
Dyson Corrale Q4 Gifting 2022 Crítica y Opinión: libertad sin cable a costa de peso y autonomía
La Dyson Corrale Q4 Gifting 2022 en Azul Índigo/Rosa es una edición especial de una plancha que intenta resolver de una forma poco convencional dos problemas habituales del alisado: la dependencia de temperaturas elevadas y la incomodidad del cable. Para ello utiliza placas flexibles de aleación de cobre y manganeso, una batería de ion-litio integrada y un sistema electrónico que controla continuamente la temperatura. Puede funcionar sin cable durante hasta 30 minutos y también conectada a la corriente para prolongar la sesión.
La propuesta tiene virtudes reales. Sus placas se flexionan para recoger mejor el mechón en lugar de depender exclusivamente de la presión de dos superficies rígidas, ofrece tres temperaturas precisas de 165, 185 y 210 °C, incorpora pantalla OLED y puede utilizarse tanto para alisar como para crear ondas y rizos. La edición Q4 Gifting añade además un acabado Azul Índigo/Rosa especialmente llamativo y una bolsa de viaje resistente al calor.
Pero la ingeniería necesaria para conseguir una plancha inalámbrica potente trae consigo el compromiso que más condiciona la experiencia: pesa aproximadamente 561 gramos. Es mucho para una herramienta que se sostiene y gira continuamente con una sola mano. Además, los 30 minutos de autonomía máxima no proporcionan el mismo margen a una persona con una melena corta que a otra con cabello largo, grueso y abundante.
La Corrale es, por tanto, un producto mucho más interesante cuando se compra por sus características específicas que cuando se elige simplemente porque es una plancha Dyson. La libertad inalámbrica, las placas flexibles y el control térmico pueden justificar su complejidad para determinados usuarios. Para otros, una plancha convencional más ligera, sencilla y barata puede resultar objetivamente más cómoda.
Sus 561 gramos son el precio físico de llevar una batería dentro
El peso es probablemente el inconveniente más difícil de ignorar de la Dyson Corrale. La propia ficha técnica de esta edición especifica 0,561 kg, una cifra elevada frente a muchas planchas convencionales.
La explicación está en su construcción. Dentro del cuerpo hay una batería de ion-litio de cuatro celdas suficientemente potente para mantener las placas a temperaturas de hasta 210 °C, además de electrónica de control, sensores, pantalla OLED y el mecanismo asociado a las placas flexibles.
El resultado es una herramienta tecnológicamente sofisticada, pero no especialmente ligera. Durante un retoque rápido de unos pocos minutos, el peso puede resultar poco relevante. La situación cambia al trabajar una melena larga sección por sección durante veinte o treinta minutos.
La plancha debe sujetarse, cerrarse sobre el cabello, desplazarse y, cuando se realizan ondas, girarse. Es precisamente en esos movimientos donde unos cientos de gramos adicionales pueden terminar cansando muñeca y antebrazo.
La percepción dependerá de cada persona. No sería correcto afirmar que 561 gramos convierten la Corrale en una herramienta incómoda para todo el mundo. Sí es una diferencia objetiva que merece probarse o, al menos, tenerse presente antes de comprar.
Existe además una contradicción interesante: eliminar el cable mejora enormemente la libertad de movimiento, pero la batería necesaria para conseguirlo aumenta el peso del aparato que hay que mover. La Corrale intercambia una forma de incomodidad por otra.
Los 30 minutos sin cable pueden ser suficientes o demasiado escasos según el cabello
Dyson especifica hasta 30 minutos de funcionamiento inalámbrico con una carga completa. La duración exacta depende del tipo de cabello y de los hábitos de peinado.
Para una persona que utiliza la plancha simplemente para corregir algunas zonas, alisar un flequillo o repasar el cabello después de secarlo, media hora es mucho tiempo. Incluso permite varias sesiones cortas antes de tener que recargar.
Para una melena larga, densa o especialmente difícil de alisar, el cálculo cambia. Una sesión detallada puede acercarse bastante al límite de la batería. Si además se crean ondas o rizos mechón a mechón, el tiempo puede convertirse en una preocupación.
Dyson intenta reducir este problema mediante la base de carga. Colocar la Corrale sobre ella entre secciones permite recuperar energía mientras se prepara el siguiente mechón. Es una solución inteligente, aunque exige adoptar esa rutina.
También existe la posibilidad de utilizarla conectada al cable. De hecho, Dyson recomienda empezar con la batería completamente cargada incluso cuando se pretende trabajar con cable para maximizar el tiempo de funcionamiento.
