Móvil Samsung Galaxy S23 5G Botanic Green 128GB 8GB RAM 6.1″ FHD+ Qualcomm Snapdragon 3900mAh Android 13

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Móvil Samsung Galaxy S23 5G Botanic Green 128GB 8GB RAM 6.1 FHD+ Qualcomm Snapdragon 3900mAh Android 13

Samsung Galaxy S23 5G Crítica y Opinión: 128 GB limitan antes que su potente Snapdragon

El Samsung Galaxy S23 5G Botanic Green de 128 GB y 8 GB de RAM sigue representando una propuesta poco habitual: un móvil de gama alta que cabe cómodamente en la mano y no necesita acercarse a las 7 pulgadas para ofrecer buenas cámaras, un procesador potente, pantalla AMOLED de 120 Hz, resistencia IP68 y carga inalámbrica. Sus 168 gramos y la pantalla de 6,1 pulgadas son argumentos especialmente atractivos para quien está cansado de teléfonos grandes y pesados.

Esta versión de 128 GB, sin embargo, es la configuración que más obliga a pensar la compra. El almacenamiento no puede ampliarse mediante microSD y esos 128 GB no están íntegramente disponibles para archivos personales, ya que el sistema, las aplicaciones preinstaladas y sus datos ocupan una parte. En un teléfono capaz de grabar vídeo de alta resolución y pensado originalmente como gama alta, el espacio puede convertirse en una limitación mucho antes de que el Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy deje de ofrecer un rendimiento satisfactorio.

Hay otros compromisos relevantes. La batería típica de 3900 mAh es pequeña frente a los estándares actuales, la carga por cable alcanza únicamente 25 W y los 8 GB de RAM ya no parecen especialmente generosos al compararlos con generaciones posteriores. Además, el Galaxy S23 llegó originalmente con Android 13 y su calendario de soporte comenzó en 2023, no en el momento en que un comprador lo adquiere ahora.

Eso no significa que se haya convertido en un mal teléfono. De hecho, varias de sus cualidades han envejecido muy bien. La clave está en no comprarlo únicamente porque alguna oferta lo presente como un antiguo gama alta a precio reducido. En esta variante concreta hay que preguntarse si el ahorro respecto al modelo de 256 GB compensa convivir permanentemente con la mitad de almacenamiento.

Los 128 GB son el compromiso más difícil de corregir después de la compra

La capacidad de almacenamiento es una diferencia especialmente importante porque no puede modificarse posteriormente. El Galaxy S23 de esta configuración dispone de 128 GB de almacenamiento interno y no incorpora ranura microSD.

Además, 128 GB en la ficha técnica no equivalen a 128 GB libres para fotografías, vídeos, aplicaciones y juegos. El sistema operativo, One UI, aplicaciones preinstaladas y otros archivos necesarios consumen una parte desde el primer día. Con el paso del tiempo se añaden actualizaciones, cachés, archivos de mensajería y datos de aplicaciones.

Para un usuario que haga fotografías ocasionales, utilice servicios de streaming y guarde sus archivos en la nube, puede ser suficiente. No todo el mundo necesita 256 o 512 GB. La limitación afecta especialmente a quien quiere conservar mucho contenido local.

Los juegos móviles pueden ocupar varios gigabytes cada uno. Las aplicaciones sociales acumulan datos. WhatsApp y otras plataformas de mensajería pueden terminar almacenando enormes cantidades de fotografías y vídeos. La propia cámara del S23 permite crear archivos que ocupan bastante más que una fotografía básica.

El vídeo merece atención especial. Comprar un teléfono con buenas capacidades de grabación y después tener que vigilar constantemente el espacio disponible resulta contradictorio. Cuanto mayor sea la resolución y duración de las grabaciones, antes se llenará la memoria.

Es posible descargar fotografías a un ordenador, utilizar almacenamiento externo USB-C o contratar espacio en la nube. Son soluciones válidas, pero implican gestionar activamente el almacenamiento. Con 256 GB, ese momento tarda considerablemente más en llegar.

Por eso, cuando la diferencia económica entre las variantes de 128 y 256 GB sea pequeña, la de 256 GB suele tener mucho más sentido para prolongar la vida práctica del dispositivo. Los 128 GB son adecuados cuando el precio es claramente inferior y el comprador sabe que su consumo de almacenamiento es moderado.

