS5 Slim con lector, o incluso una Slim Digital compatible con la incorporación posterior de unidad óptica, ofrece más margen para cambiar de opinión.
También conviene comparar cuidadosamente el precio final. Si esta antigua Digital Edition C cuesta casi lo mismo que una revisión Slim después de valorar el mando extra y la tarjeta, la consola más reciente resulta más lógica por tamaño y flexibilidad. Si existe una diferencia económica considerable a favor del paquete, sigue siendo una vía perfectamente capaz para disfrutar de PS5.
La clave no está en preguntarse si la PS5 Digital de 825 GB sigue siendo potente: lo sigue siendo para ejecutar el catálogo de PS5. La cuestión es si merece la pena aceptar unos 667 GB utilizables, un chasis voluminoso y la renuncia permanente al formato físico a cambio del precio, el segundo DualSense y los 50 euros de saldo. Para un jugador digital convencido puede ser un buen acuerdo; para quien todavía valore los discos, es preferible conservar esa libertad.
Ficha técnica de Sony PS5 Digital Edition C 825 GB
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Modelo | Sony PlayStation 5 Digital Edition, revisión chasis C |
| Tipo | Consola de sobremesa exclusivamente digital |
| Color | Blanco y negro |
| Unidad óptica | No |
| Compatibilidad con discos de PS5 | No |
| Compatibilidad con discos de PS4 | No |
| CPU | AMD Zen 2 personalizada, 8 núcleos y 16 hilos |
| Frecuencia máxima de CPU | Hasta 3,5 GHz con frecuencia variable |
| GPU | AMD Radeon personalizada basada en RDNA 2 |
| Unidades de cómputo | 36 CU |
| Potencia gráfica | 10,28 TFLOPS |
| Memoria | 16 GB GDDR6 |
| Ancho de banda de memoria | 448 GB/s |
| Almacenamiento interno | SSD personalizado de 825 GB |
| Espacio utilizable aproximado | Alrededor de 667 GB, sujeto al software del sistema |
| Ancho de banda bruto del SSD | 5,5 GB/s |
| Expansión interna | SSD M.2 NVMe PCIe 4.0 compatible |
| Capacidad admitida para SSD M.2 | 250 GB a 8 TB en unidades compatibles |
| Almacenamiento USB externo | Sí |
| Resolución de salida | Compatible con 4K |
| Frecuencia de refresco | Hasta 120 Hz con juegos y pantallas compatibles |
| HDR | Sí |
| VRR | Sí, con pantallas compatibles |
| Ray tracing | Aceleración por hardware |
| Audio | Tempest 3D AudioTech |
| Retrocompatibilidad | Compatible con la gran mayoría de juegos digitales de PS4 |
| Wi-Fi | IEEE 802.11 a/b/g/n/ac/ax |
| Bluetooth | Bluetooth 5.1 |
| Ethernet | 10BASE-T, 100BASE-TX y 1000BASE-T |
| Salida de vídeo | HDMI OUT |
| USB frontal | USB Type-A Hi-Speed y USB Type-C SuperSpeed 10 Gbps |
| USB trasero | 2 x USB Type-A SuperSpeed 10 Gbps |
| Dimensiones aproximadas | 390 x 92 x 260 mm, sin partes salientes ni base |
| Peso aproximado del chasis C Digital | 3,4 kg |
| Mandos del paquete | 2 DualSense en total: el incluido con la consola más 1 DualSense extra |
| Conexión del DualSense | Bluetooth y USB-C |
| Funciones DualSense | Respuesta háptica, gatillos adaptativos, panel táctil, sensor de movimiento, micrófono y altavoz |
| Tarjeta incluida | 50 € de saldo para PlayStation Store, sujeta a condiciones de uso y región |
| Juego online | Determinados juegos de pago requieren una suscripción PlayStation Plus compatible |
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