Esto revela un punto importante: la Corrale no es una plancha convencional a la que simplemente se le haya quitado el cable. Su batería forma parte integral del diseño y condiciona la manera de utilizarla.
Una carga completa tarda 70 minutos, más del doble de su autonomía inalámbrica máxima
La batería alcanza aproximadamente el 90 % de carga en 40 minutos y necesita alrededor de 70 minutos para cargarse completamente. Frente a los hasta 30 minutos de uso inalámbrico, la relación entre carga y autonomía puede decepcionar a quien espere el comportamiento de un pequeño dispositivo electrónico moderno con carga ultrarrápida.
La explicación vuelve a estar en la energía necesaria para generar y mantener calor. Calentar placas metálicas de manera estable requiere mucha más potencia que alimentar unos auriculares o un reloj.
La base de carga ayuda a integrar la recarga en la rutina. Si la plancha vive permanentemente en ella, es más probable encontrarla preparada cuando se necesita.
El problema surge con el uso improvisado. Descubrir que la batería está prácticamente agotada justo antes de salir de casa elimina buena parte del atractivo inalámbrico.
En ese escenario siempre queda el funcionamiento conectado, pero entonces el usuario está utilizando una de las planchas más complejas y pesadas precisamente de la manera que funciona cualquier modelo convencional.
La autonomía tiene sentido para quien desarrolla el hábito de mantenerla cargada. Quien deja la plancha durante semanas en un cajón y la utiliza de forma espontánea puede aprovechar mucho menos esta ventaja.
La batería introduce un componente de envejecimiento que una plancha convencional no tiene
Una plancha tradicional conectada permanentemente a la corriente tiene una arquitectura relativamente sencilla. La Corrale añade una batería de ion-litio de cuatro celdas, imprescindible para su funcionamiento inalámbrico.
Las baterías recargables son componentes consumibles: su capacidad disminuye progresivamente con el tiempo y los ciclos de carga. No significa que una Corrale vaya a quedarse rápidamente sin autonomía, pero sí introduce un factor de envejecimiento inexistente en una plancha puramente cableada.
Esto tiene especial importancia en la edición Q4 Gifting 2022. A estas alturas pueden encontrarse unidades nuevas procedentes de antiguo stock, reacondicionadas o directamente usadas. La edad comercial del modelo obliga a mirar más allá del estado exterior.
En una unidad de segunda mano conviene saber cuánto se ha utilizado y comprobar su autonomía real. Que una Corrale conserve un aspecto impecable no garantiza que su batería mantenga exactamente el rendimiento que ofrecía originalmente.
El funcionamiento con cable reduce el impacto práctico de una batería degradada, pero también elimina una de las principales razones para elegir este modelo.
Las placas flexibles son una innovación real, aunque no eliminan el daño térmico
La característica que verdaderamente diferencia a la Corrale de una plancha convencional son sus placas flexibles de aleación de cobre y manganeso. En lugar de permanecer completamente rígidas, están diseñadas para adaptarse y recoger el cabello de forma más uniforme.
Dyson explica que cada placa incorpora segmentos microarticulados capaces de flexionarse alrededor del mechón. El objetivo es aumentar el control y reducir la necesidad de recurrir a temperaturas más altas para conseguir el mismo estilo.
La marca afirma una reducción del 50 % en la rotura del cabello en sus ensayos al comparar la Corrale con placas flexibles frente a una Corrale equipada con placas sólidas al crear un estilo similar. Esa afirmación debe interpretarse dentro de las condiciones concretas de la prueba y no como una promesa de que cualquier usuario sufrirá exactamente la mitad de daño.
La ventaja conceptual es clara. Si se controla mejor el cabello entre las placas, se necesita depender menos del calor para obligarlo a adoptar una forma determinada.
Pero menos dependencia del calor no significa ausencia de calor. La Corrale trabaja a 165, 185 o 210 °C. A cualquiera de esas temperaturas se está aplicando una cantidad considerable de energía térmica al cabello.
Por tanto, utilizar una temperatura apropiada, evitar pasadas innecesarias y no abusar de la herramienta continúa siendo importante. Las placas flexibles son una mejora técnica interesante, no una licencia para aplicar 210 °C diariamente sin considerar el estado del cabello.
Solo hay tres temperaturas: precisas, pero con menos libertad que en algunos competidores
La Corrale permite seleccionar 165 °C, 185 °C o 210 °C. Dyson ha optado por tres niveles concretos en lugar de ofrecer una escala de ajustes pequeños.