La batería de 3900 mAh es el precio físico de mantener un cuerpo tan compacto

Samsung equipa al Galaxy S23 con una batería típica de 3900 mAh. Es una cifra que debe ponerse en contexto: el teléfono mide solo 146,3 x 70,9 x 7,6 mm y pesa 168 gramos. Meter una batería enorme dentro de esas dimensiones habría exigido sacrificar grosor, peso o espacio dedicado a otros componentes.

El Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy contribuye a que la autonomía sea mejor de lo que podría sugerir la capacidad. También ayuda la pantalla de 6,1 pulgadas y resolución FHD+, que no tiene que alimentar la enorme superficie de un modelo Ultra.

Aun así, la capacidad física impone un límite. Un usuario que combine navegación GPS, cámara, brillo elevado, 5G, redes sociales y juegos durante una jornada larga dispone de menos reserva que en un teléfono actual con 5000 mAh o más.

La comparación se ha vuelto más dura con el paso del tiempo. Las nuevas tecnologías de batería han permitido a algunos fabricantes introducir capacidades considerablemente mayores en terminales que no son proporcionalmente más gruesos.

Esto no convierte al S23 en un teléfono con autonomía necesariamente mala. Para un uso moderado puede cubrir perfectamente la jornada. Pero quien quiera olvidarse del cargador durante periodos prolongados encontrará opciones más apropiadas.

También es una cuestión de prioridades. Los 168 gramos se disfrutan cada minuto que el teléfono permanece en la mano o en el bolsillo. Una batería de mucha mayor capacidad normalmente implica aceptar algún compromiso en dimensiones o peso. El S23 apuesta deliberadamente por la manejabilidad.

Los 25 W de carga son especialmente modestos cuando la autonomía no tiene demasiado margen

La carga por cable alcanza hasta 25 W con alimentación compatible. Es uno de los apartados donde la diferencia generacional resulta más evidente.

Samsung ha mantenido históricamente una estrategia conservadora con la potencia de carga. El problema no aparece al dejar el teléfono cargando durante la noche, sino cuando se necesita recuperar mucha batería en poco tiempo.

Hay competidores que utilizan 67, 80, 90 W o cifras incluso superiores. En esos teléfonos, una parada breve junto a un enchufe puede recuperar una cantidad importante de autonomía. El S23 necesita más paciencia.

La combinación de batería pequeña y carga moderada es lo que hace más visible esta limitación. Un dispositivo podría compensar una capacidad reducida con una recarga extremadamente rápida, pero el S23 no adopta ese enfoque.

Como contrapartida, incorpora carga inalámbrica y Wireless PowerShare. Es posible dejarlo sobre una base compatible o compartir energía de forma inalámbrica con determinados accesorios. Son funciones premium que muchos teléfonos con carga por cable más rápida no ofrecen.

Para quien cargue siempre durante la noche, los 25 W pueden ser completamente suficientes. Para alguien acostumbrado a conectar el teléfono diez minutos antes de salir y obtener una gran recuperación, constituyen un inconveniente real.

Los 8 GB de RAM siguen funcionando bien, aunque ya no ofrecen demasiado margen adicional

El Galaxy S23 incorpora 8 GB de RAM. La cifra no debería interpretarse como insuficiente para Android, One UI o las aplicaciones habituales. El teléfono continúa teniendo una plataforma suficientemente potente para ofrecer una experiencia rápida.

La multitarea convencional, redes sociales, cámara, navegación, aplicaciones de trabajo y juegos no convierten automáticamente esos 8 GB en un problema. Una buena gestión de memoria importa tanto como la cifra escrita en la ficha técnica.

Sin embargo, los 12 GB son cada vez más habituales en móviles Android de gama alta. Samsung también ha adoptado cantidades superiores en generaciones posteriores.

La memoria adicional proporciona margen para mantener más procesos activos y para afrontar la evolución del software. No implica que un dispositivo con 12 GB sea automáticamente más rápido, pero sí resulta atractiva cuando se pretende utilizar el mismo teléfono durante muchos años.

En este S23 de 128 GB aparece además una combinación peculiar: tanto almacenamiento como RAM están en el escalón inferior de la gama. El procesador ha envejecido mejor que esas dos cifras.

El Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy continúa siendo una de sus grandes fortalezas

El procesador es el Qualcomm Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy, una plataforma que fue específicamente adaptada para la familia Galaxy S23. Sigue siendo uno de los motivos por los que este modelo puede resultar más atractivo que determinados teléfonos nuevos de gama media.

Las tareas cotidianas no necesitan ni de lejos toda la potencia disponible. Navegar, utilizar mensajería, hacer fotografías, reproducir vídeo o cambiar entre aplicaciones sigue siendo perfectamente viable con este hardware.

También puede ejecutar juegos exigentes. Naturalmente, los chips actuales han avanzado en CPU, GPU y procesamiento dedicado a inteligencia artificial, pero eso no vuelve lento de repente a un antiguo procesador de gama alta.

El pequeño tamaño del S23 sí condiciona la disipación. Un cuerpo compacto tiene menos superficie para gestionar el calor que un dispositivo mucho mayor. Durante sesiones exigentes y prolongadas, el sistema debe equilibrar temperatura, consumo y rendimiento.

No significa que exista necesariamente un problema generalizado de temperatura. Es una consecuencia normal de introducir hardware potente dentro de un chasis pequeño y fino.

Para la mayoría de compradores, el procesador será probablemente una de las últimas partes del teléfono que empiecen a parecer insuficientes. Resulta paradójico que en esta versión sea más probable quedarse corto de almacenamiento antes que de potencia de cálculo.

La pantalla de 6,1 pulgadas es una ventaja difícil de encontrar entre los móviles de gama alta

El panel Dynamic AMOLED 2X de 6,1 pulgadas utiliza resolución FHD+ y una frecuencia de refresco adaptativa de hasta 120 Hz. Más allá de las cifras, la característica verdaderamente diferenciadora es su tamaño.

Con 70,9 mm de anchura, el S23 resulta bastante más sencillo de sujetar que un teléfono de 6,7 o 6,8 pulgadas. Se puede transportar cómodamente en el bolsillo y sus 168 gramos reducen la fatiga durante llamadas, lectura o uso prolongado.

En una época en la que numerosos móviles premium superan holgadamente los 200 gramos, esta diferencia tiene mucho valor práctico.

La contrapartida está en el consumo multimedia. Una pantalla de 6,1 pulgadas proporciona menos espacio para películas, documentos, edición de fotografías y juegos. El teclado virtual también es más pequeño.

No es una carencia objetiva porque el formato compacto constituye precisamente la razón de ser del producto. El error sería comprarlo sin valorar el tamaño real y descubrir después que se prefería la experiencia visual de un modelo Plus.

Para quien quiera manejar el móvil con una mano, el S23 sigue siendo uno de los diseños más equilibrados de su generación.

La resolución FHD+ es suficiente a este tamaño, aunque no ofrece el nivel de un panel QHD+

La resolución de 2340 x 1080 píxeles proporciona una densidad elevada sobre 6,1 pulgadas. A una distancia normal, textos e imágenes se muestran con suficiente nitidez para la inmensa mayoría de usuarios.

Samsung reservó resoluciones superiores para otros modelos de la familia. Quien compare únicamente especificaciones puede considerar FHD+ modesto para un antiguo gama alta.

En la práctica, la menor diagonal reduce la necesidad de aumentar drásticamente el número de píxeles. También supone menos carga para la GPU y puede contribuir a controlar el consumo, algo conveniente con una batería de 3900 mAh.

La frecuencia de refresco de hasta 120 Hz tiene un impacto mucho más perceptible en el uso diario. Desplazamientos, transiciones y aplicaciones compatibles se muestran con mayor fluidez que en un panel tradicional de 60 Hz.

El formato plano también tiene ventajas. Instalar un protector resulta sencillo y no existen los reflejos, distorsiones o toques accidentales asociados a algunas pantallas curvas.

Las cámaras siguen siendo versátiles gracias a un teleobjetivo 3x que muchos compactos no tienen

Samsung utiliza tres cámaras traseras realmente diferenciadas: principal de 50 MP, ultra gran angular de 12 MP y teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico 3x. Tanto la cámara principal como el teleobjetivo cuentan con estabilización óptica. La cámara frontal es de 12 MP.