La ventaja está en la simplicidad. No hay que navegar entre una decena de temperaturas prácticamente consecutivas y cada nivel responde a un tipo de necesidad diferente.
El control inteligente del calor regula además la temperatura de las placas hasta 100 veces por segundo para mantener el nivel seleccionado y evitar superar el ajuste elegido.
La limitación es que determinadas planchas permiten elegir temperaturas intermedias o inferiores. Una persona con cabello fino, dañado o especialmente sensible podría preferir un control más granular por debajo de 165 °C.
No es un problema para todo el mundo. De hecho, la filosofía de la Corrale consiste precisamente en conseguir control con menos dependencia de temperaturas elevadas gracias a las placas flexibles.
Aun así, tres posiciones no equivalen a regulación completamente libre. Quien tiene una temperatura concreta que ya sabe que funciona especialmente bien con su cabello debería comprobar si uno de estos tres niveles se adapta a ella.
Los 210 °C están disponibles, pero utilizar siempre el máximo contradice parte de la filosofía del producto
El nivel superior alcanza 210 °C, suficiente para cabellos que necesitan un tratamiento térmico intenso. Tener esa reserva de temperatura aumenta la versatilidad de la plancha.
Sin embargo, una de las razones fundamentales para elegir la Corrale es precisamente reducir la dependencia del calor mediante un mayor control físico del mechón.
Utilizar sistemáticamente 210 °C porque es el número más alto desaprovecha parte de ese planteamiento. Lo razonable es seleccionar el nivel más bajo que consiga el resultado deseado con un número adecuado de pasadas.
Para cabello fino o relativamente fácil de alisar, 165 °C puede ser suficiente. Otros usuarios necesitarán 185 °C y algunos recurrirán a 210 °C. No existe un ajuste universalmente correcto.
El control inteligente mantiene la temperatura seleccionada, pero no decide por el usuario cuál debería elegir. La tecnología evita desviaciones térmicas importantes; no sustituye el criterio sobre las necesidades del cabello.
El funcionamiento con cable resuelve la autonomía, pero resta sentido a una de sus grandes ventajas
La posibilidad de utilizar la Corrale conectada es esencial. Permite prolongar sesiones que superan la autonomía de la batería y proporciona una solución cuando no ha habido tiempo para cargarla.
El cable de esta edición tiene una longitud aproximada de 4,34 metros, por lo que proporciona una libertad considerable alrededor del tocador o espejo.
Sin embargo, si la mayor parte de las sesiones terminan realizándose conectadas, conviene preguntarse si merece la pena asumir el peso, la batería y la complejidad de la Corrale.
Una plancha convencional de gama alta puede ser notablemente más ligera porque no necesita transportar una batería. Si el enchufe está siempre al lado del espejo y el cable nunca ha resultado molesto, el principal argumento de la Corrale pierde importancia.
En cambio, el modo inalámbrico tiene mucho valor para quien se mueve mientras se peina, dispone de un enchufe mal colocado o quiere realizar retoques lejos de una toma de corriente.
Es un ejemplo perfecto de una característica que puede ser revolucionaria para una persona y prácticamente irrelevante para otra.
La pantalla OLED es útil, pero no cambia la experiencia tanto como las placas o la batería
La Corrale incorpora una pequeña pantalla OLED que muestra temperatura, nivel de batería y estado de carga. Es una forma mucho más clara de conocer qué está haciendo el aparato que depender únicamente de luces de colores.
En un producto inalámbrico, conocer la batería restante es especialmente importante. Permite anticipar si habrá energía suficiente para terminar el peinado.
También ayuda a confirmar de un vistazo qué temperatura se ha seleccionado. El sistema se acompaña de avisos sonoros para comunicar determinados estados.
Es una característica bien integrada, aunque no debería influir demasiado en una decisión de compra. Una plancha puede realizar un trabajo magnífico con indicadores mucho más sencillos.
La pantalla tiene sentido porque la Corrale es más compleja que una herramienta convencional, pero son las placas flexibles, el control térmico y la batería los elementos que realmente determinan su comportamiento.
El apagado automático a los 10 minutos aporta tranquilidad
Dyson incorpora apagado automático después de 10 minutos de inactividad. Para una herramienta capaz de alcanzar 210 °C, esta función es mucho más importante que determinados extras estéticos.
Reduce el riesgo asociado a olvidar la plancha encendida después de terminar. No debería utilizarse como sustituto de apagarla conscientemente, pero constituye una capa adicional de seguridad.
También existe un cierre de seguridad para mantener las placas juntas y facilitar el almacenamiento después de utilizarla.
Estas funciones no justifican por sí solas el precio de la Corrale, ya que otras planchas de calidad ofrecen sistemas similares, pero completan correctamente un producto diseñado para utilizarse tanto en casa como durante viajes.
Puede crear ondas y rizos, pero su peso vuelve a intervenir
La carcasa exterior tiene un diseño curvado que permite utilizar la Corrale para crear ondas y rizos además de alisar. Esto aumenta su versatilidad y puede evitar llevar una segunda herramienta de peinado.
La ausencia de cable ayuda mucho en este tipo de movimientos. Al girar la plancha alrededor del mechón no existe un cable que se retuerza o golpee otros objetos.
Pero el peso vuelve a aparecer como contrapartida. Hacer ondas implica girar repetidamente una herramienta de 561 gramos, y una melena completa puede requerir bastante tiempo.
Además, una plancha multifunción no sustituye necesariamente a un rizador especializado para cualquier estilo. El diámetro y la forma de la onda dependen del cuerpo de la herramienta y de la técnica.
Para ondas suaves y acabados variados, la Corrale ofrece una flexibilidad interesante. Para quien utiliza rizos muy específicos todos los días, una herramienta dedicada puede resultar más cómoda.
Es apta para viajar, pero la batería obliga a prestar atención a las normas de vuelo
Dyson diseñó la Corrale pensando expresamente en los viajes. Dispone de voltaje universal y de una función preparada para vuelo que desconecta la batería.
Esto es especialmente relevante porque las baterías de ion-litio están sometidas a normas específicas en el transporte aéreo. La Corrale incorpora un sistema destinado a facilitar el cumplimiento de los requisitos correspondientes.
Eso no significa que pueda introducirse de cualquier forma en cualquier avión. Las normas de aerolíneas, países y autoridades pueden variar, por lo que conviene comprobar siempre las condiciones aplicables antes del viaje.
La edición Q4 Gifting incluye además una bolsa de viaje resistente al calor, un accesorio bastante coherente con el concepto inalámbrico.
La ironía vuelve a ser el peso. La Corrale resulta funcionalmente apropiada para viajar, pero no es la plancha más ligera para una maleta. Quien intenta reducir cada gramo del equipaje puede preferir un modelo compacto mucho más sencillo.
La bolsa de viaje y el acabado Azul Índigo/Rosa aportan presentación, no mejor rendimiento
Esta edición especial destaca por la combinación Azul Índigo/Rosa. El acabado resulta reconocible y diferencia la Q4 Gifting 2022 de otras versiones de Corrale.
La bolsa de viaje incluida también tiene utilidad real, especialmente al transportar una herramienta que contiene batería y placas calientes. Permite mantener el conjunto mejor organizado y protegerlo durante el transporte.
Pero ninguno de estos elementos cambia el rendimiento térmico. Las placas flexibles, la batería, las tres temperaturas y el sistema inteligente de calor son las características que determinan la experiencia.
Esto importa actualmente porque una edición especial descatalogada puede aparecer a precios poco racionales simplemente por su acabado. Pagar una prima considerable por Azul Índigo/Rosa solo tiene sentido para alguien que valore específicamente esa estética.
Desde un punto de vista funcional, el comprador debería comparar primero la Corrale con otras herramientas disponibles y después decidir cuánto valor concede a la edición especial.
Una Corrale de 2022 usada merece una revisión cuidadosa de batería, placas y cable
La denominación Q4 Gifting 2022 deja claro que hablamos de una edición comercializada hace años. Esto no reduce automáticamente sus prestaciones, pero cambia la forma en que debe evaluarse una unidad concreta.
Si es usada o reacondicionada, la autonomía real de la batería debería comprobarse. Una reducción importante de duración resta valor precisamente a una de sus características principales.
Las placas flexibles también merecen inspección. Deben desplazarse correctamente y presentar una superficie en buen estado, sin daños que puedan enganchar o maltratar el cabello.
Hay que revisar el cable magnético de carga, la base, la pantalla OLED, los botones de temperatura y el cierre de seguridad. También conviene confirmar que la bolsa anunciada realmente está incluida si forma parte de la oferta.
En una unidad procedente de antiguo stock que nunca se haya utilizado, la apariencia de nueva tampoco permite asumir que la batería sea idéntica a la de una recién fabricada. Las baterías envejecen también con el tiempo, aunque el uso y las condiciones de almacenamiento tienen una gran influencia.