El sistema ya no representa la tecnología fotográfica más avanzada de Samsung, pero continúa ofreciendo una versatilidad notable para un dispositivo tan pequeño.

El teleobjetivo 3x merece especial atención. Muchos teléfonos compactos recurren al recorte de la cámara principal cuando el usuario quiere acercar la imagen. El S23 dispone de una óptica dedicada, lo que proporciona una focal útil para retratos, detalles y sujetos alejados.

El ultra gran angular amplía las posibilidades en paisajes, interiores y arquitectura. Como suele ocurrir, no iguala necesariamente a la cámara principal en todas las condiciones de iluminación, pero su utilidad es clara.

El zoom digital puede extender el alcance, aunque no debe confundirse con zoom óptico. Cuanto mayor sea el recorte, más depende el resultado del procesamiento y menor será el detalle real disponible.

Para quien considere la cámara la prioridad absoluta, los modelos Ultra y determinados rivales modernos ofrecen sensores y teleobjetivos más avanzados. Para fotografía cotidiana, el conjunto del S23 continúa siendo muy completo.

Los 128 GB penalizan especialmente a quien quiera aprovechar mucho la cámara

La capacidad merece una segunda consideración relacionada específicamente con la fotografía. Un teléfono capaz de generar fotografías de alta resolución y grabar vídeo de gran calidad invita a utilizar mucho la cámara, pero cada archivo consume espacio.

Las fotografías individuales pueden parecer pequeñas, pero miles de imágenes, vídeos familiares y archivos recibidos por mensajería terminan acumulándose. Si además se descargan series, música o mapas para utilizar sin conexión, el margen disminuye.

El problema suele aparecer gradualmente. Durante los primeros meses, 128 GB pueden parecer enormes. Después llegan las aplicaciones, actualizaciones, grupos de mensajería, vídeos y copias locales. La gestión de almacenamiento se convierte entonces en una tarea recurrente.

La nube resuelve parte del problema, pero implica depender de conexión, configurar correctamente las copias y, en determinados servicios, asumir una suscripción cuando se supera la capacidad gratuita.

Por eso la versión de 128 GB tiene más sentido para un usuario disciplinado con sus archivos que para alguien que quiere olvidarse completamente del almacenamiento durante años.

La ausencia de microSD hace que elegir correctamente la capacidad sea todavía más importante

Los antiguos Galaxy de determinadas gamas permitían ampliar fácilmente el espacio mediante una tarjeta. El S23 no ofrece esa posibilidad.

No existe una actualización física sencilla de 128 a 256 GB. Se pueden conectar unidades externas mediante USB-C, pero no permanecen integradas en el teléfono de la misma manera que una microSD.

Para usuarios acostumbrados a servicios en la nube puede ser irrelevante. Para quien quiera llevar una gran colección de música, vídeos o documentos siempre disponible, es una limitación mucho más clara.

Esta es la razón por la que el ahorro inicial debe analizarse con perspectiva. Si la variante de 256 GB cuesta poco más, la capacidad adicional puede resultar más valiosa durante varios años que esa diferencia de precio inicial.

El soporte de software tiene menos recorrido restante que en generaciones posteriores

El Galaxy S23 llegó al mercado con Android 13 y One UI 5.1. Samsung anunció para esta familia cuatro generaciones de actualizaciones del sistema operativo y cinco años de actualizaciones de seguridad.

Fue un compromiso sólido en su lanzamiento. El problema de comprarlo varios años después es que el calendario comenzó en 2023. No se reinicia cuando una unidad cambia de propietario o permanece almacenada en una tienda.

Samsung amplió posteriormente su política de actualizaciones para generaciones más recientes. Por tanto, un Galaxy S24 o S25 dispone de un horizonte de soporte mucho más favorable para una compra actual.

Esto no significa que el S23 deje inmediatamente de ser útil cuando finalice su periodo previsto. Significa que un comprador que priorice muchos años de soporte oficial obtiene una ventaja objetiva escogiendo una generación posterior.