Por eso, en 2026, la garantía ofrecida por el vendedor y las condiciones de devolución pueden tener tanto peso como el precio.
Su tecnología es sofisticada, pero una plancha mucho más barata puede alisar perfectamente el cabello
Este es el punto más incómodo al analizar la Corrale. El producto incorpora ingeniería genuina y características diferenciadoras, pero la tarea fundamental sigue siendo alisar el cabello.
Existen planchas de gama media y alta que realizan esa función con resultados muy buenos utilizando placas convencionales, controles de temperatura precisos y diseños considerablemente más ligeros.
Por tanto, el precio de una Corrale no se justifica simplemente porque deje el cabello liso. Se paga por las placas flexibles, el funcionamiento inalámbrico, la batería de alta densidad, el control térmico, la construcción y el ecosistema Dyson.
Si esas características no solucionan ningún problema concreto al comprador, una alternativa convencional puede ofrecer una relación entre coste y utilidad mucho mejor.
La comparación cambia para alguien que utiliza la plancha frecuentemente, valora reducir la dependencia del calor, necesita libertad inalámbrica y aprecia la capacidad de crear varios estilos. En ese escenario sí existe una propuesta claramente diferenciada.
¿Para quién pueden ser especialmente importantes sus limitaciones?
La Corrale puede ser poco adecuada para personas sensibles al peso en la mano. Sus 561 gramos son una característica objetiva y no hay ninguna configuración que permita eliminar la batería para convertirla en una plancha convencional ligera.
También exige cautela a quien tarda más de media hora en completar habitualmente el peinado. Se puede conectar al cable, pero hacerlo sistemáticamente reduce el valor de la autonomía inalámbrica.
Quien solo utiliza una plancha durante cinco minutos para retocar el flequillo tampoco necesita necesariamente semejante despliegue tecnológico. Una herramienta más sencilla puede resolver la misma necesidad con menos coste y peso.
Los usuarios que quieren muchos niveles de temperatura pueden encontrar restrictivos los tres ajustes de 165, 185 y 210 °C. Son temperaturas bien elegidas y controladas con precisión, pero no existe una regulación gradual de grado en grado.
La Corrale encaja mejor con quien utiliza la plancha regularmente, valora mucho el control del mechón y realmente aprecia poder trabajar sin cable. También tiene más sentido cuando la reducción de la dependencia de temperaturas altas es una prioridad.
¿Merece la pena la Dyson Corrale Q4 Gifting 2022?
La Dyson Corrale sigue siendo una plancha técnicamente peculiar. Las placas flexibles de cobre y manganeso no son simplemente una variación estética de las placas flotantes tradicionales: están diseñadas para adaptarse alrededor del mechón y mejorar su control. El sistema térmico mide y regula la temperatura hasta 100 veces por segundo y las tres posiciones de 165, 185 y 210 °C permiten adaptar el tratamiento al cabello.
El modo inalámbrico también proporciona una libertad real. Poder moverse alrededor de la cabeza sin arrastrar un cable resulta especialmente cómodo al crear ondas, trabajar la parte posterior o realizar retoques lejos de un enchufe.
Pero la batería es simultáneamente una de sus mejores características y la causa de sus dos principales compromisos. Los 561 gramos se notan en sesiones largas y los hasta 30 minutos de autonomía obligan a gestionar la carga si se tiene mucho cabello. Necesitar 70 minutos para recuperar el 100 % tampoco favorece un uso completamente improvisado.
El funcionamiento conectado evita quedarse a medias, aunque plantea una pregunta inevitable: si siempre se va a utilizar con cable, ¿compensa cargar con el peso de una batería integrada? Para muchos compradores la respuesta será negativa.
Su condición de edición especial tampoco debería distorsionar la decisión. El Azul Índigo/Rosa y la bolsa de viaje son atractivos, pero no mejoran el alisado. Si una unidad Q4 Gifting 2022 cuesta mucho más que otra Corrale equivalente únicamente por el color, la diferencia tiene un valor fundamentalmente estético.
Hay otro elemento que adquiere importancia por la edad del producto. Una Corrale de segunda mano o reacondicionada debe juzgarse por la salud de su batería y el estado de sus placas, no solo por el aspecto exterior. Una autonomía muy degradada puede transformar una de sus grandes ventajas en una característica prácticamente testimonial.