La cuestión resulta particularmente importante al valorar una unidad de 128 GB como teléfono para muchos años. El precio debe ser suficientemente atractivo para compensar tanto la capacidad reducida como el menor recorrido de soporte restante.

Una unidad usada o reacondicionada exige prestar mucha atención a la batería

Por su antigüedad, es habitual encontrar el S23 en mercados de segunda mano, reacondicionados o liquidaciones. La condición concreta de cada unidad puede modificar mucho la experiencia.

Las baterías de ion-litio pierden capacidad con el uso, los ciclos, el calor y el paso del tiempo. Una batería originalmente pequeña de 3900 mAh dispone de menos margen para absorber una degradación significativa.

Una unidad nueva almacenada correctamente y otra utilizada intensivamente durante años no tienen por qué ofrecer la misma autonomía, aunque ambas compartan exactamente la misma ficha técnica.

En un reacondicionado conviene valorar la garantía y qué comprobaciones ha realizado el vendedor. En segunda mano resulta razonable revisar pantalla, cámaras, USB-C, altavoces, micrófonos, botones, carga inalámbrica y estado físico.

También debe tratarse con cautela la resistencia al agua de una unidad que haya sido abierta o reparada. Una intervención técnica no implica necesariamente una reparación deficiente, pero no conviene asumir automáticamente que el sellado conserva exactamente las condiciones originales.

La certificación IP68 y Gorilla Glass Victus 2 siguen siendo ventajas propias de un gama alta

Uno de los argumentos para comprar un antiguo buque insignia frente a un teléfono nuevo de gama media es que determinados componentes premium envejecen lentamente.

El S23 utiliza Corning Gorilla Glass Victus 2 en su construcción y dispone de certificación IP68 frente a agua y polvo bajo las condiciones especificadas por Samsung.

IP68 no significa que sea imposible dañarlo con agua ni convierte la inmersión deliberada en una buena idea. La protección se prueba en condiciones controladas y puede deteriorarse con el tiempo o después de golpes y reparaciones.

Aun con esas precauciones, disponer de una protección certificada aporta tranquilidad adicional frente a dispositivos sin una resistencia equivalente.

El teléfono también mantiene una sensación de construcción propia de la serie Galaxy S sin disparar el peso. Conseguirlo en solo 168 gramos continúa siendo uno de los méritos del diseño.

Samsung DeX añade posibilidades que no aparecen al comparar únicamente batería y cámaras

El Galaxy S23 es compatible con Samsung DeX, una función que permite utilizar el móvil con una interfaz adaptada a pantallas grandes y conectar periféricos para determinadas tareas.

No convierte Android en un ordenador completo para todos los usos. Las aplicaciones disponibles y sus interfaces siguen imponiendo límites.

Sin embargo, puede ser útil para documentos, navegación, reproducción multimedia, presentaciones y tareas ligeras. Para usuarios integrados en el ecosistema Samsung añade una dimensión que muchos competidores no reproducen de la misma manera.

La versión de 128 GB presenta aquí otra pequeña contradicción: DeX invita a utilizar el teléfono como dispositivo informático versátil, pero almacenar grandes cantidades de documentos y contenido local consume rápidamente un espacio más limitado.

Wi-Fi 6E, 5G y USB 3.2 ayudan a que la conectividad envejezca mejor

La conectividad sigue siendo competente. El S23 admite 5G, Wi-Fi 6E con acceso a 6 GHz en redes compatibles, Bluetooth 5.3, NFC y USB-C con USB 3.2 Gen 1.

Wi-Fi 6E continúa proporcionando una conexión muy rápida con routers compatibles y la banda de 6 GHz puede resultar útil en entornos donde las bandas tradicionales están congestionadas.

El puerto USB es otro detalle que puede pasar desapercibido. No se limita a las velocidades básicas que todavía aparecen en algunos teléfonos, algo útil al mover archivos de gran tamaño.

Esto resulta especialmente relevante en la versión de 128 GB: poder transferir contenido con relativa rapidez a un ordenador o almacenamiento externo facilita liberar espacio cuando sea necesario.

La conectividad es, por tanto, uno de los apartados donde la edad del teléfono supone menos inconvenientes para un usuario convencional.

No hay conector de auriculares de 3,5 mm

El S23 tampoco dispone de minijack para auriculares tradicionales. Es necesario recurrir a Bluetooth, auriculares USB-C o un adaptador compatible.

Para muchos compradores será completamente irrelevante porque los auriculares inalámbricos se han convertido en la opción habitual. Quien conserve unos auriculares cableados de calidad puede considerarlo una molestia.

Los altavoces estéreo compensan parcialmente esta ausencia cuando se reproduce contenido directamente desde el teléfono. Vídeos, juegos y llamadas manos libres se benefician de una reproducción más convincente que la de un sistema mono.

Botanic Green puede aparecer simplemente como Green según el distribuidor

La unidad indicada utiliza la denominación Botanic Green. Samsung comercializó oficialmente el Galaxy S23 de 128 GB en un acabado Green, y los comercios pueden utilizar traducciones o denominaciones comerciales diferentes para describir el color.

Si el acabado exacto es importante, conviene comprobar la referencia y las fotografías reales de la unidad. No debe suponerse que cada nombre ligeramente distinto identifica necesariamente un color diferente fabricado por Samsung.

Esta cuestión no afecta a rendimiento, almacenamiento, batería ni cámaras, pero evita confusiones al comparar ofertas entre tiendas.

¿Qué tipo de comprador puede arrepentirse de elegir esta versión de 128 GB?

El primer perfil es quien acostumbre a conservar muchas fotografías y vídeos localmente. Los 128 GB pueden parecer suficientes al principio, pero la ausencia de microSD hace que cualquier error de cálculo sea permanente.

También debería valorar alternativas quien juegue a muchos títulos grandes. El espacio utilizado por varias aplicaciones pesadas, sumado al sistema y a los archivos personales, puede reducir rápidamente el margen disponible.

Quien necesite una autonomía especialmente larga encontrará los 3900 mAh más condicionantes que el almacenamiento. El tamaño compacto tiene un coste físico que no puede solucionarse mediante software.

Los usuarios acostumbrados a cargas muy rápidas pueden frustrarse con los 25 W. La carga inalámbrica es cómoda, pero no transforma el teléfono en uno de esos modelos capaces de recuperar gran parte de la batería durante una pausa breve.

Por último, quien quiera conservar su próxima compra durante el máximo número posible de años debería comparar el soporte restante con el de los Galaxy posteriores.

El perfil que mejor encaja es distinto: alguien que quiera un teléfono realmente pequeño y ligero, utilice almacenamiento en la nube, no acumule enormes cantidades de archivos y valore especialmente cámaras versátiles, IP68, carga inalámbrica y el ecosistema Samsung.

5 productos similares que pueden ser mejor opción de compra

  • Samsung Galaxy S23 256 GB: es la alternativa más evidente porque conserva exactamente las principales virtudes del S23 pero duplica el almacenamiento. Para un comprador que quiera mantener el teléfono varios años, 256 GB proporcionan mucha más tranquilidad y reducen el impacto de no disponer de microSD. Si la diferencia de precio es moderada, resulta una elección claramente más equilibrada que esta versión de 128 GB.
  • Samsung Galaxy S24 256 GB: mantiene un formato relativamente compacto, ofrece más capacidad en esta configuración y pertenece a una generación con una política de actualizaciones considerablemente más larga. Conserva además el teleobjetivo óptico 3x, la resistencia IP68 y la carga inalámbrica. Es mejor compra cuando el S23 de 128 GB no tiene una rebaja suficientemente grande.
  • Samsung Galaxy S25 256 GB: mejora especialmente el margen de futuro gracias a una plataforma más moderna, 12 GB de RAM y un horizonte de soporte mucho mayor. Sigue siendo relativamente compacto y mantiene el enfoque de tres cámaras con teleobjetivo. Resulta más apropiado para quien quiera comprar un móvil pequeño y conservarlo durante bastantes años.
  • Xiaomi 15 256 GB: ofrece una alternativa especialmente interesante para quien quiera mantener dimensiones contenidas pero no acepte la batería de 3900 mAh ni la carga de 25 W del Samsung. Su batería es considerablemente mayor y la carga mucho más rápida, además de partir de un almacenamiento más generoso. La experiencia de software es diferente, por lo que resulta más apropiado para quien no esté ligado a One UI.
  • Google Pixel 10 128 GB: aunque la capacidad básica tampoco elimina el problema del almacenamiento limitado, pertenece a una generación mucho más reciente y ofrece un horizonte de soporte más amplio, además de una batería de mayor capacidad. Puede resultar más atractivo para quien priorice software, fotografía computacional y actualizaciones sobre el tamaño extremadamente compacto y el teleobjetivo 3x del S23.