Los inconvenientes deberían frenar la compra de quien quiere una plancha ligera, tarda mucho en peinar una melena abundante, no necesita funcionamiento inalámbrico o simplemente busca el modo más económico de conseguir un buen alisado. Hay alternativas mucho más sencillas capaces de cumplir esas necesidades.
Para quien sí valora específicamente las placas flexibles, el control térmico y la libertad sin cable, la Corrale conserva argumentos propios. No destaca porque alcance 210 °C, algo que otras planchas pueden hacer, sino porque intenta conseguir control sobre el cabello recurriendo menos a temperaturas extremas. Esa es la razón técnica para comprarla; el color especial y la bolsa deberían ser únicamente complementos.
5 productos similares que pueden ser mejor opción de compra
- 1. ghd Platinum+: puede ser mejor opción para quien prioriza ligereza, simplicidad y un alisado rápido sin preocuparse por baterías. Al prescindir del sistema inalámbrico resulta considerablemente más ligera y evita tanto los tiempos de carga como la degradación progresiva de una batería. Es especialmente razonable para quien siempre se peina junto a un enchufe y considera innecesarios los 30 minutos sin cable de la Corrale.
- 2. ghd Chronos: puede resultar preferible para quien busca una plancha premium moderna, rápida y más convencional. Su planteamiento está centrado en mantener una temperatura de peinado controlada y ofrecer pasadas fluidas sin añadir el peso de una gran batería. Pierde la libertad inalámbrica y las placas flexibles de Dyson, pero para sesiones largas esa reducción de peso puede tener más valor práctico.
- 3. Dyson Airstrait: es una alternativa mejor para quien quiere reducir todavía más la dependencia del contacto con placas calientes y suele empezar la rutina con el cabello húmedo. Su concepto consiste en secar y alisar mediante flujo de aire, por lo que responde a una necesidad distinta. No sustituye a la Corrale para crear determinados rizos y ondas, pero puede simplificar mucho la rutina de quien normalmente utiliza primero secador y después plancha.
- 4. L'Oréal Professionnel SteamPod 4: puede ser más apropiada para cabellos difíciles de alisar y para usuarios que valoran un sistema de vapor como parte del proceso. Su planteamiento es distinto al de las placas flexibles de Dyson y exige trabajar con cable, pero está especialmente orientada al alisado y a la creación de estilos con una herramienta profesional. Puede compensar cuando la autonomía inalámbrica no tiene ninguna importancia.
- 5. ghd Max: puede ser una compra más práctica para cabello largo, grueso o abundante gracias a sus placas anchas. Permite abarcar secciones mayores y reducir el número de pasadas necesarias para completar una melena extensa. No ofrece batería ni la sofisticación mecánica de las placas flexibles de la Corrale, pero precisamente ese diseño más sencillo puede resultar más cómodo para quien tarda mucho en alisarse el cabello y considera insuficientes los 30 minutos inalámbricos de Dyson.
Ficha técnica de Dyson Corrale Q4 Gifting 2022
| Característica | Dyson Corrale Q4 Gifting 2022 |
|---|---|
| Tipo | Plancha y moldeador de cabello |
| Edición | Q4 Gifting 2022, edición especial |
| Acabado | Azul Índigo/Rosa |
| Placas | Flexibles |
| Material de las placas | Aleación de cobre y manganeso |
| Número de ajustes de temperatura | 3 |
| Temperaturas | 165 °C, 185 °C y 210 °C |
| Temperatura máxima | 210 °C |
| Control inteligente del calor | Sí |
| Frecuencia de regulación térmica | 100 veces por segundo |
| Pantalla | OLED |
| Información mostrada | Batería, temperatura y estado de carga |
| Batería | Ion-litio de cuatro celdas |
| Funcionamiento inalámbrico | Sí |
| Autonomía inalámbrica | Hasta 30 minutos, según cabello y hábitos de peinado |
| Funcionamiento con cable | Sí |
| Carga al 90 % | Aproximadamente 40 minutos |
| Carga completa | Aproximadamente 70 minutos |
| Potencia | 200 W |
| Longitud del cable | 4,34 m |
| Base de carga | Sí |
| Apagado automático | Después de 10 minutos de inactividad |
| Cierre de seguridad | Sí |
| Preparada para viajar | Sí, con voltaje universal y función preparada para vuelo |
| Bolsa de viaje | Sí, resistente al calor |
| Funciones de peinado | Alisado, ondas y rizos |
| Peso | 0,561 kg |
| Longitud | 292 mm |
| Altura | 45 mm |
| Ancho | 41 mm |
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