Conclusión: el Galaxy S23 sigue teniendo encanto, pero 128 GB exigen un descuento mayor que la versión de 256 GB

El Samsung Galaxy S23 5G Botanic Green continúa siendo un móvil con una personalidad muy clara. No intenta ganar por tamaño de pantalla ni por batería gigantesca. Su principal virtud consiste precisamente en ofrecer prestaciones de gama alta en 168 gramos y 6,1 pulgadas.

El Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy sigue proporcionando potencia de sobra para la mayoría de tareas. Es muy probable que un usuario convencional se encuentre antes con las limitaciones del almacenamiento o la batería que con una falta real de rendimiento del procesador.

Las cámaras también mantienen gran parte de su atractivo. Disponer de una principal de 50 MP, ultra gran angular y teleobjetivo óptico 3x dentro de un cuerpo tan pequeño continúa siendo una combinación difícil de ignorar. No alcanza el nivel fotográfico de un Ultra moderno, pero ofrece más versatilidad que muchos teléfonos compactos.

La pantalla AMOLED de 120 Hz, la resistencia IP68, Gorilla Glass Victus 2, carga inalámbrica, Wireless PowerShare, altavoces estéreo, Wi-Fi 6E y Samsung DeX completan una experiencia que todavía se siente propia de un gama alta.

El principal problema específico de esta configuración son los 128 GB. No porque sean inutilizables, sino porque el teléfono tiene suficientes capacidades como para que resulte razonable querer conservarlo y utilizar intensivamente su cámara durante años. Sin microSD, el almacenamiento disponible nunca podrá ampliarse internamente.

Para una persona que utilice servicios en la nube, reproduzca música y vídeo mediante streaming y haga limpieza periódica de archivos, 128 GB pueden ser suficientes. No existe una regla que obligue a todo el mundo a comprar 256 GB.

Pero el ahorro debe merecer la pena. Cuando la variante de 256 GB cuesta solo un poco más, reducir a la mitad la capacidad resulta un compromiso poco atractivo. El almacenamiento adicional se disfruta durante toda la vida útil del dispositivo y evita tener que gestionar archivos con tanta frecuencia.

La batería de 3900 mAh es el segundo punto que debe analizarse seriamente. Su capacidad está directamente relacionada con las pequeñas dimensiones del teléfono. Quien valore muchísimo la ligereza puede aceptar ese intercambio; quien quiera autonomía extrema debería buscar otro formato.

Los 25 W tampoco ayudan a disimular la capacidad reducida. Samsung ofrece carga inalámbrica, pero numerosos competidores modernos proporcionan recargas por cable muchísimo más rápidas. Esta diferencia se nota especialmente durante viajes y jornadas largas.

Los 8 GB de RAM continúan siendo suficientes, aunque ya no proporcionan el margen de los 12 GB habituales en modelos más recientes. Es otra razón para no pagar un precio demasiado cercano al de un Galaxy S moderno.

El calendario de actualizaciones refuerza esa conclusión. El S23 comenzó su vida con Android 13 y Samsung prometió cuatro generaciones de sistema operativo y cinco años de seguridad. Era una política competitiva en 2023, pero una compra realizada años después solo aprovecha el periodo restante.

Por eso, los inconvenientes sí deberían frenar la compra cuando el Galaxy S23 de 128 GB cuesta cerca de la versión de 256 GB o de un Galaxy S24 más reciente. En esas circunstancias, ahorrar una cantidad pequeña no compensa disponer de menos almacenamiento y menos recorrido de soporte.

La valoración cambia cuando esta versión aparece con un descuento fuerte. Entonces se puede obtener un antiguo gama alta compacto, rápido, bien construido y con cámaras muy completas por un coste propio de categorías inferiores. Para alguien que no necesite almacenar grandes cantidades de contenido, puede seguir siendo una compra satisfactoria.

En unidades usadas o reacondicionadas hay que añadir una precaución: comprobar el estado de la batería. Una batería degradada sobre una capacidad original de 3900 mAh puede hacer mucho más incómoda la experiencia y convertir una oferta atractiva en una falsa economía.

El S23 de 128 GB tiene sentido, por tanto, para quien valore muchísimo el tamaño compacto, el bajo peso y las funciones premium, utilice poco almacenamiento local y encuentre un precio claramente inferior al de las alternativas. Para todos los demás, el Galaxy S23 de 256 GB representa una versión mejor equilibrada del mismo teléfono y evita una limitación que, a diferencia de muchas otras, no tiene solución después de comprarlo.

Ficha técnica de Samsung Galaxy S23 5G

Característica Especificación
Modelo Samsung Galaxy S23 5G
Color Green; puede aparecer como Botanic Green según distribuidor
Pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6,1 pulgadas
Resolución 2340 x 1080 píxeles, FHD+
Frecuencia de refresco Adaptativa hasta 120 Hz
Procesador Qualcomm Snapdragon 8 Gen 2 for Galaxy
CPU Octa-Core
Memoria RAM 8 GB
Almacenamiento 128 GB
Ampliación mediante microSD No
Cámara principal 50 MP, f/1.8, autofocus y estabilización óptica OIS
Teleobjetivo 10 MP, f/2.4, zoom óptico 3x y OIS
Ultra gran angular 12 MP, f/2.2, campo de visión de 120 grados
Cámara frontal 12 MP, f/2.2, autofocus
Zoom digital máximo Hasta 30x
Grabación de vídeo trasera Hasta 8K a 30 fps
Batería típica 3900 mAh
Carga por cable Hasta 25 W con alimentación compatible
Carga inalámbrica Sí
Carga inalámbrica inversa Wireless PowerShare
Red móvil 5G
Wi-Fi Wi-Fi 6E, compatible con 2,4 GHz, 5 GHz y 6 GHz
Bluetooth Bluetooth 5.3
NFC Sí
USB USB Type-C, USB 3.2 Gen 1
SIM Nano-SIM y eSIM; configuración disponible según mercado y operador
Altavoces Estéreo
Conector de auriculares de 3,5 mm No
Protección frente a agua y polvo IP68 bajo las condiciones especificadas por Samsung
Protección de cristal Corning Gorilla Glass Victus 2
Samsung DeX Sí
Sistema operativo de lanzamiento Android 13 con One UI 5.1
Política de soporte anunciada para la serie S23 4 generaciones de actualizaciones del sistema operativo y 5 años de actualizaciones de seguridad
Dimensiones 146,3 x 70,9 x 7,6 mm
Peso 168 g
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  9. Móvil Samsung Galaxy S23+ 5G Misty Lilac 256GB 8GB RAM 6.6″ FHD+ Qualcomm Snapdragon 4700mAh Android 13 octubre 1, 2026
  10. Móvil Samsung Galaxy S23 Ultra 5G Misty Lilac 512GB 12GB RAM 6.8″ QHD+ Qualcomm Snapdragon 8 Gen 2 Octa-Core 5000mAh Android 13 octubre 1, 2026
  11. Móvil Xiaomi Redmi Note 10 Pro Gris Onix 256 GB 8 GB RAM 6.67 » Full HD+ Snapdragon 732G 5020 mAh Android octubre 1, 2026
  12. Móvil OPPO A57s Sky Blue 128 GB 4 GB RAM 6.56″ HD+ MediaTek Helio G35 5000 mAh Android octubre 1, 2026
  13. Móvil Samsung Galaxy Z Fold4 5G Negro 256 GB 12 GB RAM 7.6″ QXGA+ SM8475 Octa-Core 4400 mAh Android 12 octubre 1, 2026
  14. Móvil POCO M5 Verde 64 GB 4 GB RAM 6.58 » Full HD+ MediaTek Helio G99 5000 mAh Android octubre 1, 2026
  15. Móvil realme C33 Night Sea 128 GB 4 GB RAM 6.5 » HD+ Unisoc T612 5000 mAh Android octubre 1, 2026
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